Atilio Minervine: El Centro Comercial y los desafíos tecnológicos para el 2019

Atilio Minervine es el flamante presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto.

- ¿Qué balance se puede hacer de lo que ha sido el 2018?
– Para la institución fue un año de reforzar el trabajo de las comisiones, de profesionalizarnos. Fue un cambio de directiva, una directiva nueva pero con un equipo que viene trabajando pensando en el futuro. Un año que económicamente no fue de crecimiento, al contrario, un año que nos ha dejado desocupación, cierre de comercios, sabor a que tenemos gente que quiere trabajar y crecer pero no está pudiendo con el contexto económico y por eso estamos trabajando, en buscar alternativas para que el año que viene busquemos mejorar desde la situación de cada uno, como gremial y de cada comercio. Atilio Minervine
Empezamos a medir en datos los indicadores que nos empezó a mostrar lo que nuestros socios ven en sus números, no en su percepción sino en números, que nos dice cómo está la actividad comercial de Salto en relación al año anterior. Ahí es donde se notó una baja en la actividad. Con esos números tenemos un reflejo fiel de la realidad para ir luego a mostrar o al gobierno o a quien sea de cómo estábamos antes y cómo estamos ahora, y el año que viene vamos a tener más datos para comparar en el sector empresarial, si bien hoy estamos midiendo en seis rubros, es muy bueno.
Otra experiencia linda que tuvimos en este año que termina fue la apuesta a sacar las bolsas pensando en el cuidado del medio ambiente, y cómo el comercio se convirtió en una herramienta de apoyo al cuidado del ambiente. La gente comenzó a concientizarse, y es una baja que también la tenemos medida, donde el 46.5% de casi 70 y pico de comercios nos dio que había bajado casi un 50% la entrega de bolsitas a sus clientes. Así que podemos decir que hubo un impacto real de la baja de bolsas en el medio.
También se hizo un trabajo intenso en el tema de la inseguridad desde el Centro Comercial, porque era una preocupación del sector empresarial importante. Hubo momentos difíciles, y creo que esa situación se revirtió.
Muchas veces hubo gente que ha preguntado qué hace el Centro Comercial, como que trabajamos solo para las empresas, pero tenemos la constancia de medir y con ello, la reducción del IMESI en los combustibles. De una de esas mediciones salió la cantidad negativa de litros de combustible que se vendían en Salto, y con esos números fuimos a hablar con el gobierno y se tomaron medidas, porque acá nos perjudicamos todos, porque incluso el gobierno recauda menos. Y esas medidas, al fin de cuentas, gestadas y promovidas por las gremiales empresariales beneficiaron a toda la población.
También está el Observatorio Económico de la Universidad Católica, que ayuda a que la gente visualice que las políticas de frontera son necesarias, pero necesarias para estar siempre, no para apagar los incendios. Que siempre se den, como las multinacionales tienen un precio diferencial de la Coca Cola en Bella Unión, tendrían que tener como la multinacional o como política de gobierno que los precios fueran beneficiosos para que la vida fuera más barata.

- ¿Cuáles son los desafíos que quedan por delante?
– Para 2019, varios puntos. El Centro Comercial va a hacer un plan estratégico para ver en qué nos enfocamos y a dónde vamos como institución, para definir puntos y hacer como “Salto 2030” que estamos definiendo hacia dónde vamos. Porque “Salto 2030” refiere a temas como turismo, tecnología, hortifruticultura. Estamos hablando con los actores políticos, como se hizo ya la otra vez con quienes van a ir a la intendencia; por ejemplo, tenemos que de alguna manera fomentar la industria. Tenemos mucha materia prima y que de repente con el Parque Agroindustrial, que dice el intendente que va a salir, se puede industrializar. De todas maneras estamos pensando en el mercado de Salto – Tacuarembó o ir más afuera, pero tenemos producción que vemos que a veces se desecha, se cosecha y luego se tira, industrializarla, porque si nosotros industrializamos nuestro mercado puede ser el mundo. El tema de salir a hermanarnos con otras ciudades es interesante, es una línea que también se habló.
El tema tecnología se nos viene más rápido de lo que pensábamos. Acá tenemos la Mesa TIC, donde la gente de la tecnología se reúne para compartir ideas, interactuar, mejorar. El tema de las universidades, que también van de la mano de lo que es política de frontera, por flexibilizar que los estudiantes puedan venir de un lado a otro, pasar de un país a otro sin tanta complicación de revalidar y cosas que a veces no aportan mucho y si complican económicamente para venir o para ir.
El tema de la Responsabilidad Social Empresarial, empezamos con las bolsitas, pero hay muchas otras cosas en las que podemos participar y trabajar. Cuando estuvimos con el tema de la inseguridad el año pasado, decidimos como institución poder tender redes y trabajar de repente en apoyar un poco más a los jóvenes, porque al final cuando hablamos del delito empezamos a hilar fino para atrás en su origen y al final es el ocio, es entrar en la droga. Por eso, tratemos de apoyar a los jóvenes generando actividades para que ocupen su tiempo en cuestiones productivas y que vayan creciendo y que no entren en ese otro sistema que te lleva al ocio, que al final es como un canal para la delincuencia.
Porque en las reuniones que hemos mantenido con la policía, veíamos que se tenía que trabajar en los adultos porque los menores son del INAU, pero como el INAU está sobrepasado, entonces trabajar sobre el problema de la droga no nos corresponde, lo que pensamos con algunos actores es trabajar en los jóvenes para que no entren, y en eso creo que nos vamos a poner las pilas para el 2019.
Por otro lado, hay un desafío a la tecnología. Hace tres años comenzamos con unos foros donde se juntaban chiquilines a intercambiar en pequeños talleres que hacen de para dónde va la tecnología, qué herramientas nuevas hay. Y este año se empezó a trabajar en un espacio interinstitucional que termina siendo una mesa TIC, que hoy se reúne en el Centro Comercial y que plantea dos o tres cosas. La tecnología como una oportunidad, pensando en ser un Polo Tecnológico aquí en el norte, que no tiene por qué ser solo Salto, tenemos que pensar regionalmente, y que ese Polo Tecnológico necesita la universidad quizás con carreras en el mundo de la tecnología para preparar a la gurisada porque ¿cuál es el objetivo? Que haya laburo pero que también los gurises no se vayan. Esa mesa TIC está discutiendo cómo preparar a la gurisada, pero también cómo se genera laburo. Lo interesante de los tecnológicos es que en Salto hay cuatro, cinco o seis ejemplos que trabajan para Salto pero que también trabajan para el exterior y están vendiendo. E incluso hay una empresa salteña que vende el 100% para el exterior.
En esa misma línea, también hay como una nueva modalidad, y comienzan a aparecer los famosos CoWork, esas nuevas formas de trabajo. Esa mesa está discutiendo la incidencia que está teniendo la tecnología en el mundo del trabajo. Como siempre digo, el tema de la tecnología es no tener que estar en el puerto de Montevideo o cerca de ahí, podés trabajar desde tu casa, lo que necesitamos es tener las condiciones, como la educación, la dinámica para que la gurisada empiece a interactuar, serán los jóvenes quienes deberán empoderarse de ese espacio.
Así que esta Mesa TIC es un gran desafío que tenemos por delante y que Salto deberá proponerse ser un Polo de Tecnología y deberemos estar al lado para apuntalarlo.