Carlos Albisu: “Quiero para mis hijos el mismo Salto que me dejaron mis padres”

Carlos Albisu es integrante de la Delegación Uruguaya en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande y candidato a diputado por el sector “Aire Fresco” del Partido Nacional.

- ¿Qué balance hace del 2018?
– Un año que fue muy intenso, si bien nosotros no hemos parado nunca, y se ha trabajado todo lo que fue el 2015 incluso después de las elecciones municipales, lo que fue el año 2016 y el 2017, porque entendemos que la política no es venir seis meses antes de las elecciones, plantar bandera y salir a preocuparse por la gente, porque los problemas de la gente no tienen seis meses, es algo que es continuo, como los diferentes problemas en los barrios y las diferentes localidades del interior del departamento, y ahí hemos tratado de estar. Pero en este 2018 se ha incrementado todo el trabajo político, no solamente por la dinámica que llevamos nosotros sino que hoy está pasando algo que no pasaba en otros años, es que la dinámica viene de la gente hacia nosotros. Carlos Albisu
En elecciones anteriores, uno tenía que andar movilizando a la gente, y acá nos está pasando algo distinto, la gente nos viene llevando y pidiendo distintos reuniones en diferentes barrios y localidades, diferentes asociaciones que se quieren reunir con nosotros para contar sus problemas, sus proyectos y estar cerca de lo que es este movimiento. Entonces, ha sido intenso este año 2018 se ha trabajado mucho, se ha tratado de hacer gestiones individuales, de diferentes asociaciones, de barrios o de localidades de la campaña, siempre sabiendo que no somos gobierno pero que con las pocas herramientas que podemos tener de una Junta Departamental, a través de nuestros diputados y senadores, siempre hemos tratado de buscar soluciones. Algunas se han logrado, otras no.

- ¿Cómo vio este año para el departamento de Salto?
– Como un año muy malo, ojo que esto no lo venimos a decir ahora. Ya en setiembre u octubre del 2016 ya decíamos que veíamos a una Intendencia con un timón pero que todavía no había sido tomado por el capitán, el responsable de ese barco, que es el intendente Andrés Lima. Pero lo más grave es que esto lo dijimos en el año 2016, entendiendo que la Intendencia llevaba un año y estaba recién parándose, pero para ese entonces ya habían entre 7 u 8 cambio de directores. O sea que estábamos con un intendente con sus ojos vendados buscando un timón mientras el barco iba a la deriva. Hoy en 2018 vemos los resultados.
O sea, vemos cierto caos, que lo decimos nosotros pero que también fue marcado por quien fue el intendente interino por unos días, ese mismo caos que veníamos denunciando. Lo de Noboa no fue ninguna novedad, nosotros a eso lo dijimos en 2016, lo repetimos en 2017, lo dijimos en este 2018, ese caos se veía venir.
Pero también –y me pregunta usted cómo está Salto- tenemos dos puntos importantes y en rojo, entre varios problemas que hay, que son el tema del desempleo, aunque podría comenzar por el lado de la seguridad, porque si realmente lo prefiere, arrancamos 2018 con una seguridad en rojo. Pero a lo largo de 2018 el tema del desempleo fue equiparando al problema de la seguridad.
El problema de la seguridad sigue, es un gran problema, pero el tema del desempleo es algo muy grave, y que en todas las recorridas que venimos haciendo –y prácticamente ya hemos recorrido todo Salto-, es el gran problema. Antes nos decían que les robaban, hoy nos dicen que están sin fuentes de trabajo, van al seguro de paro, tienen seis meses para buscar y encontrar algo. Mucha gente nos encuentra en la calle que nos reconoce y nos dicen si podemos encontrar alguna solución laboral. Y realmente hoy no la hay.
Muchas de esas grandes empresas salteñas que muchas veces daban trabajo a mucha gente, hoy están algunas cerrando, otras achicándose, otras mandando a seguro de paro con una postura incierta de cuándo volverán a abrir sus puertas.
Encontramos entonces a muchos salteños yéndose, algunos para el sur del país, y otros salteños –que pueden hacerlo-, yéndose con algún familiar a los Estados Unidos o a Europa a buscar trabajo.
Veíamos los números recientemente, hay una migración mayor que la de la crisis de 2002. Eso se ve y se siente, no hay un mango en la vuelta. Estamos con los almaceneros de los diferentes barrios, como también hemos estado con empresarios del centro como también con aquellos que tienen grandes empresas y están todos en la misma situación, muchos achicando, otros especulando, y otros, lamentablemente, cerrando las puertas. Entonces, ese es el gran problema
¿Y qué tiene que ver el intendente con esto? Porque muchos dicen que este es un tema nacional. Lo es, pero Salto es Salto y hoy estamos viendo que también está ocupando el primer lugar en desocupación en todo el país. Se lo veníamos reclamando también al intendente, el ciudadano número uno del departamento, está adentro de un partido, que no sé si lo quieren o no, poco me deja de interesar, pero es quien tiene responsabilidad de gobernar el país. Entonces, yo quería a un intendente golpeando puertas del Ministerio de Turismo, para decirle que nos diera una mano que el área de Turismo que viene complicada y compitiendo en desventaja con Argentina.
Necesitamos obras en la vuelta, tratar de ir con el FDI al día, que sabemos que es plata que entra a nuestra comuna y es más trabajo también, que de alguna manera se distribuye en nuestro departamento, golpeando puertas de esas grandes empresas que están en la zona portuario, en la Ciudad Vieja, como hacen muchos otros intendentes, tratando de llevar esas empresas a su departamento, dándole algunas facilidades porque saben que de alguna manera le están dando trabajo a su gente.
Esta ida a China, hace un año y medio que le estamos pidiendo al intendente que vaya, porque veíamos a Enciso que iba y traía inversiones. Veíamos a Falero que iba, y traía inversiones. Un año y medio tarde, ojalá que eso se reproduzca en trabajo. Pero un año y medio, es mucho el tiempo para la gente que está mirando el cronómetro, que se levanta todos días con una incertidumbre de lo que va a ser su vida, que tiene hijos que mantener, algunos tienen padres que mantener, hay madres solteras. Entonces, pienso que ese es el gran problema del departamento, que si será grave que supera a un grave problema que es el tema de la seguridad, que nadie está seguro. Y hemos visto lo que ha sido el 2018, con atracos, entradas a comercios, arrebatos, y más.
Entonces, también en eso nos movimos. Estuvimos en la intendencia de Maldonado reuniéndonos con el equipo de Antía, con todo el equipo de la Jefatura de Policía de Maldonado, viendo lo que es la sala de monitoreo y todo lo que ha sido ese trabajo a través de cámaras y con el software ese que es fundamental.
Así que denunciamos los problemas pero también hemos ido a buscar las soluciones. Así como hemos estado en Florida por el tema de recolección y todo el tema reciclado. Lo trajimos al diputado (Armando) Castaingdebat por todo lo que tiene que ver el deporte en una comuna y cómo se vuelca para tratar de empezar a mejorar muchos temas sociales, cómo encarar el tema de la droga, cómo la población empezará a ganarse un espacio que perdió, que son los espacios públicos.

Entonces, el año 2018 fue un año muy malo, avizoramos un 2019 también que no le estamos viendo una salida desde el punto de vista político. Estamos viendo –y eso lo dice Lacalle Pou permanentemente- estamos frente a un gobierno que bajó los brazos y que está viendo el cronómetro para ver cuánto falta para terminar, sin poder de reacción, algo que se ve y se siente en el país, ni qué hablar de acá de Salto, que tenemos al ciudadano N° 1 que nunca se sentó en el sillón. No usó el poder, y al poder hay que usarlo, y bien usarlo para lograr cosas para su gente y para su departamento.

- ¿Qué Salto le gustaría dejarle a sus hijos?
– El mismo Salto que me dejaron mis padres. Un Salto ordenado, pujante, orgulloso de ser salteño. Vivimos en un departamento donde su gente ha logrado las cosas que ha logrado, pero que hoy en día vemos que a lo largo de los últimos años ha decaído a ser casi la risa del país.
Uno siente que se ha perdido mucha fuerza, y ese ideario que había del salteño y de Salto, como que era un pueblo arrollador por todas las cosas que se habían conseguido, de lo que era el trabajo, la cultura y todo lo que hizo Salto. Hoy vemos que eso está muy venido a menos. Lo ven de afuera, pero también, aunque nos cuesta, hoy lo empezamos a ver de adentro, porque esto es como todo, cuando uno tiene un problema muchas veces te lo ve el de afuera, porque uno a veces pierde objetividad cuando uno está haciendo determinadas cosas, además de perder la paciencia.