María de los Ángeles Márquez: “El Salto que estamos construyendo no es para mí, no es para esta generación, es para nuestros hijos y para los hijos de nuestros adversarios”

María de los Ángeles Márquez fue presidente de la Junta Departamental (2014-2015), actualmente es edil y precandidata a la diputación por la Lista 7 del Partido Colorado.

- ¿Qué balance hace del 2018?
– Excelente balance, lleno de realizaciones, una confirmación de que la Lista 7 está firme, con los pies bien sobre la tierra, que la realidad nos dijo que trabajar para la gente era lo que teníamos que hacer, que tenemos una gran vocación de servicio, que nos afirmamos en lo que pensábamos, en los principios de estar cerca de la gente, de que ir al barrio era lo correcto, que hacer oposición es bueno cuando uno hace propuestas, no solo crítica. Que se lograron muchas cosas para los barrios y para el interior del departamento, que está absolutamente olvidado. Costó mucho lograr cosas para la gente siendo oposición, y que así y todo cuando una le hace seguimiento a las gestiones, se logran las cosas. Maria Marquez
Que trabajar en equipo es fundamental y que una sola no es nadie. Tenemos un equipo de 4 ediles, Boris Todoroff, Glodomar Fraga, Carmen Ortiz y yo, que hacemos el trabajo en la Junta, pero tenés el equipo afuera del Ejecutivo de la Lista 7 y de los dirigentes barriales que son las bases en cada lugar que son los que te hacen la denuncia y te hacen acercar la necesidad de cada barrio y de cada localidad del interior. Esos son los que te acercan a la realidad sentida, la falta que le hace a cada persona. El balance es muy bueno cuando lográs las cosas de la gente.
Queda en el haber, todo lo que no pudiste lograr porque sos oposición, porque te cuesta mucho llegar al Ejecutivo, a los directores que encima no son idóneos en sus áreas. Entonces, es muy difícil lograr las gestiones para la gente, pero son cosas en el haber que uno los toma como desafíos para intentar hacerlo.
Por otro lado, ha sido un año de grandes cambios, porque tuvimos un año muy controvertido por el cambio de sector, con la toma de decisiones muy fuertes y muy positivas, de las cuales nos enorgullece totalmente el apoyo de los más grandes dentro del partido, el presidente Julio María Sanguinetti, el intendente, senador y director de Entes públicos Tabaré Viera, con grandes asesores dentro del Partido Colorado que hoy nos dan el apoyo dentro de “Batllistas”, así que estamos muy contentos trabajando con ellos, con un contacto diario, con otro sistema de trabajo, con una gran libertad de no tener ni lineazo ni tareas asignadas, tenemos la libertad de la asamblea de la Lista 7, que es la máxima autoridad, es la que decide.

- ¿Cómo ha visto al departamento de Salto en este 2018?
– Para el departamento de Salto ha sido paupérrimo, un gran decaimiento, una gran tristeza, muchos locales cerrados, mucha gente sin trabajo, no vemos inversiones, no vemos que alguien mueva traer alguna empresa, algo que sea una esperanza para que la gente tenga trabajo. No vemos que el interior tenga planes de vivienda, lo fuimos a buscar en persona a la misma presidenta de MEVIR en Montevideo, y nos respondió que para Salto nada. Eso da una gran depresión o desilusión porque hay mucha gente que está necesitando solución habitacional, gente que está necesitando trabajo, que es el pilar de todo que soluciona todo, te hace sentir digno, te puede solucionar la educación de un hijo, te puede solucionar la vivienda porque la podés alquilar, te puede solucionar la comida.
Ves cada día salones grandes y chicos cerrados, lo que implica decenas de empleados y sus familias que quedaron sin laburo. Ves una ciudad muy triste, muy sucia, más parecida a lo que es la capital, más gris, entonces ves mugre, ves las caras serias de la gente en la calle, la gente ya no se ríe, no ves a los padres yendo de la mano con los niños sonriendo viendo vidrieras como antes se veía. Ahora solo ves a gente preocupada, tratando de llegar a algún lugar, eso te lleva a otras consecuencias, lleva a la inseguridad, lleva a la tristeza, lleva a los accidentes, una cosa lleva a la otra y ves un año muy malo para el departamento, que está casi por tocar fondo.
No van a ser unas fiestas alegres, no hay casi nada para festejar, la gente quedó sin laburo, la gente está muy triste, tenemos un saldo en tránsito de veinte muertos, tenemos decenas de secuelados, son familias desarmadas que no tienen nada para festejar, ¿cómo armás eso? ¿Qué precios le ponés a esas vidas? Tenemos un nenito de 5 años luchando por su vida porque hay una mala administración y una Dirección de Turismo acéfala, que nadie se hace cargo, ¿qué precio le ponés a esa vida? Ninguno. Hoy tengo una nena de 5 años, si a mí me pasa una cosa de esas yo doy vuelta el mundo. No hay nada para festejar en estas fiestas, van a ser fiestas muy tristes. No hay ese famoso espíritu navideño, no hay espíritu porque no hay nada para festejar, no hay nada para comprar lo que implica la canasta navideña. No hay alegría en la gente.
Cada vez se ve a más gente pidiendo algún tipo de ayuda en las puertas de nuestras casas, pero hacía tiempo que no me pasaba que gente mayor, de más de 80 años pidan comida, hacía mucho tiempo que no veía, y ahora las estás viendo. Entonces, no hay nada para festejar, eso nos hace una ciudad muy triste, y Salto es de las ciudades más lindas.

- ¿Qué Salto le gustaría dejar a sus hijos?
– Quiero no tener que sacarles una ciudadanía extranjera y sacarles el pasaporte para que se vayan, y estoy pensando en hacerlo, y no lo quiero hacer. Entonces, quiero hacer algo para no llegar a ese extremo, y veo que mucha gente lo está haciendo. Quiero otro Salto, que tenga unas termas pujantes y no que tenga la piscinita infantil nueva pero que cuando salen, chapotean en aguas servidas porque el famoso saneamiento que prometió el intendente nunca salió.
Quiero que vengan inversiones, no quiero a un intendente que vaya a la China a comprar un ómnibus que al final no compró cuando lo podía comprar en Montevideo. Quiero un Salto que traiga inversiones y que genere trabajo, que el gurí joven no se saque el pasaporte para irse, un Salto con trabajo, con alegría, con controles los fines de semana para que los gurises no se maten en picadas. Ese Salto que yo pueda llevar a mis gurises a un baile y tenga la seguridad que van a llegar vivos. Un Salto alegre, que tenga sus calles principales limpias y no estemos pateando bolsas de basura. Quiero un Salto diferente.
El Salto que estamos construyendo no es para mí, no es para esta generación, es para nuestros hijos, para los hijos de nuestros adversarios, para nuestros sobrinos y para nuestros nietos.
Quiero un Salto alegre, con un turismo sano, lindo, que vayan a un baile y vuelvan felices y no se armen esas hecatombes cuando hay una fiesta grande en la calle sin control de tránsito, sin control policial.
No soy de las que muero por un cargo, trabajo en esto porque en verdad me gusta, y si me toca ser edil de nuevo lo haré con una gran felicidad como lo hice estos casi 10 años. Este es el Salto que quiero y el que estoy intentando ayudar a construir, en esa línea me van a encontrar.