Miguel Feris: “Se puede tener fuertes líderes políticos, pero también se debe tener una sociedad organizada que es la que va a decir por dónde quiere ir”

Miguel Feris es empresario, fue presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto, es presidente de la Confederación Empresarial del Uruguay. Políticamente, es dirigente y candidato por el sector “Ciudadanos” del Partido Colorado. Miguel Feris

- ¿Qué balance hace del 2018?
– Un año que arrancó pintando para bueno y terminó mal. Año muy complicado, indudablemente que la realidad te golpea. Se trata de esconder la cosa pero llega un momento que la realidad te supera. Está muy difícil, y principalmente para los sectores productivos. Me preocupa mucho escuchar el discurso de salir a buscar inversiones y no entendimos todavía la receta que lo primero que tenemos que hacer es cuidar lo que tenemos adentro. En esas preocupaciones, salir a buscar inversión te termina destruyendo lo poco que tenés adentro, así que hay que tratar de cuidar lo que tenemos adentro. Hay un cierre sistemático de empresas y se ha ido perdiendo todo. Entonces va a ser un año que nos va a dejar una huella, pero el año que viene va a ser un poco más complicado. O sea que el balance de este año, no es bueno y nos va a dejar la mochila mucho más pesada para encarar el 2019. Las inversiones no van a llegar, las señales no son buenas, si se van a seguir subiendo impuestos nadie va a venir a invertir, la gente se está yendo porque no quiere seguir pagando impuestos. Así que seguiremos estando complicados en 2019.
En lo político, fue un año donde se comenzaron a acomodar los zapallos, donde salieron nuevos y viejos actores a militar y a hacer política de vuelta, y hay mucha gente motivada en trabajar, eso es bueno, habla bien de la democracia, que mal o bien está robustecida. Digo mal o bien porque a veces hay ciertos actos desde el gobierno que deja mucho entrever que no sabés si está bien alineado a lo que es la democracia y respetar a la Constitución, que te deja mucha cosa que desear. El balance es negativo.

- Eso a nivel nacional, ¿y a nivel departamental?
– A nivel departamental cerramos el año cayéndose la careta, se termina de correr el telón y terminamos sabiendo lo que ya presumíamos. Pero hoy no lo dice la oposición, lo dice gente de adentro del gobierno, gente que pidió el voto hoy está reconociendo que la situación financiera de la Intendencia no es buena, algo que ya sabíamos y que cada vez se va a complicar más. Así que lo que todos presumíamos, Noboa termina de correr el telón, y hoy en día sabés cuál es la realidad, que se dice desde adentro del gobierno y antes era un supuesto de la oposición que estaba hablando mal.

- ¿Qué departamento y qué país le gustaría dejarle a sus hijos?
– A mí indudablemente que me encantaría dejarlo a nivel de primer mundo en un país netamente competitivo, y creo que se puede. No está todo perdido, hay cosas que se pueden volver a cambiar y volver a trabajar, pasa que hemos entrado en un círculo donde todo es negativo y donde todo está mal, y me parece que hay cosas que se pueden comenzar a cambiar, a mejorar y a transformar.
Seguimos mirando a la inversión como que tiene que venir de afuera y yo creo en el pueblo uruguayo que si se le da la oportunidad, le aflojás la cincha y le das condiciones nuevas, se sale adelante. El problema es cuando se desconoce tú entramado empresarial.
Nosotros tenemos algo así como 200 mil empresas de las cuales mil empresas son las grandes. Y algo así como 90 mil empresas son unipersonales, entre 90 y 75 mil personas son unipersonales, son las del día a día. Entonces, cuando atacás al sistema empresarial, estás atacando al más chico, y no te estás dando cuenta. Y el otro sector que le da cierta dinámica, no le estás dando la oportunidad de que genere inversión y trabajo. Entonces, me parece que hay tiempo y se pueden corregir cosas. mediapagina ciudadanos

De las cosas que planteamos desde “Ciudadanos”, es rediseñar todo lo que es el gobierno, desde lo nacional hasta lo departamental sin perjudicar a nadie, porque tampoco podés agarrar y decir que vas a sacar gente. Se trata de un proceso donde tenés que ir achicando al Estado y haciendo lo más viable y productivo, pero no podés seguir generando costos cada vez más grandes al sector productivo. Todos los sectores, hoy es transversal y cuando lo mirás a nivel nacional, todo el mundo está muy nervioso y muy preocupado. Pero se puede. Partís de la base que todo está de más, pero lo podemos volver a cambiar, hay tiempo, se pueden volver a hacer las cosas de otra manera, con otra política, haciendo foco en lo que está mal y corrigiéndolo.

- Esta sociedad en la que vivimos está a punto de festejar su bicentenario y a diferencia de la sociedad pujante que fuimos cuando se conmemoró los primeros 100 años de vida, hoy está fragmentada, dividida y sin liderazgos fuertes. Las propuestas que usted realiza, ¿se podrán llevar a cabo en esta sociedad?
– Creo que los liderazgos deben existir, son buenos, pero también tiene que haber una sociedad organizada de base. Si tenés un liderazgo demasiado fuerte, por lo general te lleva a que la gente se acostumbre a que la guíen, y el otro como da órdenes, le empieza a gustar. Eso lo decía ya Simón Bolívar, si a la gente sistemáticamente le das órdenes, le decís lo que tiene que hacer, empieza a obedecer, y el otro, como le gustó dar órdenes, le empieza a gustar dar órdenes. Y eso funciona así. Entonces, se puede tener fuertes líderes políticos, pero también tenés que tener la sociedad organizada que es la que te va a demandar y te va a decir por dónde quiere ir. Y eso es lo que le falta a Uruguay, tener una sociedad más organizada y tener las bases y la estructura más fuerte.
Como vengo del sector gremial empresarial, es lo que hemos visto día a día, es como las fuerzas de las gremiales o la fuerza del PIT CNT pueden jugar a veces en un buen romance o en un mal romance, y te pueden llevar las políticas sociales o las de gobierno de un lado para otro. Esas cosas está bien que estén fortalecidas…

- Eso no se logra de la noche a la mañana.
– No, eso se logra con mucho trabajo y con mucha cultura. Siempre ver dónde uno está parado y cómo hacer para que el otro comience a trabajar y a tener confianza en vos. Lo que me parece que más se fragmentó en estos últimos tiempos fue la confianza. La palabra dada debería valer y sin embargo, lamentablemente, pasó a un segundo plano, y la gente no se hace cargo de lo que dice. Dice muchas cosas para llegar al poder y después que llega, se olvida, y eso es lo que la gente tiene que empezar a demandar cada vez más.

Credibilidad y transparencia, lo que dijiste lo tenés que cumplir, y si no lo pudiste cumplir, salí y decilo, “no lo pude hacer” por esto y por esto o porque me equivoqué en el análisis, pero decirlo. Hoy en día te das cuenta que todo se tapa, todo se oculta y no querés ser transparente, y si vos desde el gobierno no podés ser transparente, no le podés exigir al ciudadano común que sea transparente. Después querés investigarle sus cuentas y su vida, pero vos como gobierno no lo querés hacer, y eso me parece que es de las cosas que debería trabajarse más en lo que refiere a la transparencia y coherencia.

- ¿Ese es el compromiso de “Ciudadanos”?
– Ese es el compromiso de “Ciudadanos”, ser transparente y coherente. Nosotros tenemos una regla, si no te puedo contestar una pregunta, tengo que decirlo y pedir para llamar y averiguar, pero eso es lo que nosotros tenemos que hacer. Mentirte para tratar de sacar una buena entrevista o dejar a todo el mundo contento hablando en la radio, en la televisión o en el diario, no es la idea ni el proyecto. El proyecto es decirle la verdad a la gente y tratar de hacernos cargo. No entendemos que haya costo político, lo que más nos duele es que haya mentiras para ganar un voto. Preferimos decir la verdad y ser coherentes que ganar una elección en base a mentiras. Y no estamos dispuestos a trabajar en ese rumbo.