Principales características de los procesos de integración y desarrollo en la microrregión de triple fronteras

Barra do Quaraí (Brasil) – Bella Unión (Uruguay) – Monte Caseros (Argentina) en el período 2007 – 2011.

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere a los Estudios de Frontera.
En este artículo se presentan, de manera sucinta, algunos de los resultados más significativos arrojados por la actividad realizada en ese campo especializado.
Entre las distintas acciones fronterizas: Sobresale la importancia que están teniendo una serie de iniciativas conjuntas con diferentes grados de maduración. Donde aparecen actores sociales de las tres localidades conjugando aspectos sectoriales y territoriales. Dotándolas de un grado de coherencia y convergencia, respecto a los diferentes intereses y necesidades locales en juego. Así, se registra una especial atención en los temas relativos a la calidad de vida y bienestar social.
En esa trayectoria de acciones colectivas, empieza a tomar forma un perfil de estrategia de integración y desarrollo, combinando aspectos de las tres localidades a través de la frontera.
Varios de los emprendimientos y proyectos impulsados localmente, tienden a generar aprovechamientos mutuos y dinamismos positivos en la triple frontera.
En diferentes temas trabajados, las iniciativas fronterizas trascienden la escala  microregional, llegado a influir – tomándoselas más en cuenta -, entre las diferentes posiciones de los respectivos niveles nacionales.
En la construcción de un sistema de relacionamientos fronterizos: Se registran apoyos puntuales interlocales con fines específicos. Adicionalmente, están multiplicándose tipos de intercambios y vinculaciones integradoras, abarcando varias dimensiones vinculadas con el desarrollo integral de las comunidades. De ese modo, lo transfronterizo toma fuerte expresión, otorgándole una posición de relevancia al referido sistema de interrelaciones en la microrregión trinacional.
Se manifiestan como constructos de comunidad de orden microregional y transfronterizo, configurándose a través de un proceso de lenta y larga gestación. No exento de marchas y contramarchas.
Las relaciones de orden regional más amplias, aunque se presentan en el horizonte discursivo de los actores locales, aún no se trabajan como parte de una estrategia preconcebida, apuntando a la construcción de lazos sociales de larga distancia. Para la gestión de los problemas y canalización de soluciones, frente a necesidades locales fronterizas que escapan a sus ámbitos formales de intervención.
En el espacio de los flujos fronterizos, encontramos que:
Producto de una historia forjada en común desde las primeras horas de formación de los poblados fronterizos, se despliegan flujos sociales, es decir, movilidades espaciales regulares, frecuentes y recurrentes de actores sociales individuales y colectivos, superando posturas de cerramiento, reparo o reticencia, frente a los movimiento externos que se producen en la vecindad fronteriza.
Dichos flujos, vienen favoreciendo el estrechamiento y afianzamiento de un sistema de vínculos entre agentes de diferente origen, constituyentes de las estructuras locales. De tal forma, por medio de una lógica territorializada, se van combinando flujos que asocian a las partes y permiten colaborar, cooperar y complementar esfuerzos translocalmente. Donde los agentes comienzan a valerse de prácticas sociales innovadoras, haciendo un uso más óptimo de las energías y recursos locales a su alcance: acceso a oportunidades de empleos, servicios y algunos bienes, que tienen un alto impacto para el sostén de los hogares de estratos sociales locales más bajos.
Lo cual está generando un reforzamiento del tejido social transfronterizo. Constituyéndose, poco a poco, movimientos que abarcan ese orden territorial -movimientos sociales trifronterizos-, y promueven al empoderamiento y construcción de sentido transfronterizo entre las comunidades. Contactos interpersonales, transmisión de informaciones, conocimientos y culturas locales interpenetradas, en sentido amplio. Son los componentes que circulan con más intensidad a través de la frontera. De forma instrumental- pragmática, e irregular también, aparecen flujos de mercancías de distinto tipo y con diferente fin, es decir, más segmentados y dispersos socialmente.
Específicamente, en lo que respecta a la práctica de la integración en la triple frontera, cabe señalar algunos aspectos salientes:
Se da una evidente inclinación a favorecer y potenciar formas nuevas, y otras no tanto, en los intercambios locales (en cuanto a los rasgos típicos con que se vienen forjando desde el pasado en la proximidad fronteriza), proyectando articulaciones interlocales, transfonterizas, que incluyen a las tres comunidades urbanas. Haciendo a la construcción de identidad territorial de triple frontera, con la trasmisión e interiorización mutuamente referida, de valores, pautas culturales y simbólicas.
Coexisten, en virtud de unas lógicas de tipo binacional, cuando se presentan ciertos órdenes de temas o contenidos, que tocan a la vida de las sociedades locales como parte de la cimentación de lazos sociales. Tejidos de manera interindividual e intergrupalmente, entre dos de las localidades. Mudando, por momentos, de una dirección a otra, la priorización e intensificación bilateral de los intercambios en el sistema de relaciones fronterizas.
Localmente, las tres comunidades exhiben avances significativos, en cuanto a la superación de ciertos déficits sociales, robusteciendo el tejido social local hacia adentro. Con lo cual se va estableciendo una base más sólida, para afrontar los nuevos desafíos de la integración transfronteriza. En tiempos de globalización y trasnacionalización de los procesos, que trastocan las fundamentos convencionales del estado-nación.
Este formato de la integración social y cultural transfronteriza, quizás menos económica y mercantíl, no implica que los agentes locales estén desatendiendo cuestiones importantes que hacen a la agencia de la integración con un sentido regionalizado y transnacionalizado, es decir, para una escala mayor de territorio. Pero, por la vía de los hechos, esto se presenta como concurrencia a foros, encuentros, manifestaciones de intereses que intentan hacerse oír.
Si bien, se traduce por la concreción de acciones conjuntas y articuladas, que se están ganando un lugar en la agenda de los gobiernos y estados nacionales. Cuando, hasta ahora, aparecían como escenarios y tematizaciones marginalmente atendidos.
Asociado a las proyecciones del desarrollo en el escenario de la triple frontera: entre cruces, atravesamientos, ocupaciones, apropiaciones y distintos usos de los lugares, advertimos que: Con sucesión de cambios y transformaciones significativas, producidas en la transición interurbana y transfronteriza, se va configurando un perfil de desarrollo cuyo sentido y contenido se expresa en una tridirecionalidad recíproca, novedosa. Con aprovechamientos y logros en diferentes dimensiones: sociales, culturales, materiales, políticas, y en algunos aspectos también económica (empleos, ingresos, comercialización a pequeña en el escenario de la triple frontera).
Consecuentemente, el formato del desarrollo fronterizo en la microrregión, reúne aspectos que tienden a definirlo por su búsqueda de integralidad, inclusión y énfasis éndogeno. Todos ellos, son componentes que se combinan con la incorporación y tratamiento de otras fuerzas y factores exógenos. Resultando funcionales a la agregación de los intereses diversos, en el escenario de la triple frontera.
En los últimos años, las conquistas cosechadas a nivel del desarrollo local, respectivamente, ofrece un campo fértil para avanzar hacia el desarrollo integrado a través de la frontera. Sirviéndose del aprovechamiento de distintas posibilidades y oportunidades, para elevar el nivel de vida de los individuos, hogares y comunidades. Sin que un tipo de camino por el que se opte, implique excluir o bloquear al otro.
Sintomáticamente, están pasando de una situación de franco declive, falta de dinamismo, depresión social y económica.
A una situación de reparación, animación y activación de las fuerzas locales y fronterizas. Con evidencias sólidas de recuperación de las actividades económicas y productivas. Concedidas desde una perspectiva estratégica, respecto a la función y el rol que está jugando la posición fronteriza y colindante de los estados- nación y sus comunidades locales.

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere a los Estudios de Frontera.

En este artículo se presentan, de manera sucinta, algunos de los resultados más significativos arrojados por la actividadDSCN5661realizada en ese campo especializado.

Entre las distintas acciones fronterizas: Sobresale la importancia que están teniendo una serie de iniciativas conjuntas con diferentes grados de maduración. Donde aparecen actores sociales de las tres localidades conjugando aspectos sectoriales y territoriales. Dotándolas de un grado de coherencia y convergencia, respecto a los diferentes intereses y necesidades locales en juego. Así, se registra una especial atención en los temas relativos a la calidad de vida y bienestar social.

En esa trayectoria de acciones colectivas, empieza a tomar forma un perfil de estrategia de integración y desarrollo, combinando aspectos de las tres localidades a través de la frontera.

Varios de los emprendimientos y proyectos impulsados localmente, tienden a generar aprovechamientos mutuos y dinamismos positivos en la triple frontera.

En diferentes temas trabajados, las iniciativas fronterizas trascienden la escala  microregional, llegado a influir – tomándoselas más en cuenta -, entre las diferentes posiciones de los respectivos niveles nacionales.

En la construcción de un sistema de relacionamientos fronterizos: Se registran apoyos puntuales interlocales con fines específicos. Adicionalmente, están multiplicándose tipos de intercambios y vinculaciones integradoras, abarcando varias dimensiones vinculadas con el desarrollo integral de las comunidades. De ese modo, lo transfronterizo toma fuerte expresión, otorgándole una posición de relevancia al referido sistema de interrelaciones en la microrregión trinacional.

Se manifiestan como constructos de comunidad de orden microregional y transfronterizo, configurándose a través de un proceso de lenta y larga gestación. No exento de marchas y contramarchas.

Las relaciones de orden regional más amplias, aunque se presentan en el horizonte discursivo de los actores locales, aún no se trabajan como parte de una estrategia preconcebida, apuntando a la construcción de lazos sociales de larga distancia. Para la gestión de los problemas y canalización de soluciones, frente a necesidades locales fronterizas que escapan a sus ámbitos formales de intervención.

En el espacio de los flujos fronterizos, encontramos que:

Producto de una historia forjada en común desde las primeras horas de formación de los poblados fronterizos, se despliegan flujos sociales, es decir, movilidades espaciales regulares, frecuentes y recurrentes de actores sociales individuales y colectivos, superando posturas de cerramiento, reparo o reticencia, frente a los movimiento externos que se producen en la vecindad fronteriza.

Dichos flujos, vienen favoreciendo el estrechamiento y afianzamiento de un sistema de vínculos entre agentes de diferente origen, constituyentes de las estructuras locales. De tal forma, por medio de una lógica territorializada, se van combinando flujos que asocian a las partes y permiten colaborar, cooperar y complementar esfuerzos translocalmente. Donde los agentes comienzan a valerse de prácticas sociales innovadoras, haciendo un uso más óptimo de las energías y recursos locales a su alcance: acceso a oportunidades de empleos, servicios y algunos bienes, que tienen un alto impacto para el sostén de los hogares de estratos sociales locales más bajos.

Lo cual está generando un reforzamiento del tejido social transfronterizo. Constituyéndose, poco a poco, movimientos que abarcan ese orden territorial -movimientos sociales trifronterizos-, y promueven al empoderamiento y construcción de sentido transfronterizo entre las comunidades. Contactos interpersonales, transmisión de informaciones, conocimientos y culturas locales interpenetradas, en sentido amplio. Son los componentes que circulan con más intensidad a través de la frontera. De forma instrumental- pragmática, e irregular también, aparecen flujos de mercancías de distinto tipo y con diferente fin, es decir, más segmentados y dispersos socialmente.

Específicamente, en lo que respecta a la práctica de la integración en la triple frontera, cabe señalar algunos aspectos salientes:

Se da una evidente inclinación a favorecer y potenciar formas nuevas, y otras no tanto, en los intercambios locales (en cuanto a los rasgos típicos con que se vienen forjando desde el pasado en la proximidad fronteriza), proyectando articulaciones interlocales, transfonterizas, que incluyen a las tres comunidades urbanas. Haciendo a la construcción de identidad territorial de triple frontera, con la trasmisión e interiorización mutuamente referida, de valores, pautas culturales y simbólicas.

Coexisten, en virtud de unas lógicas de tipo binacional, cuando se presentan ciertos órdenes de temas o contenidos, que tocan a la vida de las sociedades locales como parte de la cimentación de lazos sociales. Tejidos de manera interindividual e intergrupalmente, entre dos de las localidades. Mudando, por momentos, de una dirección a otra, la priorización e intensificación bilateral de los intercambios en el sistema de relaciones fronterizas.

Localmente, las tres comunidades exhiben avances significativos, en cuanto a la superación de ciertos déficits sociales, robusteciendo el tejido social local hacia adentro. Con lo cual se va estableciendo una base más sólida, para afrontar los nuevos desafíos de la integración transfronteriza. En tiempos de globalización y trasnacionalización de los procesos, que trastocan las fundamentos convencionales del estado-nación.

Este formato de la integración social y cultural transfronteriza, quizás menos económica y mercantíl, no implica que los agentes locales estén desatendiendo cuestiones importantes que hacen a la agencia de la integración con un sentido regionalizado y transnacionalizado, es decir, para una escala mayor de territorio. Pero, por la vía de los hechos, esto se presenta como concurrencia a foros, encuentros, manifestaciones de intereses que intentan hacerse oír.

Si bien, se traduce por la concreción de acciones conjuntas y articuladas, que se están ganando un lugar en la agenda de los gobiernos y estados nacionales. Cuando, hasta ahora, aparecían como escenarios y tematizaciones marginalmente atendidos.

Asociado a las proyecciones del desarrollo en el escenario de la triple frontera: entre cruces, atravesamientos, ocupaciones, apropiaciones y distintos usos de los lugares, advertimos que: Con sucesión de cambios y transformaciones significativas, producidas en la transición interurbana y transfronteriza, se va configurando un perfil de desarrollo cuyo sentido y contenido se expresa en una tridirecionalidad recíproca, novedosa. Con aprovechamientos y logros en diferentes dimensiones: sociales, culturales, materiales, políticas, y en algunos aspectos también económica (empleos, ingresos, comercialización a pequeña en el escenario de la triple frontera).

Consecuentemente, el formato del desarrollo fronterizo en la microrregión, reúne aspectos que tienden a definirlo por su búsqueda de integralidad, inclusión y énfasis éndogeno. Todos ellos, son componentes que se combinan con la incorporación y tratamiento de otras fuerzas y factores exógenos. Resultando funcionales a la agregación de los intereses diversos, en el escenario de la triple frontera.

En los últimos años, las conquistas cosechadas a nivel del desarrollo local, respectivamente, ofrece un campo fértil para avanzar hacia el desarrollo integrado a través de la frontera. Sirviéndose del aprovechamiento de distintas posibilidades y oportunidades, para elevar el nivel de vida de los individuos, hogares y comunidades. Sin que un tipo de camino por el que se opte, implique excluir o bloquear al otro.

Sintomáticamente, están pasando de una situación de franco declive, falta de dinamismo, depresión social y económica.

A una situación de reparación, animación y activación de las fuerzas locales y fronterizas. Con evidencias sólidas de recuperación de las actividades económicas y productivas. Concedidas desde una perspectiva estratégica, respecto a la función y el rol que está jugando la posición fronteriza y colindante de los estados- nación y sus comunidades locales.







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