ACTUEMOS COMO TALES

Por Dr. Adrián Báez.
Estimados lectores. Debemos dejar muy en claro, que estamos absolutamente en contra de los métodos hostiles y de violencia, tanto los físicos como los verbales, provengan de donde provengan; entendiendo que no existe instancia por complicada que sea, que no pueda ser abordada por medio del diálogo.
Lamentablemente, la semana pasada, la escena política se vio una vez más opacada por los desmanes propios de la ansiedad, que sin justificarlos, son hasta cierto punto entendibles; y del fanatismo, el cual es pésimo consejero, y cuando es arengado con doble intención, lo es más aún.
La difícil decisión que deberá tomar el Sr. Intendente, si es que no la ha tomado ya, a pesar de sus promesas electorales, que son asunto suyo, de desvincular de la Intendencia a más de 150 funcionarios, según los datos otorgados por la comuna, ha enardecido los ánimos de quienes, quizás, se vean afectados por la medida, perdiendo su fuente laboral, que en la mayoría de los casos, es su única o principal fuente de ingresos.
Pero entendámonos de una buena vez, aunque nos duela y dificulte reconocerlo, en honor, al honor, valga la redundancia y de la política de fuste, que la ciudadanía solicita de los políticos, ya hastiada de tanta chabacanería e irracionalidad; que la pésima situación por la que atraviesa la Intendencia de Salto, es producto de un mal desempeño administrativo llevado adelante por el gobierno saliente, y punto.
Hemos pedido disculpas por este medio, en nombre de toda una colectividad, que confió en su dirigencia, como lo haría cualquier militante de cualquier partido, respecto a sus líderes, y que como ocurrió en este caso, se han visto desilusionados; colectividad y militantes que no pueden ser acusados ni desprestigiados, por acciones de gobierno adoptadas por quienes en su momento lo ejercieron, ni por actitudes poco democráticas y arbitrarias de algunos correligionarios, que no han comprendido aún, que no fue, no es, ni será jamás la metodología del Partido de Batlle, Brum, Grauert, y un sinfín de pro-hombres, el manejarse con rencor hacia sus compatriotas, por amplia que sea la brecha ideológica que los separe.
Tantas veces se ha recriminado actuares similares en otras tiendas políticas; tantas veces reclamamos tolerancia y nos agraviamos cuando hemos sido blanco de éstas formas, y vaya si los colorados las soportamos; tantas veces juzgamos a los que se hacían de ellas, y en el momento que con tristeza somos nosotros quienes en encontramos en la vereda de enfrente, las acuñamos, perdiendo toda coherencia y credibilidad?. De ninguna manera. Así no actuamos los Batllistas; y quienes dicen serlo, que lo aprendan, por justa que sea su reivindicación.
Los tiempos difíciles que corren, serán los que nos indiquen si la “civilización” de la que nos jactamos los Uruguayos, es tal.
La pasión, política, deportiva, o de donde fuere, no puede nublar el entendimiento y la cordura. Son los líderes, quienes como tales tienen una responsabilidad mayor a la de los simples mortales, los encargados de afianzar los principios de convivencia, y en caso de utilizarlos con cobardía, los culpables de las consecuencias.
Lo haremos las veces que sean necesarias, por el Gran Partido de Batlle, pero dejamos asentado aquí, que estamos hartos de hacerlo por los que deben hacerlo, el pedir las disculpas, que en éste caso van dirigidas a los trabajadores que pueden cesar, por no haberlos protegido; y al Sr. Intendente Dr. Andrés Lima, por el mal momento vivido.
Los problemas de Salto, los sentimos todos; pues todos somos Salteños. Actuemos como tales.