Apuntes en borrador

BANALIZACIÓN. Con que sorprendente velocidad solemos banalizarlo todo. Un tema serio en cuestión de minutos puede llegar a volverse insignificante y ser tomado para la chacota. Por el contrario, temas que son banales de pronto terminan siendo parte de nuestros predicamentos y hasta pueden llegar a quitarnos horas de sueño.

Pero, ¿quién marca lo que es banal de lo que no lo es? ¿Acaso hay alguna entidad intelectual que está por encima de los demás y marcan las pautas de lo que tenemos que pensar o de cómo sentirnos ante un tema determinado?

Si bien espero que no exista esa entidad o ese conglomerado de notables abrazando permanentemente su intelectualidad, los hay. Pero ellos también llegan a justificar algunas actitudes que riñen con el sentido común y lo admiten de todas maneras. Es cuando dejan de ser referentes y pasan a formar parte del nosotros.

Por tanto, nada debería preocuparnos y seguir con nuestras vidas, siempre y cuando seamos conscientes que no vivimos en una burbuja y que formamos parte de una comunidad que vive y siente.

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CHINA. No he logrado resolver aún si el viaje del intendente de Salto a China es algo banal o se ha banalizado casi de forma natural basado en las acciones e inacciones del propio gobernante.

Un viaje que fue tomado por todos como una oportunidad de explorar la llegada a nuestras tierras de inversores chinos, menos por el mismo intendente salteño, que desde un principio dijo que no estaba interesado en viajar y luego por la presión que se dio desde algunos medios de comunicación (algo que en verdad desvela al intendente, su imagen pública), decidió cambiar de actitud y anunció que viajaría. Y en eso está.

Ahora bien, ¿para qué va a China? Según dijo, para buscar el hermanamiento con alguna provincia china (algo que seguramente resulte beneficioso para los salteños cuando comencemos a viajar en masa a tierras orientales, aunque resulte significativo que la provincia con la que firmará este hermanamiento sea Foshan, se pronuncia Foyán…), para mostrarles a los chinos las lindas termas que tenemos (porque seguramente no hay termas ni aguas termales cerca de China, por lo que sus habitantes se ven en la necesidad de tener que recorrer la mitad del planeta para poder bañarse en nuestras cálidas termas) y además recorrerá varias fábricas donde distribuirá folletos promocionales de Salto (esperemos que lleve los folletos adecuados y no los que usa para repartir casa por casa), aunque el verdadero sentido de esos paseos fueron programados para que seamos los uruguayos los que compremos ómnibus o lámparas led. Parece que el intendente también lleva una carpetita con el proyecto de la Central Hortícola (sic)

Pero propuestas y proyectos concretos de incentivo al desembarco de inversiones chinas en nuestras tierras, no llevó. No tuvo tiempo, parece, en elaborar algo.
Es ahí cuando el tema del viaje de nuestro gobernante a tierras lejanas se transforma en una cuestión banal, por mérito propio y por la importancia que se le termina dando a lo que de última, no será más que un paseo de nuestro intendente al lejano oriente.

LEONARDO SILVA