Apuntes en borrador

EXISTENCIALIDADES. No dejo de preguntarme qué utilidad le estamos dando a los medios masivos de comunicación, si son los adecuados, los aconsejables o estamos colaborando con una masividad consumista acorde a mantener a una sociedad alienada de sus propios problemas…

Los periodistas o comunicadores, quienes nos expresamos a través de esos mismos medios, sea a través de una página -de papel o digital-, sea a través de la imagen o de nuestra voz frente a un micrófono, ¿qué función estamos cumpliendo?

¿Estamos dispuestos a sentarnos a discutir si estamos haciendo nuestro trabajo como corresponde? En todo caso, ¿cuál debería ser nuestro norte en la comunicación, estar del lado de los poderosos y los gobernantes de turno o del pueblo? ¿O tenemos que ser tan abstractos y asépticos en lo que informamos que no debemos tomar partido de la información que damos? ¿Podemos seguir hablando de objetividad cuando elegimos qué informar y qué no y en el tono en que lo hacemos? Por más que a una noticia la esterilicemos de adjetivos, ¿nos vuelve objetivos?

¿Se puede confiar en un periodista o comunicador que no se apasiona con lo que informa y que no hace suya causa alguna?

El trabajo de los periodistas, de los comunicadores y de los medios de comunicación ¿debe ser pensando únicamente en un fin personal o individual -más allá que se comprende que un medio de comunicación es una empresa privada que tiene el legítimo derecho a ganar dinero como cualquiera que trabaja- o debe centrarse en objetivos colectivos pensando en la comunidad en la que vive y se desarrolla?

Los medios de comunicación y quienes trabajamos en ellos, nos debemos un debate serio para conocernos mejor y saber si estamos haciendo correctamente nuestro trabajo, aceptando la crítica de los demás y comprendiendo que también es necesaria la autocrítica. Es decir, mirarnos hacia adentro de nosotros mismos con la honestidad más profunda que podamos darnos y analizar nuestro presente para de esa forma, ver si podemos mejorar en el futuro. Porque siempre se puede mejorar.

Esta catarsis existencialista no es espontánea ni casual. Se nos viene un año cargado en materia informativa porque los uruguayos deberemos definir el futuro gobierno de nuestro país y de nuestro departamento por los siguientes cinco años. No es tarea menor analizar pues la tarea que hacemos desde los medios de comunicación, quienes tendremos la titánica tarea de llevar la información de todos los candidatos y partidos políticos a la ciudadanía de la mejor manera posible.

Por eso, con humildad y responsabilidad, debemos tomarnos un momento para analizarnos, ver qué estamos haciendo mal y corregirlo. Pero por sobre todas las cosas, ponernos de acuerdo en algunas definiciones básicas sobre el trabajo que realizamos.

Esto nos lo debemos y estamos a tiempo de hacerlo, porque en estos días de inmediatez y de noticias falsas, donde las redes sociales están copando la vida de las personas, el trabajo de los periodistas y comunicadores cobra especial relevancia en la salud de nuestro sistema republicano y democrático de gobierno, porque como alguien dijo, «sin periodistas no hay periodismo; y sin periodismo no hay democracia».

Ni más, ni menos.

LEONARDO SILVA