Apuntes en borrador

SENSIBLES hay en todas partes. Solo los años pueden dar la suficiente experiencia para poder encarar determinadas situaciones que pueden llegar a comprometer el libre ejercicio del trabajo periodístico. Presiones hay en todas partes, está en uno saber cómo afrontarlas o dejarlas pasar tomándolas como de quien viene.

Hace tiempo que se viene discutiendo el manoseo al trabajo periodístico en las conferencias de prensa por parte de instituciones públicas, partidos políticos, sindicatos… El destrato pasa por citar a una hora y aparecerse varios minutos más tarde (en reciente ocasión se llegó a esperar una hora y media desde la convocatoria a conferencia de prensa en una institución privada por alguien que venía de Montevideo a dar una charla); también pasa por tener que llevar adelante el trabajo periodístico rodeado de simpatizantes de los convocantes, transformándose en una verdadera asamblea, desvirtuándose el sentido de la conferencia de prensa porque de última, el entrevistado termina haciendo discursos para la tribuna en lugar de contestar lo que se le pregunta. Sumemos a eso cierto destrato y tenemos un combo explosivo.

Por una cuestión de dignidad, los colegas que trabajan cubriendo las conferencias de prensa deberían comenzar a poner pautas de cómo desarrollar las mismas, y si no se cumplen, retirarse. Ya aquí no solo está en juego la dignidad del trabajador de los medios de comunicación, también está la del medio de prensa al que representa.

Está llegando la hora de hacerse respetar. Está en cada uno. Veremos quién da el primer paso para cambiar esta ridícula situación por el respeto que todos se merecen y merecemos.

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QUEJOSO. “Uno a veces prende la radio, mira el televisor, abre los diarios y da la impresión de que en Salto hay un deporte, es apunten al intendente, critiquen a Lima, digan que está todo mal… nada ni nadie nos va a detener”, comenzó y terminó diciendo en forma temeraria el intendente Andrés Lima en su discurso del día sábado en el multitudinario acto que realizó para despedir el año en el Barrio Nuevo Uruguay.

Es increíble que quien destina casi un millón de dólares al año en medios de comunicación se queje de esa manera de su comportamiento. Parece que el intendente tiene un serio problema de comprensión de la realidad. La intendencia contrata publicidad (propaganda) de la gestión del gobierno, no compra la opinión ni a los medios de comunicación para mentir o creer fielmente en el relato oficial.
Si eso piensa que implica aceptar la pauta publicitaria municipal, entonces confiesa que lo que busca es corromper el trabajo periodístico que hacen los medios de comunicación, o tal vez su confesión pase por otro lado más oscuro…

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PELOTA. Volvemos a reiterar nuestro pedido de bajar la pelota al piso, porque si se trata de declarar la guerra a los medios de comunicación, se erra en los objetivos de todo gobernante.
Porque los problemas que un gobernante debe afrontar son los que sufre su pueblo, buscando mejorar su calidad de vida, no pelearse por lo que digan los medios de comunicación. Aclaremos desde ya, por las dudas, ni los periodistas ni los dueños de medios de comunicación locales hemos viajado ni conocemos Atlanta.

LEONARDO SILVA