Apuntes en borrador

CURIOSIDAD. Fue anunciarse desde CTM de Salto Grande que el río comenzaría a descender para que inmediatamente se anunciara desde el CECOED que había dado inicio la operación retorno de aquellas familias que habían sido evacuadas o que se habían auto evacuado.

Ante la situación de inestabilidad climática que existe en la región, típico de regiones tropicales o subtropicales, ¿no podía preverse que las lluvias regresarían y que el río volvería a crecer en su cauce? ¿No se apuraron? ¿Se cumplió con el protocolo? ¿Tienen algún protocolo para saber cómo actuar en estas situaciones?

¿Es serio que el encargado municipal del CECOED envíe un WhatsApp a las 19.23 horas informando a las autoridades, a actores políticos y a algunas otras instituciones que el río Uruguay subió su altura y que se preveía que seguiría subiendo en las próximas horas por lo cual no solo se suspendía el operativo retorno sino que en una hora y media volvería al CECOED para comenzar a avisar a las familias que estuvieran en la cota 11,40 que se prepararan por si tenían que ser nuevamente evacuadas?

Paréntesis, nunca se llegó a la cota 11,40 en esta nueva instancia.

Esencialmente surgen estas preguntas porque también sabemos que a “algunas” familias inscriptas en el CECOED (no a todas, vaya uno a saber por qué volvió a pasar y algunas familias fueron nuevamente discriminadas) se les entregaron kits de limpieza. Si a algunas de esas familias que tuvieron que volver a ser evacuadas porque el río volvió a ingresar a sus casas, cuando el río retornase a sus cauces normales, ¿tenían previsto volver a darles un kit de limpieza? ¿No es eso duplicar innecesariamente gastos?

Por otro lado, según la experiencia de anteriores y recientes inundaciones, las viviendas donde el agua del río ingresó, ¿fueron revisadas por las autoridades para comprobar su integridad estructural para saber si eran nuevamente habitables para que de esa manera las familias que regresaban a sus casas pudieran hacerlo con total confianza de que no pasaría ningún accidente?

Se trata de dudas legítimas que surgieron luego de ver cómo el 31 de enero algo que venía bien y parecía normal de pronto se puso de cabeza ante la evidente falta de planificación y previsión de nuestros gobernantes. Acabo de fijarme en la aplicación de mi teléfono de Salto Grande, al momento de escribir esta columna periodística, la altura del río se encuentra en los 8,83 metros en Salto y en 8.74 en la vecina ciudad de Concordia.

Según nos habían advertido, instrumentos tecnológicos con los que cuenta la represa de Salto Grande permiten saber con suficiente tiempo de antelación cómo ha de comportarse el río en los próximos días, ¿qué pasó el 31 de enero? ¿Por qué tomó a todos por sorpresa? ¿Fue eso o en realidad no existe una fluida comunicación entre CTM de Salto Grande y el CECOED? Y por último, ¿qué podemos esperar para los próximos días? ¿Terminó la crisis? ¿Podemos quedarnos tranquilos que nuestras autoridades aprenden de sus errores? ¿Serán atendidas todas las familias por igual? ¿De qué forma la intendencia invertirá esos 2.600 millones de pesos que el gobierno nacional dispuso para los departamentos afectados por la crecida del río Uruguay?

Estemos atentos, porque el cambio climático es una realidad y en esta región la estamos padeciendo cada vez más seguido. Volvemos a preguntarnos como ya hicimos en estas mismas páginas, ¿se puede esperar que nuestras autoridades –las que están hoy y las que vendrán- trabajen en un proyecto serio de realojo de todas las familias que viven en cotas inundables?

LEONARDO SILVA