Apuntes en borrador

LUNES. Con el diario del lunes es mejor. Tras una semana de las elecciones internas, veamos qué piedras se ven cuando bajó el río.

Algunos dirigentes políticos de todas las filas están preocupados más en cómo acciona el pueblo que cómo trabajan ellos. Me explico. Cuando promediaba la jornada del domingo electoral, voces de alarma saltaban por todos lados por la baja concurrencia a las urnas de los uruguayos, entonces la solución que plantearon fue… ¿hacer obligatoria las internas para así mejorar los promedios de participación ciudadana?

¿No sería mejor replantearse la forma en la que están trabajando para así seducir a los uruguayos a concurrir a votar? Los políticos deberían ser más humildes y tener autocrítica, tanto los que perdieron como los que ganaron porque de última todos tienen cosas para mejorar, pero no solo pensando en su propia performance, sino en los mensajes que mandan a los ciudadanos, receptores de todo lo que hacen y de lo que dejan de hacer.

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PIEDRAS. Desde hace años que la forma de comportarse de los uruguayos (lo mismo puede verse en otros países), es estar menos cautivo a las tradiciones y propuestas partidarias, fijándose más en el candidato que en el partido político o en su plan de gobierno. Lo mismo da a algunos uruguayos votar por Sartori, Manini Ríos o Novick que por Martínez, Lacalle o Talvi.

Entonces, claro, llega un punto en que la gente deja de interesarse hasta que aclare, y luego concurrir en octubre con cartas vistas. No desea ponerse a resolver intrigas palaciegas y debates bizantinos que a nada conducen.

Pero lo cierto es que todos debemos tomar el tema con mayor seriedad porque de última, estamos hablando de un largo proceso electoral que tiene varias etapas y que todas ellas están íntimamente concatenadas. No hay octubre sin junio, que es cuando comienza a seleccionarse quiénes y qué proyectos de país continuarán su camino a dirimir el futuro de Uruguay de los próximos 5 años.

Como dije en otra oportunidad, uno termina relativizando el período de gobierno, total, si las cosas no andan, en 5 años lo cambiamos y listo. Hasta que me di cuenta que mi hijo hoy tiene 14 años y cuando el gobierno que pongamos los uruguayos a fin de año termine, mi hijo ya tendrá 19 y el futuro le va a estar golpeando en su vida.

De todas formas, unos miles de uruguayos más concurrieron a votar respecto de las internas de 2014, pero aún más de la mitad sigue sin ver la importancia de lo que se vota.

Eso debe emplazar directamente a todos quienes practican la actividad política porque si en verdad pretenden mejorar a nuestro país (porque tengo la plena convicción que todos quieren), esos cambios deben ser acompañados por el pueblo, que debe hacerlos suyos, sentirlos propios y acompañar esos cambios, impidiendo desviaciones, controlando a nuestros representantes, porque de eso se trata la democracia, el poder está en el pueblo, y debemos nosotros también hacernos cargo de nuestra responsabilidad como ciudadanos. Por nosotros, pero sobre todo por nuestros hijos y el futuro que ya no espera.

Hasta la semana que viene.

LEONARDO SILVA