Apuntes en borrador

EJEMPLO. Una vez más, Uruguay volvió a ser ejemplo de paz, tranquilidad y transparencia cívica aun navegando en las aguas turbulentas de la inestabilidad explosiva que se vive en la región. Alguna calma también llegó tras la jornada cívica que en paralelo vivieron nuestros hermanos argentinos, pero la región sigue complicada.

Motivo para sentirse orgulloso, una vez más, de ser uruguayos. Pero también en Salto, para ir de lo general y macro a lo particular y anecdótico. No hubo dirigente político con el que no conversáramos ayer que no destacase que la de ayer no solo fue una jornada tranquila sino que fue la más tranquila que se ha vivido en las últimas elecciones nacionales. Podemos decir que pese a los problemas que tenemos, hemos madurado lo suficiente que nos permite dirimir nuestras diferencias civilizadamente en las urnas.

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OTRA VICTORIA fue la de las empresas encuestadoras, que en general –salvo alguna excepción- estuvieron en consonancia con los resultados de las urnas.

Hay que destacarlo, porque siempre las criticamos cuando le erran. En esta oportunidad, mejoraron su performance y estuvieron bastante cerca de los votos escrutados a cada partido político. Así que el oráculo de los encuestadores seguirá viviendo y luchando por un tiempo más, renovada la fe en ellas.

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BALOTAJE. El domingo 24 de noviembre deberemos concurrir nuevamente a las urnas para dirimir quien será el próximo presidente de todos, o Daniel Martínez o Luis Lacalle Pou. En eso tampoco se equivocaron las encuestas. El error se dio con lo de la reforma.

Otro acierto fue definir que el partido que ganase las elecciones, no contaría con mayoría parlamentaria, lo que abre una gama de posibilidades y oportunidades, donde tendremos un Parlamento más dialoguista y menos aplanadora de las minorías circunstanciales. Aspiramos a que las nuevas mayorías que se construyan de acá al 15 de febrero de 2020, cuando asuman los nuevos legisladores sepan respetar a las minorías y escucharlas.

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URUGUAYOS Y SALTEÑOS. Y finalmente llegó el día después del acto eleccionario, que nos volverá a convocar en menos de un mes nuevamente a votar, pero que como se dijo, al día siguiente de las elecciones seguimos siendo las mismas personas, los mismos vecinos, los mismos uruguayos cobijados bajo la misma bandera patria, que sin duda es la más linda del mundo.

El día después de las elecciones somos tan uruguayos y salteños como lo fuimos antes y lo seremos incluso luego del 24 de noviembre. Así que a bajar la pelota al piso que la vida sigue. Hasta la semana que viene.

LEONARDO SILVA