Apuntes en borrador

LX. En números romanos sesenta o 60 o lo que es lo mismo, 3.120 meses o, por qué no, 21.915 días, lo que representa a 20.696 ediciones, que es lo que celebró el pasado viernes diario EL PUEBLO.

Todos esos días, meses, años de encuentros con nuestros queridos lectores, con vaivenes económicos, de libertad de expresión y de información que peligró durante los años oscuros cuando prevaleció el poder en manos de unos pocos tiranos, auténtica montaña rusa de sensaciones encontradas. Y como el nombre de este matutino lo indica, el viernes parte de EL PUEBLO se dio cita en nuestra casa de 18 de Julio 151 para recordar a quienes tuvieron la idea, a quienes la llevaron adelante, a quienes hicieron el esfuerzo de continuar, a los trabajadores que ya no están porque se acogieron a sus merecidos beneficios jubilatorios o porque se nos adelantaron en el camino.

También estuvieron los pequeños hijos de quienes logran sacar cada día este diario a la calle, quienes plantaron uno de los seis árboles que dentro de unos años traerán una buena sombra en esa cuadra, que dejarán a resguardo a quienes caminen por esa cuadra escapando de un sol cada día más nocivo.

Árboles que representan recuerdos, presentes y sobre todo, futuro, porque en definitiva lo que se plantó fue vida, que es lo que simboliza EL PUEBLO cada día cuando llega tempranito a cada hogar con las noticias del momento.

Es para mí en particular, un gran orgullo poder formar parte de esta gran familia. A todos los laburantes de EL PUEBLO, salú y por muchos años más!
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POCOS. Van quedando pocos días, seis en realidad, para saber quién será el próximo presidente de todos los uruguayos, y exactamente siete días para que la vida continúe.

Porque es así, y de eso se trata vivir, de seguir adelante, con tropiezos, a los tumbos, pero siempre adelante. Con caídas y levantadas, pero volviendo a caminar, siempre hacia adelante. Así es la vida. También podemos elegir, porque se trata de nosotros, de elegir, si queremos caminar por esa senda solos o acompañados. Y si decidimos hacerlos con alguien, ahí siempre estarán los amigos, pero por sobre todas las cosas, la familia.

Las personas no hemos nacido para vivir solas, pero para eso, tenemos que saber convivir con todos. Para eso se requiere una gran dosis de tolerancia natural o reforzarla con algún calmante natural, como el tilo.

Lo cierto es que mañana seguiremos hablando del clásico de ayer y dentro de pocos días hablaremos del nuevo presidente y si podrá cumplir con todas las promesas que hizo durante la campaña. Pero también seguiremos hablando de nosotros, del barrio, de la ciudad; en definitiva, del mundo que nos rodea, porque de eso se trata, de seguir adelante.

Hasta la semana que viene.