Apuntes en borrador

TIEMPO. Es tiempo del armado del arbolito, ese que de niños nos llenaba de esperanza y expectativa por la llegada de un hombre de barba blanca y panzón que dicen que bajaba por cierta chimenea sin siquiera darnos cuenta que en nuestra casa no teníamos, pero que con esa incredulidad de todo niño, manteníamos esa licencia casi poética que nos permitía imaginarlo llegando a nuestra casa a la medianoche en un largo trineo impulsado por renos (¿por qué no en caballos o en algún otro animal más autóctono?), sin tampoco preguntarnos cómo podía llegar a todos los hogares el mismo día y a la misma hora, más allá de los 24 husos horarios que hay en el planeta.

Seguramente de eso se trata parte de la magia de la Navidad, que para muchos marca el nacimiento del Cristo, en una fecha antojadiza por un emperador romano que ideó el calendario que hoy nos rige, pero que de todas formas disfrutamos sin hacernos tantas preguntas, porque después de todo, también y por sobre todo, es tiempo de festejar el reencuentro con amigos y de la familia. Es tiempo de afianzar y fortalecer lazos más fuertes que son los que nos unen y unirán siempre.

***

TIEMPO 2. Es también tiempo de despedidas de año, donde desde las distintas barras de personas que conocemos, sea por el trabajo o por otras actividades que solemos desarrollar durante el año, decidimos encontrarnos un día en particular en este mes no tanto para hacer un balance de cómo nos trató el año, sino para despedirlo como corresponde, esperando que el año que llega sea aún mejor que el que se va.

No se trata de política, se trata del ser optimista o por qué no, también de aquel que suele ver el vaso medio vacío, porque espera llenarlo en 2020.

Es tiempo de soltarse y de hablar no solo de política, que en estos tiempos, justamente, suele estar en la agenda de conversaciones. Lo mismo que el fútbol, en tiempo de definiciones de torneos y campeonatos, y de los goles que hacen los uruguayos jugando en el exterior, como el último que hizo Suárez de taquito.

***

TIEMPO 3. Y como estamos en el baile y la música sigue sonando, al menos hasta el 10 de mayo, quienes analizan las cuestiones políticas siguen en su salsa y proyectan, con aciertos y errores -porque de eso se trata, de opinar libremente-, las posibilidades de cada uno de los candidatos que buscarán en 153 días ser elegidos intendente de Salto.

Por ende, es también tiempo de especulaciones y de estrategias. Es tiempo de definiciones de candidaturas y de establecer qué piensan hacer con el departamento en caso de ganar las elecciones, por lo que deberemos estar particularmente atentos, porque como dijimos antes, es tiempo de pensar en el futuro que le queremos dejar a nuestros hijos. Porque de eso se trata, ni más ni menos.

Hasta la semana que viene.

LEONARDO SILVA