Apuntes en borrador

SIMPLISTAS. El simplismo de algunos pasa por pedir que otro haga lo más fácil, en lugar de comprometerse para hacer uno mismo –o ser parte de- lo más complejo.

En varios aspectos de la vida de nuestra sociedad podemos observar el simplismo de algunos de sus integrantes, y el ejemplo más común y de fácil recaída tiene que ver con el tema de seguridad. Y lo más simplista es pedir la remoción de las cabezas de quienes están al frente de dicha responsabilidad. Pero cambiando de figuritas no solucionaremos el problema que tengamos ni en seguridad, ni en materia de desempleo, ni en la educación, ni en la falta de viviendas y crecimiento de los asentamientos, etc.

Pasará por el compromiso de cada uno de nosotros, comenzando por colaborar. Si somos testigos de un delito, debemos colaborar con las autoridades que están llevando adelante la investigación. Si sabemos de la existencia de bocas de venta de drogas, denunciarlas. Si la excusa es que la policía está podrida por dentro, exigir que saquen del cajón esas manzanas podridas y no simplemente trasladarlas de sección. Por decir algo.

Como alguna vez dijimos, todos debemos ser parte de la solución y no solo del problema. Pero el compromiso debe ser de ida y de vuelta, y no seguir repitiendo políticas (en el área que sea) que solo conducen al fracaso de lo que estemos tratando de hacer. Ya lo dijo un sabio, si quieres resultados distintos de los que estás logrando, no sigas repitiendo lo que haces y busca hacer algo distinto para, justamente, obtener resultados distintos.

Tratemos de dejar de ser simplistas y busquemos entre todos cambiar lo que está mal, mejorar lo que estamos haciendo más o menos, y fortalecer aquello que se hace bien. Esa será seguramente la mejor forma de mejorar y crecer como sociedad.

***

INGENUOS. No es la primera vez que lo decimos (escribimos), y seguramente tampoco será la última. Internet y las redes sociales han sido un invento fantástico, pero como todo, tiene sus lugares oscuros, donde algunas mentes perversas aprovechan el anonimato para hacer maldades y esparcir rumores mentirosos, buscando su satisfacción personal de ver sufrir o preocupar en vano al resto de la sociedad.

Pero seguimos siendo tan ingenuos que la mayoría sigue creyendo todo lo que ve publicado en las redes sociales, sin tomar en cuenta que cerca del 95% de lo que allí se publica como noticia o información es FALSO.

Entonces, ¿cuál debe ser la función de los medios de comunicación? ¿Hacernos eco del rumor y buscar la verdad? ¿No será darle trascendencia al rumor y de esa forma dar importancia a quien se encarga de inventar mentiras? Supongo que sí, siempre dependiendo del tema que se trate. Por ejemplo, cuando hablamos de la salud de la gente, los medios de comunicación deberemos hacer nuestro trabajo sea para confirmar el rumor o para desmentirlo tajantemente.

Eso pasó esta semana, cuando alguna mente enferma, metiéndose en un tema delicado y sensible, decidió inventar que había personas enfermas de leucemia a causa del mal estado del agua que sale por nuestras canillas. EL PUEBLO hizo su trabajo, consultó a las autoridades del caso y el desmentido fue rotundo. Y así deberemos continuar actuando hasta que nuestra sociedad sea menos ingenua y deje de potenciar falsedades al compartir las mentiras que pululan en las redes sociales.

Hasta la semana que viene…

LEONARDO SILVA