Apuntes en borrador

TIEMPOS. Los tiempos se aceleran en esta última etapa de este largo proceso electoral que culminará el domingo 10 de mayo cuando los salteños concurramos por última vez en este ciclo quinquenal a las urnas para elegir al gobierno departamental.

En ese sentido, los principales partidos políticos que competirán por el cargo de intendente ya realizaron sus asambleas fiscalizadas por la Corte Electoral y proclamaron formalmente sus fórmulas. Luego, faltando un mes para el día de la elección vencerá el plazo para la presentación de las distintas listas de todos los partidos para competir por 31 bancas en la Junta Departamental.

Pero mientras tanto, falta un tema que debe dilucidarse por el actual legislativo…

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SUELDO. Según mandata la Constitución de la República en su artículo 295, «… los Intendentes percibirán la remuneración que les fije la Junta Departamental con anterioridad a su elección. Su monto no podrá ser alterado durante el término de sus mandatos».

Es decir que antes del 10 de mayo, la Junta Departamental deberá reunirse para resolver el sueldo de quien será electo ese día como intendente por el período 2020-2025. De lo contrario, se mantendrá lo resuelto por dicho órgano legislativo en 2010, cuando el intendente era Carlos Gabrielli (sucesor de Ramón Fonticiella, quien había renunciado como establece el artículo 266 de la Constitución para buscar su reelección).

Ya en la campaña anterior (2015) se alzaron voces buscando reducir el sueldo del intendente para el siguiente período (2015-2020), pero lo cierto es que ningún edil solicitó en ese momento el tratamiento del tema, por lo que el sueldo del actual intendente de Salto continúa siendo el cuarto mejor pago a un intendente en Uruguay.

Recordemos que luego, los salarios de los cargos de particular confianza que tiene el intendente de Salto, de él para abajo en la escala jerárquica (secretario general, directores generales, directores, subdirectores, etcétera), se pagan por porcentaje de su sueldo.

Así que, si se pretende bajar un poco lo que se conoce como el «costo político» del gobierno departamental, que es uno de los más elevados que tiene el país, y visto la situación financiera que mantiene desde hace años nuestra comuna, que termina siendo algo así como el «lujo de la miseria» mantener este oneroso sistema que viene manteniendo el contribuyente, al menos, desde 2010, es de esperar una actitud responsable de nuestros ediles, aunque sabedores somos que en estos debates se suele caer en la tentación de hacer un poco de demagogia.

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CALENTANDO. Faltando poco más de tres meses al día de la elección, aún se puede apreciar una frialdad en plena campaña que contrasta con el calor del verano, pero que a partir de este mes ya comenzaremos a ver el calentar de los motores partidarios con actos varios en tiempos donde la sociedad espera ver propuestas de soluciones a los problemas que nos agobian, únicos enemigos a vencer, los demás solo serán adversarios.

Hasta la semana que viene…

LEONARDO SILVA