Apuntes en borrador

PARLAMENTARIOS. Como bien informó EL PUEBLO en la jornada de ayer, el sábado asumieron sus cargos los nuevos Representantes salteños ante la Cámara Baja. Vaya desde este rinconcito del matutino nuestros deseos de éxitos en el trabajo que desarrollen desde sus bancas porque de su buena labor, seguramente los salteños podremos vernos beneficiados.

Es así que a los diputados Álvaro Lima del Frente Amplio, Omar Estéves del Partido Colorado y Rodrigo Albernáz de Cabildo Abierto, deseamos una fructífera faena en sus tareas parlamentarias y que los encuentre unidos cuando las circunstancias lo requieran.

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ALERTAS. En este mundo moderno, donde no tenemos necesidad ya de encender la radio para saber qué clima tendremos por delante en las siguientes horas pues alcanza con solo mirar el pronóstico que viene en una aplicación (app) que tenemos en nuestro teléfono móvil inteligente (smarthphone), o bajar a nuestro celular la app de INUMET (Instituto Uruguayo de Meteorología) o seguir a INUMET en nuestras redes sociales, con lo cual nos hará llegar el pronóstico según lo programemos cada hora o de manera más espaciada.

Lo cierto es que vivimos pendientes de las alertas (que por lo general suelen llegar tarde o adelantarse a algo que al final, nunca pasa) y de las temperaturas con la advertencia de la intensidad de los rayos ultravioletas. Andamos caminando por la vida con una pequeña computadora que nos informa además de las pulsaciones de nuestro corazón y de los pasos (metros) que caminamos a diario, así como también de nuestros niveles de estrés.

¿Dónde quedaron aquellos tiempos en que bastaba con mirar al cielo para saber qué tiempo tendríamos y vivir de manera más saludable sin estar tan pendiente de un aparatito que nos mantiene tan entretenidos la mayor parte del día?

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¿JUSTICIA? Recuerdo el caso de Blanquita Filippini como si fuera ayer, pero en realidad pasaron más de diez años desde lo que le hicieron. Me imagino sentadita frente al juez o jueza sin sus dos piernas, sin uno de sus brazos y sin dos deditos de la mano que le dejaron; y, sin embargo, ¿tuvo que pasar todo este tiempo para que en el Poder Judicial se dieran cuenta que no solo le habían amputado sus extremidades sino también su futuro?
Por otro lado, supongamos que no hubiese pasado tanto tiempo y que el Poder Judicial hubiese dictado sentencia al día siguiente de lo sucedido (siendo groseros en el manejo del tiempo solo para ser gráficos en el planteo), ¿el fallo judicial le hubiese devuelto lo que le arrebataron? Porque, ¿cuál es el precio justo o una debida reparación por amputarle a una niña dos piernas, un brazo y dos dedos? Y si daba lo mismo que el fallo judicial llegase enseguida o se tomase su tiempo como lo hizo, no deja de ser una monstruosidad lo que le hicieron a Blanquita y que se den cuenta de ello después de tanto tiempo.
Y todavía resta conocer qué ocurrirá en Segunda Instancia, pues seguramente los victimarios de Blanquita apelarán la sentencia de Primera Instancia. ¿Y nos hablan de justicia? Que me perdonen, pero lo ocurrido esta semana no es justicia, es simplemente un trámite administrativo que aún no ha terminado de algo que ya todos sabemos hace más de diez años.

Hasta la semana que viene…

Leonardo Silva