Apuntes en borrador

ESTÁ CLARO que la proclamación realizada por la Convención Departamental del Partido Colorado el sábado pasado de la fórmula del intendente Germán Coutinho y del tres veces intendente Eduardo Malaquina ha removido a la sociedad salteña y no ha pasado desapercibida.
La demostración de ello es lo que logra verse en las redes sociales. Por un lado, algarabía y cierto exitismo en filas coloradas por lo que representa la unidad de ambos dirigentes políticos que han ganado todo lo que han podido ganar en las urnas con el voto del pueblo. Por otro lado, la desazón y preocupación en filas del desafiante Frente Amplio que ya veía ganada la elección departamental luego de lo que votó el salteño en octubre y en noviembre y ahora…
¿Será que la preocupación viene por haber entendido finalmente que no se pueden comparar ambas elecciones pues se trata de dos instancias electorales distintas? Y por tanto, que el salteño en este caso podrá comparar 20 años de gobierno departamental contra 5 años en la intendencia más 15 años de presencia parlamentaria con “pocos” (por ser bondadoso pues en verdad, no conozco un solo tema que desde el Parlamento hayan conseguido) logros para Salto (Fonticiella -2000 a 2005-, Cocco -2005 a 2010- y Lima -2010 a 2015).
La cuestión es que ahora sí, la campaña se ha puesto interesante y lo bueno de este sistema electoral es que solo el voto del salteño definirá quien gobernará Salto en los próximos 5 años.
***
STURLA. El Papa Francisco anunció ayer la creación de nuevos cardenales de México, Panamá y Uruguay, dentro de la lista de quince que adelantó a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro. Entre ellos se encuentra el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla.
El último y primer uruguayo consagrado como cardenal fue Antonio María Barbieri, arzobispo de Montevideo entre 1940 y 1976. Barbieri había sido nombrado por el entonces Papa Juan XXIII el 15 de diciembre de 1958.
El recientemente designado cardenal de la Iglesia Católica por el Papa Francisco, Daniel Sturla, dijo en declaraciones a la prensa que recibió la noticia «con gran sorpresa y alegría», al tiempo que confirmó que uno de los que les informó del nombramiento fue el padre Gonzalo Aemilius. En tanto, dijo que se trata de «una deferencia» del argentino para con la Iglesia Católica uruguaya.
Sin duda que es así, más allá de las diferencias y encuentros que el arzobispo de Montevideo ha despertado en los uruguayos en el último año. Por un lado, cuando intervino en la propuesta de reforma constitucional que intentaba, entre otras ideas, la baja en la edad imputabilidad de 18 a 16 años (que casualmente levantó voces de protesta en los partidos tradicionales y de apoyo en filas frenteamplistas). Y más recientemente, cuando expuso la posición de la Iglesia -
Católica contra el intento de imposición del MIDES de un polémico manual de educación sexual (que casualmente molestó al FA).
Como se ve, Sturla dice lo que piensa (tanto él como la organización a la que representa), y no se ata a ningún condicionamiento del poder de turno, cosa que está bien. Y que se destaque a nuestro país luego de mucho tiempo en una organización religiosa tan importante, es algo bueno para Uruguay.
ESTÁ CLARO que la proclamación realizada por la Convención Departamental del Partido Colorado el sábado pasado de la fórmula del intendente Germán Coutinho y del tres veces intendente Eduardo Malaquina ha removido a la sociedad salteña y no ha pasado desapercibida.
La demostración de ello es lo que logra verse en las redes sociales. Por un lado, algarabía y cierto exitismo en filas coloradas por lo que representa la unidad de ambos dirigentes políticos que han ganado todo lo que han podido ganar en las urnas con el voto del pueblo. Por otro lado, la desazón y preocupación en filas del desafiante Frente Amplio que ya veía ganada la elección departamental luego de lo que votó el salteño en octubre y en noviembre y ahora…
¿Será que la preocupación viene por haber entendido finalmente que no se pueden comparar ambas elecciones pues se trata de dos instancias electorales distintas? Y por tanto, que el salteño en este caso podrá comparar 20 años de gobierno departamental contra 5 años en la intendencia más 15 años de presencia parlamentaria con “pocos” (por ser bondadoso pues en verdad, no conozco un solo tema que desde el Parlamento hayan conseguido) logros para Salto (Fonticiella -2000 a 2005-, Cocco -2005 a 2010- y Lima -2010 a 2015).
La cuestión es que ahora sí, la campaña se ha puesto interesante y lo bueno de este sistema electoral es que solo el voto del salteño definirá quien gobernará Salto en los próximos 5 años.
***
STURLA. El Papa Francisco anunció ayer la creación de nuevos cardenales de México, Panamá y Uruguay, dentro de la lista de quince que adelantó a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro. Entre ellos se encuentra el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla.
El último y primer uruguayo consagrado como cardenal fue Antonio María Barbieri, arzobispo de Montevideo entre 1940 y 1976. Barbieri había sido nombrado por el entonces Papa Juan XXIII el 15 de diciembre de 1958.
El recientemente designado cardenal de la Iglesia Católica por el Papa Francisco, Daniel Sturla, dijo en declaraciones a la prensa que recibió la noticia «con gran sorpresa y alegría», al tiempo que confirmó que uno de los que les informó del nombramiento fue el padre Gonzalo Aemilius. En tanto, dijo que se trata de «una deferencia» del argentino para con la Iglesia Católica uruguaya.
Sin duda que es así, más allá de las diferencias y encuentros que el arzobispo de Montevideo ha despertado en los uruguayos en el último año. Por un lado, cuando intervino en la propuesta de reforma constitucional que intentaba, entre otras ideas, la baja en la edad imputabilidad de 18 a 16 años (que casualmente levantó voces de protesta en los partidos tradicionales y de apoyo en filas frenteamplistas). Y más recientemente, cuando expuso la posición de la Iglesia -
Católica contra el intento de imposición del MIDES de un polémico manual de educación sexual (que casualmente molestó al FA).
Como se ve, Sturla dice lo que piensa (tanto él como la organización a la que representa), y no se ata a ningún condicionamiento del poder de turno, cosa que está bien. Y que se destaque a nuestro país luego de mucho tiempo en una organización religiosa tan importante, es algo bueno para Uruguay.
LEONARDO SILVA