Apuntes en borrador

SINIESTRALIDAD. Más allá de conferencias de prensa que banalizan el tema tirando cifras a troche y moche que tratan de justificar que se están haciendo las cosas mejor que en el gobierno anterior, poco tiene que ver eso con la realidad.

Ya ni siquiera es cuestión de ver, escuchar o leer a medios de comunicación, que hasta cierto punto pareciese que se quisiera bajar los decibeles al tema, aunque se trate de vidas humanas de lo que en definitiva se habla. Se trata de ver los partes oficiales de la Policía que ya no solo demuestran un incremento exponencial de los hurtos, sino también de los siniestros de tránsito.

Más allá de cifras y de la información que no se da, o se da a medias, están los siniestros en sí. Es una barbaridad cómo se conduce en Salto. Uno que es transeúnte por naturaleza, al caminar tiene tiempo de observar cómo se maneja cada vehículo y en qué condiciones conducen los vecinos de Salto.

En la mayoría de los casos, sea en auto, moto, camioneta, camión o incluso ómnibus, están más pendientes de sus teléfonos celulares que de la conducción. El colmo es que el siniestro ocurra porque ya hasta el peatón esté distraído viendo su teléfono, y no para cazar un pokemon sino por ver su Facebook. Así puede leerse en el último parte oficial de la Policía, donde se relata un siniestro en donde un auto atropelló a un joven peatón que venía viendo su Facebook mientras cruzaba la calle. ¡Es de locos!

También es de locos que sigan existiendo siniestros de tránsito en plena esquina de semáforos. Ya ni siquiera hablemos que no se respeta la preferencia de las calles, sino de los semáforos, que están ahí para ordenar el tránsito en una esquina complicada. Ya tampoco se respeta eso.

Que los inspectores de tránsito se concentren en el microcentro de la ciudad para controlar la zona azul para recaudar dinero en vez de recorrer determinadas esquinas de que ya se conocen (existen estadísticas en la dirección de Tránsito de la comuna) como conflictivas a determinadas horas, pero no para multar sino para ordenar el tránsito, ¡es también de locos!

En fin, el tránsito salteño es de locos, y es de locos que todos sigamos mirando para el costado y echándole la culpa a otro sin asumir.

***

SINCERICIDIO. No lo había leído ni escuchado antes, parece que me lo perdí. De todas formas, para quienes nos perdimos el arrepentimiento del excandidato presidencial del Partido Colorado, el senador Pedro Bordaberry, al elegir a su compañero de fórmula presidencial de octubre de 2014, este domingo escribió sobre el tema en el portal digital “El Telescopio” en su columna de opinión.

Tras analizar que al gobierno del Frente Amplio le cuesta reconocer que han hecho algunas cosas mal (la lista es larga y no se agota), el propio Bordaberry dice que él nunca tuvo problemas en reconocer sus propios errores y pone dos ejemplos de ello. En uno habla de su compañero de fórmula, el salteño Germán Coutinho. Veamos.

“Me equivoqué cuando elegí el compañero de fórmula. No por las condiciones humanas, políticas y personales de quien elegí, sino porque debí haber propuesto a alguien que permitiera unir a todo el partido. Me equivoqué y lo reconocí en su momento”. Seguramente tal reconocimiento del que habla lo habrá hecho internamente en su sector o en el seno de su partido. Públicamente nunca lo escuché o leí hablar del tema, al menos hasta ayer… al menos yo.

LEONARDO SILVA

 







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