Apuntes en borrador

BUEN EJEMPLO. Siempre es buena cosa obtener información de primera mano, máxime si se trata de aquella que tiene que ver con los dineros públicos.
Es así que este año el Director de Hacienda de la Intendencia de Salto, Contador Rodolfo Martínez, en la primera semana del año 2015 ingresó a la red social Facebook, con la intención de mantener una comunicación directa con todas aquellas personas interesadas en conocer qué pasa en la comuna.
“Este –explicó Martínez en su primera publicación- no es mi medio. Hasta ahora siempre opiné en la prensa, cuando tuve algo que quise hacer conocer a los ciudadanos. La oportunidad lo hace necesario, es la forma actual y ágil de dar a conocer tus ideas e impresiones. No cambiaré demasiado la forma de escribir, a la vieja usanza, la que aprendimos en la escuela pública y el querido Liceo Osimani. Es difícil discernir la verdad entre tantas expresiones interesadas. Pueden estar seguros que acá encontrarán solo hechos y cuando sean opiniones subjetivas, lo aclararé. Decía que es necesario pues pronto habrá que comparar y decidir. Tendrán mi aporte, con humildad y tranquilidad, también con firmeza y compromiso. Espero serles útil” (Facebook, 6.1.2015)
MAL EJEMPLO. Así como en la vida hay buenos ejemplos, tenemos también de estos otros. Porque veamos, es notable ver cómo hay gente que se inventa una vida virtual en las redes sociales porque su verdadera vida parece ser muy aburrida, haciéndonos creer que son lo que ellos dicen ser, aunque todos sabemos que no es más que una fantasía (somos pocos y nos conocemos).
Además daría la impresión que se pasan todo el día frente a una computadora, pues viven en las redes sociales opinando de todo, de lo que saben y de lo que no saben. En algunos casos, hasta dictan pautas de conducta y hablan de valores que no aplican en sus vidas.
A esta altura, no vendría nada mal que hubiese un apagón tecnológico por un par de años para que se levanten de sus asientos y se alejen una temporadita de sus computadoras para así salir a pelear en la vida real por esos principios y verdades por las que dicen pelear desde la comodidad de su mundo virtual.
GALIMBERTI. En entrevista publicada ayer por EL PUEBLO a Monseñor Pablo Galimberti, al final de la misma envía un mensaje a sus feligreses que bien podría ser tomado en cuenta por todos, creyentes o no.
Estamos de acuerdo con Galimberti cuando desea que crezcamos “en el diálogo, en el respeto, que no consideremos que las metas se consiguen con dinero o solamente con votos sino que también a veces hay que dialogar para que podamos entendernos”, reconociendo que “tenemos una instancia electoral en este año 2015 que también nos pondrá frente a frente”, por lo que todos deberíamos apostar por “un espíritu constructivo más que a un espíritu de enfrentamiento. Una cosa es el adversario político, a quien se debe respetar, y otra cosa es el enemigo, al que no quiero ver, al que le invento fallas o defectos. Tenemos que ir más allá para que la campaña política sea lo más limpia posible”.
Basta observar cómo algunos dirigentes y militantes políticos vienen planteando la última contienda electoral de este largo proceso iniciado en el mes de junio pasado para darnos cuenta de la importancia del consejo de Monseñor Galimberti, quien sin duda está más allá de cualquier color partidario y que realiza un valioso aporte a un debate constructivo.
BUEN EJEMPLO. Siempre es buena cosa obtener información de primera mano, máxime si se trata de aquella que tiene que ver con los dineros públicos.
Es así que este año el Director de Hacienda de la Intendencia de Salto, Contador Rodolfo Martínez, en la primera semana del año 2015 ingresó a la red social Facebook, con la intención de mantener una comunicación directa con todas aquellas personas interesadas en conocer qué pasa en la comuna.
“Este –explicó Martínez en su primera publicación- no es mi medio. Hasta ahora siempre opiné en la prensa, cuando tuve algo que quise hacer conocer a los ciudadanos. La oportunidad lo hace necesario, es la forma actual y ágil de dar a conocer tus ideas e impresiones. No cambiaré demasiado la forma de escribir, a la vieja usanza, la que aprendimos en la escuela pública y el querido Liceo Osimani. Es difícil discernir la verdad entre tantas expresiones interesadas. Pueden estar seguros que acá encontrarán solo hechos y cuando sean opiniones subjetivas, lo aclararé. Decía que es necesario pues pronto habrá que comparar y decidir. Tendrán mi aporte, con humildad y tranquilidad, también con firmeza y compromiso. Espero serles útil” (Facebook, 6.1.2015)
MAL EJEMPLO. Así como en la vida hay buenos ejemplos, tenemos también de estos otros. Porque veamos, es notable ver cómo hay gente que se inventa una vida virtual en las redes sociales porque su verdadera vida parece ser muy aburrida, haciéndonos creer que son lo que ellos dicen ser, aunque todos sabemos que no es más que una fantasía (somos pocos y nos conocemos).
Además daría la impresión que se pasan todo el día frente a una computadora, pues viven en las redes sociales opinando de todo, de lo que saben y de lo que no saben. En algunos casos, hasta dictan pautas de conducta y hablan de valores que no aplican en sus vidas.
A esta altura, no vendría nada mal que hubiese un apagón tecnológico por un par de años para que se levanten de sus asientos y se alejen una temporadita de sus computadoras para así salir a pelear en la vida real por esos principios y verdades por las que dicen pelear desde la comodidad de su mundo virtual.
GALIMBERTI. En entrevista publicada ayer por EL PUEBLO a Monseñor Pablo Galimberti, al final de la misma envía un mensaje a sus feligreses que bien podría ser tomado en cuenta por todos, creyentes o no.
Estamos de acuerdo con Galimberti cuando desea que crezcamos “en el diálogo, en el respeto, que no consideremos que las metas se consiguen con dinero o solamente con votos sino que también a veces hay que dialogar para que podamos entendernos”, reconociendo que “tenemos una instancia electoral en este año 2015 que también nos pondrá frente a frente”, por lo que todos deberíamos apostar por “un espíritu constructivo más que a un espíritu de enfrentamiento. Una cosa es el adversario político, a quien se debe respetar, y otra cosa es el enemigo, al que no quiero ver, al que le invento fallas o defectos. Tenemos que ir más allá para que la campaña política sea lo más limpia posible”.
Basta observar cómo algunos dirigentes y militantes políticos vienen planteando la última contienda electoral de este largo proceso iniciado en el mes de junio pasado para darnos cuenta de la importancia del consejo de Monseñor Galimberti, quien sin duda está más allá de cualquier color partidario y que realiza un valioso aporte a un debate constructivo.
LEONARDO SILVA