Apuntes en borrador

POCA. Ya sonó raro escuchar de un presidente, como todos lo que no teníamos otra cosa mejor qué hacer el pasado 1° de marzo que escuchar la cadena de radio y televisión de poco más de 40 minutos de Vázquez, mencionar como un logro, según consultoras internacionales, que Uruguay es un país con poca corrupción.

Si yo fuera presidente, que otros países tengan mayor corrupción que mí país, no sería (o no debería ser) un consuelo. Por el contrario, me preguntaría, ¿qué estamos haciendo para eliminar esas acciones corruptas dentro de mi gobierno y de mi país?

Bueno, por lo pronto no se soluciona barriendo la basura debajo de la alfombra, como se pretende cuando se niegan las investigadoras en el Parlamento. Desde luego tampoco se contribuye a trabajar contra la corrupción si se toma a las investigadoras como una forma de hacer circo político. Ninguna de las acciones contribuye.

Lo que ocurrió en las últimas semanas con el sonado caso del Cambio Nelson ha tenido una vuelta de tuerca casi salomónica, enchastrando y cuestionando a todo el sistema político por igual, y lo que han mostrado al país es una muy poca voluntad de investigar, y lo que es peor, todos están avisando que saben de qué forma se ha violado la ley de financiamiento de los partidos políticos, recibiendo más que contribuciones, compromisos de futuro con los donantes “anónimos” que todos conocen y con una amenaza constante, “si hablás, yo hablo” o “si investigás, entonces yo también investigo”.

Justo que para el presidente Vázquez la corrupción es poca en nuestro país, le acaba de estallar en la cara y por más que se intente mirar para el costado, ya es tarde para todos porque la gente ya comprendió…

***
. El sábado, el presidente argentino cenó por televisión con Mirtha Legrand. Al referirse a la situación de la educación en su país, Macri mostró una foto sacada a la semana de haber sido arrojada la bomba en Hiroshima, y en una calle desolada y en ruinas, un maestro instruía clase a niños sentados en sus pupitres bajo el sol.

Cuando se ama lo que se hace, es decir, preparar a las próximas generaciones que deberán hacerse cargo del país que le dejemos, no importa las condiciones en las que se encuentre pues con vocación y con amor por lo que se hace, se sale igualmente adelante.

Seamos sinceros, en los últimos 40 o 50 años ha comenzado un proceso de decadencia educativa de la que no hemos podido (o querido) salir. Cuando la educación pública fracasa en su objetivo de igualar a través de las herramientas que permitan a las personas desarrollar sus talentos y virtudes, entonces estamos entregando el futuro a las élites que puedan pagarse una mejor educación.

Si antes, para algún presidente que hemos tenido le molestaba que a presidente solo se llega siendo profesional universitario o masón, pues bien, más deberá molestarle que esos profesionales ya no saldrán de la educación pública por culpa de gestiones como la suya, o de las anteriores o de las que vendrán y que sigan por ese mismo camino.

Nos está faltando sinceramiento como sociedad y dejar de preocuparnos únicamente por el presente y comenzar a mirar un poco más allá de nuestro ombligo.

LEONARDO SILVA







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...