Auditorías internas de calidad

Las organizaciones que se encuentran certificadas por normas de gestión de calidad, deben realizar auditorías internas planificadas para determinar si el sistema de gestión se implementa y mantiene eficaz y eficientemente, aparte de revisar si su sistema está conforme con la respectiva norma. Es un requisito fundamental para obtener y mantener su certificación, por ejemplo, de la norma ISO 9001:2015. Cabe destacar que con el creciente impulso que la certificación en la mencionada norma internacional ha adquirido en estos últimos años (alrededor de 600 organizaciones certificadas en Uruguay), las auditorías de calidad también incrementaron su protagonismo. Las auditorías podrían ser ejecutadas por el propio capital humano de la organización, debidamente capacitado e independiente del proceso auditado, o bien, podría contratarse a personas externas para su realización, en los intervalos planificados por dicha organización. Los beneficios, aparte de ser necesariamente un requisito para las certificaciones como fue mencionado anteriormente, es que se logra identificar problemas e implementar las mejoras oportunas.
Por otro lado, las organizaciones que tienen implantados sistemas de gestión de calidad, aunque no se encuentren certificadas, es también importante que realicen auditorías internas para asegurarse el funcionamiento de dichos sistemas en el marco de una mejora continua de procesos. Esto implica un monitoreo continuo programado de revisión del desempeño de todos sus procesos.
Realizar una auditoría interna de calidad
Como actividades básicas y principales que debería ejecutar una organización para llevar a cabo una auditoría interna de calidad, serían definiciones en intervalos determinados de la revisión de los procesos para poder obtener información valiosa para fortalecer o mejorar su sistema de gestión de calidad.
Primeramente, resulta importante definir y capacitar (si corresponde) el grupo de auditores que llevarán a cabo las auditorías, si bien sería interesante que todos los integrantes de la organización estén al tanto. Luego, se debería crear un programa y posteriormente un plan de auditoría, fijando el alcance de la auditoría. Durante el proceso de auditorías se realizan revisiones de documentación (manuales, procedimientos, instructivos, registros) y entrevistas.
Luego de finalizada la auditoría, el equipo evaluador prepara un informe escrito con recomendaciones, observaciones, no conformidades (incumplimientos) u oportunidades de mejora. Este informe servirá para que la organización tome como referencia para implementar las mejoras que haga faltan para enmarcarse en esa mejora continua.

María Belén Martínez Ambrosini