CAIO VILA: EL REGRESO DE UN GUERRERO

Una nota exclusiva de JUANJO ALBERTI, desde Montevideo

EN LA FAMILIA, SOLO PERCUSIÓN

Luego de cuarenta años de estar afincado en Isla Margarita, llamada «La perla del Caribe», en Venezuela, al norte de la península de Araya estado de Sucre, el gran baterista compatriota Carlos Vila «Caio» retorna a su país, víctima de una enfermedad que no se podía encarar en el lugar donde estaba afincado.  El problema era el costoso tratamiento y los medicamentos para llevar todo adelante. Llegó a Montevideo, asesorado por Hugo Fattoruso, y recibido en el mismo predio del aeropuerto fue llevado a un nosocomio para ser manejado como corresponde.

Caio tocando la viola de Hugo, observa Pelín, y Osvaldo en la batería.

Caio tocando la viola de Hugo, observa Pelín, y Osvaldo en la batería.

Batero de profesión, dictando cátedra en lo suyo, ejecuta su instrumento en diferentes etapas, en su casa con su hermano, en la escuela, en el Hot Club, en varias orquestas, en Los Shakers, conjunto donde se hace famoso junto a Hugo, Osvaldo, y Pelín Capobianco. Mientras en el hogar practicaba con tambores, hacía sonar bien los parches en los ensayos de la calle Justicia, donde vivían los «Fatto»con sus padres Josefina y Antonio. Hugo y Osvaldo los fueron a buscar a Pelín y a Caio, para formar el cuarteto más brillante de la historia musical del Río de la Plata, Los Shakers, donde jugarían durante tres años a Los Beatles, a quienes los muchachos llamarían «Los jefazos», registrando tres álbumes, decenas de simples y EP, y realizando infinidad de shows en vivo en América toda. Más allá de todo, triunfaron por talentosos, eran buenos de verdad. Allí Caio, no solamente tocó su instrumento, sino que además compuso varios temas, y hasta cantó e hizo coros. Todo un «guerrero» musical de los sesenta.

ORFEO NEGRO EN CARRASCO

Al influjo de los genios de Liverpool habían llegado a Montevideo Los Beetles norteamericanos -The American Beetles- para tocar en la tele y en un baile. Los traía Montecarlo TV Canal 4 para que actuaran en directo desde sus viejos estudios, ubicados en ese entonces en 18 de Julio y Eduardo Acevedo. La presentación fue en la noche, y una vez culminada Hugo Fattoruso pasó por el canal para saludarlos. No solamente lo recibieron con los brazos abiertos sino que se fueron de paseo por Montevideo, hablando de tomar mate, de música, de las ricas milanesas que hacía Doña Josefina, y hasta de fútbol… Hugo les dijo que estaba formando un grupo en esa onda, y que ya tenía un LP de los originales Beatles. La respuesta de los ilustres visitantes fue muy buena y le desearon suerte. Por ese entonces, Caio estaba viviendo en la zona de Pocitos y se aprestaba a iniciar su ruta con el cuarteto del barrio La Comercial. El puntapié para la banda sería en Orfeo Negro de Carrasco, sitio donde actuarían los fines de semana. El suceso fue tan mayúsculo que se cerraban las puertas de aquel llamado «Night-Club», porque no entraba más gente en sus instalaciones. Los Shakers se habían transformado en un suceso nocturno del Montevideo de entonces, año 1964.

PUNTA DEL ESTE EN LA MIRA

En el verano de 1965, teniendo en cuenta la repercusión conseguida en la boite de Carrasco, Los Shakers son contratados por el reducto puntaesteño i’marangatú. Se constituyen como la atracción de la temporada estival enérgicamente aplaudidos por los turistas de la península. Entre los visitantes una reconocida modelo los recomienda para dar una prueba en la grabadora EMI ODEON de Buenos Aires. Allí viajan; sería el comienzo de todo… «Los Shakers», «Shakers for you», y «La conferencia secreta del Toto’s Bar», se transforman en excelentísimas producciones de los uruguayos, logrando un sinnúmero de hits a través del tiempo. Paralelamente, al compás de «Rompan todo» actúan en la capital uruguaya, Cine Plaza, Parque Hotel, Rambla de Pocitos, Sporting Club, Palacio Peñarol, con multitudinarias caravanas de recibimiento en el Aeropuerto de Carrasco. En 1968, la agrupación se desintegra, tomando sus componentes diferentes rumbos. «Los Fatto» a Estados Unidos, y Pelín y Caio a Brasil.

EN EL ESTUDIO OTRA VEZ

Llegados a Río de Janeiro, Pelín y Caio arreglan para lanzar un LP titulado «En el estudio otra vez» bajo la denominación de Shaker’s, donde estarían los ya nombrados, más Lorenzo, y los dos hermanos de Pelín Capobianco, quien dejó de existir hace unos años. El álbum logró repercusión, pero no la esperada por el sello, entendiendo Caio que debía seguir su camino, no sin antes mantener un diálogo con Lorenzo, y hablarle de la posibilidad de armar un dúo en el perfil acostumbrado, en inglés.
Al poco tiempo, en 1976, se volvieron a reunir, grabando «Leave me alone» y «Goodbye my friend», con reminiscencias de Shakers y Beatles, siendo editado en simple en Brasil y Uruguay, erigiéndose como un megahit. Más adelante, Caio emigra rumbo a Caracas, tocando en determinados lugares, para pasar a ser director artístico y productor en varias fonográficas, Polydor y otras. Los cantantes y músicos de Venezuela, lo tienen como una eminencia, que realmente es. Hoy, con muchos deseos de recuperarse se encuentra entre nosotros, y necesita del respaldo de todos. Más allá de la nostalgia.

 







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