Carolina Cosse y la democracia

Cuba es una dictadura y Venezuela está a punto de serlo, si ya no es en una expresión bastante parecida. Nadie puede decir lo contrario, nadie que se precie de demócrata, que crea realmente en la democracia, que tenga convicciones claras y que piense que con la libertad de las personas no se negocia. democracia
Cuba es una dictadura, eso lo sabemos todos. Y lo es sobre todas las cosas porque es un país con un solo partido político, donde no puede haber otra corriente de pensamiento que no sea la del gobierno y la de sus gobernantes, no existe allí uno de los elementos claves de la democracia que es la pluralidad de partidos políticos, donde existan y prevalezcan todas las corrientes de opinión posibles y donde todo el mundo tenga libertad de pensar, decir, expresar y formar el partido que quiera para competir en elecciones libres contra el gobierno de turno.

Donde haya un ejercicio libre de la prensa, donde exista una multiplicidad de medios de comunicación que digan lo que se les antoje, a favor o en contra de los gobiernos, eso sí bien independientes de los mismos. Si lo quieren apoyar que lo hagan y si lo quieren criticar y cuestionar, que lo hagan con la misma fuerza. Pero esas libertades no la tienen ni los pobladores de Cuba, ni hoy tampoco la tienen los de Venezuela, donde protestar está prohibido, donde querer formar un partido político y presentarse a elecciones libres como las que se hacen en nuestro país, también está prohibido y donde tener un medio de comunicación que sea crítico con el gobierno se paga con cárcel.

Uruguay es ejemplo de esas cosas, cuando el país vivió la dictadura entre 1973 y 1985, pasaba lo mismo. Pero Carolina Cosse, que aprendió la diferencia entre lo que es un país con dictadura y un país con democracia, ahora parece que no sabe diferenciar una cosa de la otra.

Hace pocos días en el programa En la Mira de VTV, que conduce el periodista Gabriel Pereyra y que tiene entre sus panelistas al politólogo Adolfo Garcé, este le preguntó a la actual ministra de Industria y precandidata a la presidencia por el Frente Amplio, si consideraba a Cuba una dictadura y ella respondió que no.
Dijo que los cubanos vivían a su manera y que habían encontrado una forma de vida que había que respetar. La forma de vivir de los cubanos es la que le marca el gobierno a la población, no les permite hacer algo que ellos quieran por sí mismos, si a un grupo de personas se le ocurre manifestarse contra una medida impuesta por el Estado, los mismos pagan con cárcel, si quieren proponer un nuevo partido político pagan con cárcel, si quieren establecer un medio de comunicación y desde allí hablar o escribir de manera independiente y ser críticos con el gobierno pagan con cárcel.

Además no creo que en 11 millones de personas, todos piensen igual y no haya quienes deseen manifestarse contrarios a algunas o a todas o a varias de las medidas que adopte el régimen de la isla, que ya lleva una autocracia impuesta desde hace décadas, con un adoctrinamiento importante en las personas del lugar.
Y si le hubieran preguntado a un sueco cuando estaba ocurriendo la dictadura uruguaya sobre si el gobierno del Goyo Alvarez era una dictadura y el sujeto respondiera que había que respetar la autodeterminación del pueblo uruguayo ¿qué hubiera dicho la hoy ministra y precandidata a presidente del Frente Amplio de esa opinión? Asusta solo pensarlo.

Y asusta porque ella es una de las personas que junto a Daniel Martínez tienen la chance de ser los continuadores del actual gobierno. Son los que tienen la llave del destino del Frente Amplio y seguramente, la ministra Cosse podría llegar a ser la presidente o la vice de nuestro país en un eventual cuarto gobierno de izquierda.
Por eso el hecho de cómo piensa y qué concepto tiene de lo que es una democracia es algo muy importante porque estamos hablando del respeto de valores y de formas de vidas que ella deberá respetar como gobernante. No es lo mismo un país con libertades políticas y de prensa, que un país sin ellas, un país con un Estado de Derecho donde el Poder Judicial esté separado del gobierno y el parlamento esté compuesto por diferentes partidos políticos que garantizan las distintas corrientes de opinión, que un país donde gobierna un solo partido porque cualquier otro es ilegal.

No es lo mismo un país sin libertad de prensa que un país donde todos pueden decir lo que se les antoja y protestar por la calle sin que nadie venga a ponerlos presos por hablar en contra de quienes gobiernan. Ese concepto de democracia no solo se aprende en los libros, sino que además se aprende en la calle, viendo cómo se vive en un país y en otro.
Más que elogiar al actual gobierno y dar discursos llenos de cosas lindas que no aclara cómo las hará posibles, me gustaría que la precandidata Carolina Cosse dijera cómo piensa gobernar a los uruguayos en caso de acceder al gobierno y si considera hacer un gobierno similar al cubano, donde para ella eso que hacen en esa pobre isla, es tan democrático como lo que pasa en Uruguay. Una pena.

HUGO LEMOS