CHRISTIAN BACH: LA DIOSA DE LAS TELENOVELAS

DESEMPEÑO y DISPOSICION

«Parece imposible que tus ojos carguen con ellos tanto amor y tanta felicidad. Es casi absurdo que en ese breve momento pueda ver toda mi vida reflejada y lo único que me provoca es sonreír. Sonrío porque no pasa desapercibida la alegría que me rodea. Creada por el simple hecho de saber que en ti, en esa mirada, puedo encontrar una madre, una amiga, una inspiración y mucho más que lo que podría describir con las pocas palabras que conozco. Diría que en esos ojos, en esa sonrisa, siento la magia de una estrella fugaz…», comentó en su cuenta de instagram el joven actor Emiliano Zurita, con relación a la desaparición de su madre, la reconocida actriz Christian Bach, hecho que sucedió el pasado 26 de febrero, en Los Angeles, California, a causa de un paro respiratorio. Ella tenía casi 60 años, y su imagen hizo explotar la televisión mexicana, al converirse en la diosa de las telenovelas, por su belleza, su desempeño en las producciones, y su disposición a realizar escenas muy sensuales en las décadas de los ochenta y los noventa. La historia de Christian Bach comienza en Buenos Aires, Argentina. Christian Bach. 1

SE CONVIERTE EN ABOGADA
Christian Bach nació bajo el nombre de Adela Christian Bach Bottino, el 9 de mayo de 1959, en el Gran Buenos Aires. Hija de Adela Adamowa Bottino, primera bailarina del Teatro Colón, quien había bailado en la Opera de París, y en la Scala de Milán, convirtiéndose además en una conocida coreógrafa en la televisión argentina. Su abuela materna, oriunda de Rusia, también era bailarina. Lo hizo en el Bolshoi. A partir de su adolescencia Christian decidió estudiar ballet y jazz, tomando más tarde clases de actuación, y al culminar la secundaria opta por seguir la carrera de Derecho, donde tuvo una formación profesional, que complementó con el aprendizaje de inglés, francés y ruso. Exactamente en 1976, mientras estaba preparando sus estudios de abogacía en la Universidad de Buenos Aires, obtiene su primer papel en la segunda versión de la primera telenovela argentina, «El amor tiene cara de mujer» -1976-1977- cuya primera versión había sido un rotundo suceso, con ocho temporadas en su haber -1964-1972- con Cristina Tejedor, Beatriz Dia Quiroga, Virginia Lago y Dora Prince. Un año más tarde, en 1977, logra empezar en el cine con un papel importante en la comedia «Brigada en acción», con Palito Ortega, Carlitos Balá, y Alberto Martín. Pero, el destino quiso que México le aguardaba para triunfar.

LOS RICOS TAMBIEN LLORAN
En 1979 cuando se gradúa como abogada, tras cinco años de estudios, se afinca en México para hacer una gran carrera como actriz. La había convencido Valentín Pimstein, productor chileno de telenovelas en territorio azteca, quien la observó en su participación en «El amor tiene cara de mujer». Al llegar, obtiene un papel en la tira «Los ricos también lloran», donde encarna a la madre de Edith González. Seguiría con «Verónica», en el mismo año, «Soledad», junto a Libertad Lamarque, en la que conocería a quien se convertiría en su esposo, el actor Humberto Zurita, en 1980, «Bodas de odio» -1983-1984- en su primer papel principal, «De pura sangre», con Humberto Zurita, realizando con él escenas eróticas, en 1986, y ese mismo año en marzo contraen enlace. Así, en 1995, la pareja Christian Bach-Humberto Zurita, deciden formar su empresa de producción a la cual llamarían Zuba Producciones, rodando las producciones «La chacala», 1997, y «Azul tequila», 1998.

ANTONIA GUERRA, LA VILLANA DE «LA PATRONA»
Luego de nueve años de ausencia Christian graba «Vidas robadas», y en 2013, logra su papel como villana, se transforma en Antonia Guerra, la villana, en «La Patrona», con Aracely Arámbula y Jorge Luis Pila. En 2014, Bach junto a su hijo Sebastian Zurita actúan en la tira «La impostora», con Lisette Morelos.
Christian permaneció casada con Humberto Zurita por más de treinta años, teniendo dos hijos, Sebastián y Emiliano. Logró infinidad de distinciones por sus desempeños artísticos en la pantalla chica. Fue una figura fundamental para el espectáculo mexicano y latinoamericano, que ella misma edificó por sus protagónicos en las producciones televisivas. Filmó más de veinte películas, y además fue productora de teatro y tele. Más allá de la nostalgia.