COINCIDENCIA PATRIÓTICA

Por Dr. Adrián Báez

Estimados lectores. Desde el momento en que el Dr. Ernesto Talvi manifestara su eventual adhesión a la candidatura del Dr. Lacalle Pou, para la Presidencia de la República, en caso de no acceder a la segunda vuelta, promoviendo un amplio gobierno de coalición; hemos escuchado con cierta picardía y hasta con algo de burla, la ya trillada palabra de “rosaditos”. MANODURAYPLOMO copia
Es imposible no tomarlo con gracia, pues, los mal intencionados, creyendo insultar a los partidos tradicionales, olvidándose que insulta y ofende quien puede, no quien quiere; desconocen la grandeza y madurez política que está por detrás; virtudes logradas a lo largo de 183 años de historia ardua y comprometida, cosa de la que carece la coalición de izquierda que nos gobierna.
Más que heridos, los que nos consideramos estudiosos de la historia de nuestro país- porque eso, también, hay que subrayarlo, muchos hablan del Uruguay pero, desconocen cabalmente su pasado, requisito imprescindible para entender el hoy y tratar de formular un mañana-, sentimos verdadero orgullo de las tradiciones de las que formamos parte, las que son producto de genuinas luchas entre adversarios, que sí supieron dar todo de sí, primero, para fundar una Nación; luego, para consolidarla, con todas las equivocaciones que ello conlleva; pero, que en el presente, y en honor a todos aquéllos que derramaron su sangre en la pradera oriental, saben sentarse a la mesa del diálogo y encontrar puntos en común que les posibiliten emprender un camino de gobernabilidad, aquélla de la que hablaba Wilson, y que permitió el Cambio en Paz, propuesto por Sanguinetti y Tarigo; así como también, superar la crisis del 2002, de la mano del Presidente Batlle y al Dr. Lacalle Herrera.
Debemos recordar, también, que, contrariamente a lo que se cree, los gobiernos de Batlle y Ordóñez y Luis Batlle Berres, tuvieron que negociar esa gobernabilidad. Nunca tuvieron mayorías parlamentarias, y, tanto los presidentes colorados, como el líder nacionalista, el Dr. Luis Alberto de Herrera, llevaron adelante acuerdos, a pesar del duro enfrentamiento ideológico que los separaba. Un ejemplo de ello fue “La Coincidencia Patriótica”, que habilitó el gobierno de Batlle Berres, luego del fallecimiento del Presidente Berreta.
En el plano legislativo, las grandes políticas sociales de nuestro Uruguay, fueron presentadas por unos y apoyadas por los demás, demostrando con altura, la posibilidad de hacer política de nivel, encontrando los puntos similares, en pro de logar el mayor objetivo.
Son por estas razones que decimos, y diremos una y otra vez que, los que se burlan de querer encontrar consensos para llevar adelante un proyecto de país inclusivo y no excluyente, no es que no entiendan de qué se trata, es que no lo saben; pues les falta historia, y, por ende, sentido de la nacional.
La República Oriental del Uruguay, nació a la vida institucional y libre, el 18 de Julio de 1830; no el 1ero de Marzo de 2005. Su pasado se encuentra repleto de hechos de grandeza y desprendimientos, de sacrificios y renunciamientos, de perdones y reconciliaciones, de luchas y de concordia, de enfrentamientos y de entendimientos.
Con la conciencia muy clara y firme, decimos sin tapujos y con el corazón más Batllista que nunca: respaldamos con patriotismo a la fórmula que surja ungida de la urnas, como cambio. Ella, representará el sentir de la mayoría del Uruguay, que desea mirar hacia el mañana y el porvenir; solamente alcanzable, mediante una sólida coincidencia patriótica.