De menos a más: los comienzos del emprendedor

Los comienzos del emprendedor son antes que nada, complejos e inciertos. Las dificultades en la primera etapa, van desde cuestiones como la duda sobre existencia o no de un segmento de clientes con la necesidad que se define como hipótesis, el interés eventual de adquirir el bien o servicio y la disposición posterior a pagar por el mismo. De igual modo, y no por ello menos importante, el acceso al financiamiento para llevar adelante las inversiones iniciales, el manejo de redes de contactos o la disponibilidad de conocimiento técnico y habilidades interpersonales dentro del equipo emprendedor.
¿Dificultades para arrancar?, sin dudas son muchas y complejas. No obstante, aunque en la subjetividad de cada emprendedor, las barreras que impiden el desarrollo del negocio terminen en un confuso gris entre aspectos psicológicos, sociológicos y empresariales. Lo cierto es que en retrospectiva, si tomáramos distancia, podríamos afirmar que hay una serie de patrones que se repiten sin importar el emprendedor y la relación que tiene con su proyecto. En todo caso, sería lógico decir que en la película emprendedora, generada ésta por la lectura de cientos de casos, termina emergiendo la definición de arquetipos.
El objetivo del presente artículo de Link de El Pueblo es invitar al lector a dimensionar la importancia de las brechas de implementación, pero desde una peartwork-797_960_720rspectiva que no pierda de vista la existencia de casos emprendedores que no están tan lejos de la dificultad a la que nos encontramos, quizás el desafío de la conformación del equipo humano, es apenas un denominador en común que tenemos y que otros ya han sabido sortear.
Lo mencionado en el anterior párrafo será posible en la medida que optemos por un análisis estructuralista, hacer que hechos humanos deriven en estructuras susceptibles de formalización, del proceso de puesta en marcha del negocio, en el cual su efectividad depende, antes que nada, de la habilidad con que las personas lo lideran.
No es posible diseñar una metodología que arroje todas las respuestas que el futuro empresario precise, no obstante al conocer los hechos de forma empírica a los que se enfrentaron los emprendedores que lo antecedieron, logrando así pasar del plan a los resultados, al menos con una diferencia razonable y no tan divergente, es posible definir una serie de arquetipos emprendedores.
La perfectibilidad de los emprendimientos
Todo modelo de negocios es mejorable. La lectura del libro Steve Jobs – La biografía, de Walter Isaacson, en su capítulo 31 denominado El músico, trae consigo un llamador de atención en lo que a emprendimiento se refiere. La relación entre la canción Strawberry Fields de The Beatles y la mejora continua del negocio a la que se hace mención contiene de manera implícita un aprendizaje que entendemos, explica la interación natural de la idea, a medida que se valida, se pone en marcha y desarrolla.
Es una canción compleja, y resulta fascinante contemplar el proceso creativo mientras avanzaban y retrocedían hasta crearlo al cabo de unos meses. Lennon siempre fue mi Beatle favorito. [Se ríe mientras Lennon se detiene durante la primera toma y hace que el grupo vuelva atrás para revisar un acorde.]¿Oyes esa pequeña variación que hicieron? No les gustó, así que volvieron al punto de partida. La canción queda muy desnuda en esta versión. De hecho, hace que suenen como simples mortales. Podrías imaginarte a otras personas haciendo esto, hasta llegar a esta versión. Puede que no escribiéndola y concibiéndola, pero sí tocándola. Sin embargo, ellos no se detuvieron ahí. Eran tan perfeccionistas que siguieron insistiendo una y otra vez. Esta grabación me impresionó mucho cuando yo tenía algo más de treinta años. Uno puede ver lo mucho que trabajaron en ella. Tuvieron que realizar una gran labor entre cada una de estas grabaciones. Seguían repitiéndolas para aproximarse cada vez más a la perfección. [Mientras escucha la tercera toma, señala cómo la instrumentación se ha vuelto más compleja.] La forma en que nosotros construimos Apple sigue a menudo este esquema. Incluso en el número de prototipos que preparamos para un nuevo portátil o un iPod. Comenzamos con una versión y después la vamos puliendo poco a poco, creando maquetas cada vez con más detalles del diseño, o de los botones, o de cómo funciona tal o cual característica. Supone mucho trabajo, pero al final acaba mejorando, y pronto el resultado hace quela gente piense: «¡Guau! ¿Cómo lo han hecho? ¿Pero dónde están los tornillos?».
Steve Jobs 2009
Las palabras del antiguo Co-Fundador y Director Ejecutivo de Apple, firma que en la actualidad se ubica en la pole position de los negocios, antes que nada, nos remiten a la creencia de que en la iteración del negocio, conviven en armonía una secuencia de etapas que permiten ir desde la idea en su versión 1.0 hasta el modelo de negocios, viable técnica y comercialmente, por lo tanto en probabilidad supervivencia dentro de un mercado.
Entre cada una de las etapas, las cuáles de acuerdo al autor en auge de turno, varían en lo que es la terminología, lo cierto es que más allá de la semiótica, las situaciones que permiten ir de un punto a otro, tienen, en mayor o menor medida, una serie de patrones similares.
Sobre la microfísica del emprendimiento: ¿estructuralismo?
En Microfísica del poder del filósofo francés Michael Foucault, en la que de forma notable se analiza la estructura del poder dentro de una sociedad permite despertar la duda sobre la posibilidad de que por analogía una denominada microfísica del emprendimiento permitiera entender los entretelones de cada situación problemática del emprendedor y las divergencias en su abordaje.
Al fin y al cabo, una microfísica del emprendimiento es posible en la medida que podamos estudiar los altibajos del proceso emprendedor, definir las limitaciones que tiene, discutir sobre el abanico de decisiones a tomar, contrastar las ideas divergentes y reelaborar juicios de manera crítica con nuevas aportaciones.
La microfísica del emprendimiento tiene detrás de su concepto, la importancia del estudio sobre las desviaciones entre el plan y los resultados, el impacto de un hecho imponderable en la psicología del equipo emprendedor, la validación técnica y comercial como un fin en sí mismo, entre otras cuestiones de análisis.
Lograr un aprendizaje efectivo dentro del emprendedurismo es posible, si y solo si, la teoría del mismo aterriza en la práctica. La enseñanza basada en la acción de los enfoques learning by doing y por qué no uno del tipo learning by hurting, tienen una estrecha relación con el estudio de casos como herramienta.
Sobre las brechas en la implementación
Ceteris Paribus es un término en latín que lo podemos interpretar como si todo lo demás permanece constante. En el afán de explicar la complejidad, muchos teóricos, especialmente economistas afines a la filosofía de Escuela de Chicago, han evangelizado una perspectiva de análisis que aplicada de manera horripilantemente ineficiente, trae consigo una alta miopía en el análisis y por qué no una gran brecha en los procesos de puesta en marcha de empresas.
Hablar de brechas es referirse a diferencias entre lo planeado y los resultados. Sin lugar a dudas, una perspectiva que no toma en cuenta el factor riesgo o al menos lo releva a una segunda posición, difícilmente traiga consigo un camino con certidumbre para el emprendedor. A partir de lo anterior, es muy probable que terminemos haciendo más hincapié en la ejecución que en una sobre-planificación que permita definir con detalle todo lo que se prevé hacer.
No fue hasta hace un par de años que las metodologías ágiles se hicieron más conocidas por la gran mayoría de las personas vinculadas al emprendedurismo. El imperativo de formular un plan de negocios, en el pasado terminaba siendo hasta una cuestión de bastión, una norma indiscutida del asesor que brindaba apoyo.
De manera específica, podríamos decir que las brechas de implementación dependen antes que nada sobre el origen de ocurrencia: a) por una falla en la planificación, b) por una falla en la ejecución.
Tanto si se largan productos en paracaídas al mercado, carentes de análisis previos, o como si se pide a un equipo sin capacidad técnica en software el desarrollo de una aplicación móvil, lo cierto es que ocurrirán brechas de implementación.
Estudio de casos: ¿un enfoque posible?
Tal como lo mencionamos, la efectividad del proyecto empresarial depende antes que nada del equipo humano que lo lleva adelante. Si las personas no cuentan con una formación en habilidades que les facilite tomar decisiones con asertividad, se cometerán errores evitables que traerán consigo algún dolor de cabeza.
De igual modo que para que un médico logre adquirir las habilidades es que gradualmente se realizan una serie de prácticas en hospitales, centros de salud y policlínicas con pacientes, una adecuada formación empresarial trae consigo un necesario componente práctico basado en estudios de caso.
Específicamente, un caso es una relación escrita que describe una situación acaecida en la vida de una persona, familia, grupo o empresa. Su aplicación como estrategia o técnica de aprendizaje, entrena al estudiante en la elaboración de soluciones válidas para los posibles problemas de carácter complejo que se presenten en la realidad futura.
La técnica de estudio de casos suministra un conjunto de hechos que encarnan situaciones problemáticas diversas de la vida real para que se estudien y analicen, mientras que en paralelo, se procura preparar a los futuros empresarios en la generación y discusión de soluciones vinculadas al proceso emprendedor.
Al fin y al cabo, el aprendizaje emprendedor aunque se determine por la experiencia propia, en muchas ocasiones con un estudio de casos, sea por la lectura o la misma interacción con los protagonistas que forman parte del medio, permitirá transferir un saber hacer que permitirá ir yendo de menos a más.
Lic. Nicolás Remedi Rumi







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