“El 50% del votante frenteamplista apoya la gestión de Coutinho. Entonces, ¿por qué se la agarran conmigo?”

Gustavo Grassi, un auténtico outsider de la política, cuenta en esta entrevista con EL PUEBLO cómo llegó a la política y su decepción por el gobierno del Frente Amplio, al extremo de haber renunciado recientemente a su afiliación frenteamplista y dejar claro que si hoy tuviese que votar, tanto a nivel nacional como departamental, votaría en blanco, “y te diré que cada vez somos más”.

- Hace poco más de diez años atrás, yendo a cubrir las sesiones de la Junta Departamental, lo vi asesorando jurídicamente a la bancada de ediles del Frente Amplio, ¿fue en ese momento que comenzó a trabajar en política?
- Te referís a antes de ser edil, cuando una bancada de cinco ediles del Frente Amplio me consultaba continuamente. La verdad que la pasión o el despertar por la política nunca lo tuve, ni siquiera allí. Siempre digo y repito que llegué a la Junta Departamental como paracaidista. Yo era adherente de Asamblea Uruguay, participaba pero muy poco desde hacía algunos años, y cuando llegaron las elecciones para el gobierno departamental en el 2005 me llaman, me proponen encabezar la lista a la Junta, acepto y salgo edil. Trabajé nada más en política que cuatro o cinco meses antes de la campaña electoral departamental, no lo había hecho nunca antes. Creo que nunca tuve pasión por la política a pesar que pueda dar una imagen distinta, o bien sea medio especial en la política. Sí me gustaba dentro de todo el tema político cuando se planteaba lo jurídico, ahí sí, siempre me gustaba estar en la Junta Departamental. Creo que eso todos lo vieron, y a raíz de eso fue que tuve grandes inconvenientes cuando nunca supe o pude hacer primar lo político sobre lo jurídico, nunca pude acatar la disciplina partidaria para votar algo que me parecía, a mi modesto entender, que jurídicamente estaba mal.
- ¿Así que fue frenteamplista antes que político?
- Si, si, si. La primera elección a la salida de la democracia que estaba en Montevideo aún estudiando, en el 84, voté a (Manuel) Flores Silva del Partido Colorado, después siempre voté al Frente Amplio. Fue la única vez que no voté al Frente Amplio.
- ¿Con qué expectativa llegó a la Junta Departamental en el 2005? Que recordemos, se venía de dos elecciones históricas para el Frente Amplio, una a nivel nacional en octubre de 2004 con la victoria y presidencia de Tabaré Vázquez y otra a nivel departamental en mayo de 2005 con la victoria e intendencia de Ramón Fonticiella.
- Con la expectativa de que en los hechos se viera lo que se planteaba dentro del Frente Amplio en la teoría. Es decir, y voy a dar un ejemplo bien gráfico, se conformó la agrupación de gobierno unos meses después de haber asumido la intendencia, donde participábamos los ediles, representantes de la Mesa del Frente Amplio y de la intendencia de Salto, ese era el ámbito donde uno expresaba su opinión y de ahí salían las resoluciones finales para luego llevarla al gobierno y a la Junta. Pero eso nunca fue así, apenas funcionó dos o tres meses. Recuerdo perfectamente que había directores de la intendencia de Salto que cuando iban a esas reuniones algunos ediles les planteábamos nuestras discrepancias y nuestra manera de ver las cosas diferentes y se enojaban porque pensaban que todo lo que ellos estaban haciendo estaba bien. Entonces, la expectativa con la que llegué es que pensaba que la cuestión iba a ser bastante diferente a como uno estaba acostumbrado, y tal vez la decepción pasó porque no fue tan así, que no existió una real participación como se pretendió decir de los ediles en el gobierno. Las cuestiones o resoluciones o proyectos de decretos, jurídicas o no jurídicas, llegaban a la Junta y los ediles teníamos que votarla sí o sí.
- ¿Piensa que por esa forma de pensar se lo consideraba un rebelde desde su bancada?
- Todo arrancó con el Presupuesto Departamental, la primera norma importante que se aprobó donde no voté dos artículos que fueron el sueldo de los directores y de los subdirectores, porque el sueldo del intendente ya venía votado del gobierno anterior, es decir, los sueldos de los cargos de confianza. Cuando no estuve de acuerdo y no voté, algo que tradicionalmente el Frente Amplio había dicho, es decir, que no podía haber sueldos tan altos. Bueno, apliqué lo que me habían enseñado en el Frente Amplio siempre. Así que no voté ese artículo y el otro creo que fue el del alumbrado público, fueron los dos artículos que no voté, y allí empezó todo.
Mis discrepancias casi siempre fueron más que nada en cuestiones donde se votaba muy a lo loco, a las apuradas, porque llegaban quince minutos antes a la Junta, como pasó con el famoso convenio –que la gente no sabe- por todo el programa informático donde se violó claramente una norma jurídica…
- ¿Lo de “Salto, Ciudad Digital” por medio millón de dólares?
- Exactamente, ahí había que llamar a licitación, además estaba aquello de que era o no la empresa del hijo de Tabaré (Vázquez)…
- Según se dijo en ese momento todo venía patrocinado por ANTEL y se adujo que había una cláusula legal que establece la preferencia de las empresas estatales en este tipo de contratos, lo que eximiría del llamado a licitación.
- Sí, pero recuerdo que en esa sesión fui con un tomo de Derecho Administrativo que dice que en realidad no se está exento de llamar a licitación cuando contratás con un ente estatal, que hay que hacerlo igual. Y te digo más, el Tribunal de Cuentas después observó eso, dándonos la razón a los que decíamos esto, porque también lo decía el Partido Colorado y el Partido Nacional. Luego con el parque agroalimentario, con muchas de las resoluciones que llegaron para la exoneración de patentes, y así un montón de resoluciones. A la última sesión que fui a la Junta Departamental, porque los seis últimos meses casi no fui, terminó casi como empecé, no voté el sueldo que se fijaba para el nuevo intendente, que ahora es (Germán) Coutinho.
- Sin embargo, desde el Frente Amplio se fundamenta que su rebeldía provenía de que a usted no se lo consideró para el cargo de asesor jurídico de la Junta Departamental, pese a que usted lo habría pedido.
- La bancada del Frente Amplio lo sabe muy bien porque cuando se planteó la designación de los cargos de confianza de la Junta del partido que gana, secretario y asesor jurídico, se dijo que iban a ser designados directamente, enseguida dije que no estaba de acuerdo y que lo que el Frente Amplio siempre había dicho, y el mismo intendente Fonticiella había profesado, a tal extremo que el edil (José) Ubici sacó de la versión taquigráfica en la Junta Departamental lo que el FA siempre había dicho, es que esos dos cargos tenían que ser por concurso, que fue lo que yo pedí. Bueno, allí se hizo toda esa historia de que en realidad yo quería ser el abogado de la Junta cuando en realidad Mónica Cabrera ya estaba designada desde mucho antes, porque apenas se ganó hubo un pacto entre Eduardo Muguruza y Fonticiella donde uno de esos acuerdos fue que Mónica Cabrera sería la abogada de la Junta.
- Siendo edil oficialista fue contratado como abogado por ADEOMS, eso también molestó al entonces intendente quien mandó a hacer un informe con un constitucionalista, Alberto Pérez Pérez, con la intención de presentar una demanda penal contra su persona, según trascendió.
- Sí, ahí sucedieron dos cosas. Una que casualmente molestó, fue cuando con el entonces presidente (de ADEOMS José Luis) Cardozo, salimos públicamente a reclamar que los funcionarios que entraban a la intendencia no tenían asignación familiar, ni hogar constituido ni tenían cobertura médica, pasaban del hospital al Centro Médico y en ningún lado los atendían…
- ¿Lo de los “contratos chatarra”?
- Exactamente, sí, muchas cosas más. Como cuando conjuntamente con ADEOMS comenzamos a denunciar que no entraban todos por concurso o por sorteo, hubo una movida fuerte en aquel momento. Además ya venía el tema de la Junta que era el único de la bancada que a veces no votaba ciertas cuestiones que venían de la intendencia. Pero lo más insólito de todo es que el intendente nunca me llamó y me dijo que no quería que fuera más el abogado de ADEOMS, armó toda una escena de hacer la consulta a Pérez Pérez y hacer la denuncia penal cuando lo que correspondía, como compañeros -entre comillas-, era que me llamara y me dijera lo que pensaba, y no armar todo eso. Y bueno, cuando este tema llegó a la Junta, absolutamente todo el Frente Amplio, el Partido Nacional y todo el Partido Colorado votó negativamente la propuesta de Fonticiella.
- ¿Se arrepiente de haber actuado en política?
- No, no, para nada.
- ¿Valió la pena? Le preguntó por cómo pudo haber repercutido en su familia todo este lleva y trae que aún perdura.
- Mi familia en general por supuesto que siempre me ha reprochado todo esto. Mi señora, a pesar de ser frenteamplista, es una de esos tantos frenteamplistas que quedaron decepcionados. Pero te digo que no estoy arrepentido porque en general el frenteamplista de a pie sigue estando bien conmigo y tengo –no tengo por qué decirlo- su reconocimiento y respaldo. El único enemigo que me he ganado en la actividad política son, como dijo (Ernesto) Nieto el otro día haciendo referencia al Frente Amplio, el “núcleo duro” del Frente Amplio de Salto, y te digo enemigo en el buen sentido porque tengo buen relacionamiento con muchos de ellos.
- ¿Y arrepentido de haber sido frenteamplista?
- Nadie puede arrepentirse de lo que piensa, pero si decepcionado. Por eso culminé ahora renunciando al Frente Amplio convencido absolutamente, como lo dije, que en nuestro país aquello que decíamos sobre la izquierda y la derecha no existe más. Ahora me critican porque renuncié al Frente Amplio y me dicen que estoy con Coutinho. Dos politólogos en Salto, como son Nieto y Erick Bremermann, están diciendo hoy en los medios de prensa que el 50% del votante frenteamplista de Salto apoya la gestión de Coutinho. Entonces, no es que yo diga que está mal o que está bien, lo están diciendo las encuestas, lo está diciendo la gente, ¿por qué se la agarran conmigo?
- ¿Va a seguir votando al Frente Amplio?
- Si tengo que votar hoy, a nivel nacional y a nivel departamental voto en blanco, y te diré que cada vez somos más.

Gustavo Grassi, un auténtico outsider de la política, cuenta en esta entrevista con EL PUEBLO cómo llegó a la política y su decepción por el gobierno del Frente Amplio, al extremo de haber renunciado recientemente a su afiliación frenteamplista y dejar claro que si hoy tuviese que votar, tanto a nivel nacional como departamental, votaría en blanco, “y te diré que cada vez somos más”.

– Hace poco más de diez años atrás, yendo a cubrir las sesiones de la Junta Departamental, lo vi asesorando jurídicamente a la bancada de ediles del Frente Amplio, ¿fue en ese momento que comenzó a trabajar en política?

– Te referís a antes de ser edil, cuando una bancada de cinco ediles del Frente Amplio me consultaba continuamente. La verdad que la pasión o el despertar por la política nunca lo tuve, ni siquiera allí. Siempre digo y repito que llegué a la Junta Departamental como paracaidista. Yo era adherente de Asamblea Uruguay, participaba pero muy poco desde hacía algunos años, y cuando llegaron las elecciones para el gobierno departamental en el 2005 me llaman, me proponen encabezar la lista a la Junta, acepto y salgo edil. Trabajé nada más en política que cuatro o cinco meses antes de la campaña electoral departamental, no lo había hecho nunca antes. Creo que nunca tuve pasión por la política a pesar que pueda dar una imagen distinta, o bien sea medio especial en la política. Sí me gustaba dentro de todo el tema político cuando se planteaba lo jurídico, ahí sí, siempre me gustaba estar en la Junta Departamental. Creo que eso todos lo vieron, y a raíz de eso fue que tuve grandes inconvenientes cuando nunca supe o pude hacer primar lo político sobre lo jurídico, nunca pude acatar la disciplina partidaria para votar algo que me parecía, a mi modesto entender, que jurídicamente estaba mal.

– ¿Así que fue frenteamplista antes que político?

– Si, si, si. La primera elección a la salida de la democracia que estaba en Montevideo aún estudiando, en el 84, voté a (Manuel)Sección 01-20130124-01609Flores Silva del Partido Colorado, después siempre voté al Frente Amplio. Fue la única vez que no voté al Frente Amplio.

– ¿Con qué expectativa llegó a la Junta Departamental en el 2005? Que recordemos, se venía de dos elecciones históricas para el Frente Amplio, una a nivel nacional en octubre de 2004 con la victoria y presidencia de Tabaré Vázquez y otra a nivel departamental en mayo de 2005 con la victoria e intendencia de Ramón Fonticiella.

– Con la expectativa de que en los hechos se viera lo que se planteaba dentro del Frente Amplio en la teoría. Es decir, y voy a dar un ejemplo bien gráfico, se conformó la agrupación de gobierno unos meses después de haber asumido la intendencia, donde participábamos los ediles, representantes de la Mesa del Frente Amplio y de la intendencia de Salto, ese era el ámbito donde uno expresaba su opinión y de ahí salían las resoluciones finales para luego llevarla al gobierno y a la Junta. Pero eso nunca fue así, apenas funcionó dos o tres meses. Recuerdo perfectamente que había directores de la intendencia de Salto que cuando iban a esas reuniones algunos ediles les planteábamos nuestras discrepancias y nuestra manera de ver las cosas diferentes y se enojaban porque pensaban que todo lo que ellos estaban haciendo estaba bien. Entonces, la expectativa con la que llegué es que pensaba que la cuestión iba a ser bastante diferente a como uno estaba acostumbrado, y tal vez la decepción pasó porque no fue tan así, que no existió una real participación como se pretendió decir de los ediles en el gobierno. Las cuestiones o resoluciones o proyectos de decretos, jurídicas o no jurídicas, llegaban a la Junta y los ediles teníamos que votarla sí o sí.

– ¿Piensa que por esa forma de pensar se lo consideraba un rebelde desde su bancada?

– Todo arrancó con el Presupuesto Departamental, la primera norma importante que se aprobó donde no voté dos artículos que fueron el sueldo de los directores y de los subdirectores, porque el sueldo del intendente ya venía votado del gobierno anterior, es decir, los sueldos de los cargos de confianza. Cuando no estuve de acuerdo y no voté, algo que tradicionalmente el Frente Amplio había dicho, es decir, que no podía haber sueldos tan altos. Bueno, apliqué lo que me habían enseñado en el Frente Amplio siempre. Así que no voté ese artículo y el otro creo que fue el del alumbrado público, fueron los dos artículos que no voté, y allí empezó todo.

Mis discrepancias casi siempre fueron más que nada en cuestiones donde se votaba muy a lo loco, a las apuradas, porque llegaban quince minutos antes a la Junta, como pasó con el famoso convenio –que la gente no sabe- por todo el programa informático donde se violó claramente una norma jurídica…

– ¿Lo de “Salto, Ciudad Digital” por medio millón de dólares?

– Exactamente, ahí había que llamar a licitación, además estaba aquello de que era o no la empresa del hijo de Tabaré (Vázquez)…

– Según se dijo en ese momento todo venía patrocinado por ANTEL y se adujo que había una cláusula legal que establece la preferencia de las empresas estatales en este tipo de contratos, lo que eximiría del llamado a licitación.

– Sí, pero recuerdo que en esa sesión fui con un tomo de Derecho Administrativo que dice que en realidad no se está exento de llamar a licitación cuando contratás con un ente estatal, que hay que hacerlo igual. Y te digo más, el Tribunal de Cuentas después observó eso, dándonos la razón a los que decíamos esto, porque también lo decía el Partido Colorado y el Partido Nacional. Luego con el parque agroalimentario, con muchas de las resoluciones que llegaron para la exoneración de patentes, y así un montón de resoluciones. A la última sesión que fui a la Junta Departamental, porque los seis últimos meses casi no fui, terminó casi como empecé, no voté el sueldo que se fijaba para el nuevo intendente, que ahora es (Germán) Coutinho.

– Sin embargo, desde el Frente Amplio se fundamenta que su rebeldía provenía de que a usted no se lo consideró para el cargo de asesor jurídico de la Junta Departamental, pese a que usted lo habría pedido.

– La bancada del Frente Amplio lo sabe muy bien porque cuando se planteó la designación de los cargos de confianza de la Junta del partido que gana, secretario y asesor jurídico, se dijo que iban a ser designados directamente, enseguida dije que no estaba de acuerdo y que lo que el Frente Amplio siempre había dicho, y el mismo intendente Fonticiella había profesado, a tal extremo que el edil (José) Ubici sacó de la versión taquigráfica en la Junta Departamental lo que el FA siempre había dicho, es que esos dos cargos tenían que ser por concurso, que fue lo que yo pedí. Bueno, allí se hizo toda esa historia de que en realidad yo quería ser el abogado de la Junta cuando en realidad Mónica Cabrera ya estaba designada desde mucho antes, porque apenas se ganó hubo un pacto entre Eduardo Muguruza y Fonticiella donde uno de esos acuerdos fue que Mónica Cabrera sería la abogada de la Junta.

– Siendo edil oficialista fue contratado como abogado por ADEOMS, eso también molestó al entonces intendente quien mandó a hacer un informe con un constitucionalista, Alberto Pérez Pérez, con la intención de presentar una demanda penal contra su persona, según trascendió.

– Sí, ahí sucedieron dos cosas. Una que casualmente molestó, fue cuando con el entonces presidente (de ADEOMS José Luis) Cardozo, salimos públicamente a reclamar que los funcionarios que entraban a la intendencia no tenían asignación familiar, ni hogar constituido ni tenían cobertura médica, pasaban del hospital al Centro Médico y en ningún lado los atendían…

– ¿Lo de los “contratos chatarra”?

– Exactamente, sí, muchas cosas más. Como cuando conjuntamente con ADEOMS comenzamos a denunciar que no entraban todos por concurso o por sorteo, hubo una movida fuerte en aquel momento. Además ya venía el tema de la Junta que era el único de la bancada que a veces no votaba ciertas cuestiones que venían de la intendencia. Pero lo más insólito de todo es que el intendente nunca me llamó y me dijo que no quería que fuera más el abogado de ADEOMS, armó toda una escena de hacer la consulta a Pérez Pérez y hacer la denuncia penal cuando lo que correspondía, como compañeros -entre comillas-, era que me llamara y me dijera lo que pensaba, y no armar todo eso. Y bueno, cuando este tema llegó a la Junta, absolutamente todo el Frente Amplio, el Partido Nacional y todo el Partido Colorado votó negativamente la propuesta de Fonticiella.

– ¿Se arrepiente de haber actuado en política?

– No, no, para nada.

– ¿Valió la pena? Le preguntó por cómo pudo haber repercutido en su familia todo este lleva y trae que aún perdura.

– Mi familia en general por supuesto que siempre me ha reprochado todo esto. Mi señora, a pesar de ser frenteamplista, es una de esos tantos frenteamplistas que quedaron decepcionados. Pero te digo que no estoy arrepentido porque en general el frenteamplista de a pie sigue estando bien conmigo y tengo –no tengo por qué decirlo- su reconocimiento y respaldo. El único enemigo que me he ganado en la actividad política son, como dijo (Ernesto) Nieto el otro día haciendo referencia al Frente Amplio, el “núcleo duro” del Frente Amplio de Salto, y te digo enemigo en el buen sentido porque tengo buen relacionamiento con muchos de ellos.

– ¿Y arrepentido de haber sido frenteamplista?

– Nadie puede arrepentirse de lo que piensa, pero si decepcionado. Por eso culminé ahora renunciando al Frente Amplio convencido absolutamente, como lo dije, que en nuestro país aquello que decíamos sobre la izquierda y la derecha no existe más. Ahora me critican porque renuncié al Frente Amplio y me dicen que estoy con Coutinho. Dos politólogos en Salto, como son Nieto y Erick Bremermann, están diciendo hoy en los medios de prensa que el 50% del votante frenteamplista de Salto apoya la gestión de Coutinho. Entonces, no es que yo diga que está mal o que está bien, lo están diciendo las encuestas, lo está diciendo la gente, ¿por qué se la agarran conmigo?

– ¿Va a seguir votando al Frente Amplio?

– Si tengo que votar hoy, a nivel nacional y a nivel departamental voto en blanco, y te diré que cada vez somos más.