Analfabetismo es “cuando evaluaciones como PISA indican que un 50% de nuestros jóvenes a los 15 años no logran (buenos resultados) en matemáticas, ciencias y lenguas”

Entrevista a Renato Opertti

Recientemente estuvo en nuestra ciudad el reconocido educador Renato Opertti, director de la Escuela de Postgrados, profesor del Departamento de Educación de la Universidad Católica y director ejecutivo de Eduy 21, para realizar un taller para educadores sobre “la educación en el mundo: temas y desafíos”. Previo a la misma, dialogó con EL PUEBLO.

– ¿Qué diagnóstico hace de cómo está hoy la educación de nuestro país?
– En la educación de Uruguay hoy persisten, en algún caso inclusive con una magnitud relevante, tres órdenes de problemas que el país no ha podido resolver de una manera sostenible en el tiempo desde el retorno de la democracia. Si bien en ese período del 85 a la fecha ha habido diferentes impulsos por cambiar la educación, por reformarla, algunos más vigorosos y dinámicos que otros, persisten tres problemas que no hemos podido resolver.

– ¿Cuáles serían?
– Primer problema, una calidad deficitaria en los aprendizajes básicos necesarios para desempeñarse competentemente en el mundo en que viven los jóvenes y adolescentes. Esos aprendizajes básicos en matemáticas, lenguas, ciencias, el país tiene un problema serio. Cuando los resultados de las evaluaciones internacionales como PISA nos indican que un 50% de nuestros jóvenes a los 15 años no logran competencias mínimas necesarias en matemáticas, en ciencias y en lenguas, estamos ante un problema de analfabetismo para el mundo en que vivimos hoy. Que no es solo un problema de la Educación Media, es un problema que se arrastra desde el nivel Primario. A veces hay una tendencia equivocada, a nuestro criterio, de decir que el problema de la educación de Uruguay es en la Educación Media. No, el problema de la educación en Uruguay es el conjunto del sistema educativo.renato opertti

– ¿Por eso es tan elevada la repetición de los liceales en 1 año?
– Exactamente. Así que el primer problema fundamental es la calidad deficitaria en los aprendizajes, en las alfabetizaciones básicas necesarias para poder actuar y tener un rol y una oportunidad en este mundo que es mucho más disruptivo y cambiante que antes, que requiere tener capacidad de respuesta a desafíos, capacidad de movilizar diferentes tipos de conocimientos, capacidad de analizar las cosas y responder con creatividad, con ingenio, con pensamiento crítico, con innovación, bueno, justo ahí tenemos un problema serio.

El segundo problema que tenemos, es que las brechas sociales –como se dice- entre diferentes alumnos son muy grandes. Tenemos una mala calidad que se agrava entre los sectores más vulnerables, esto quiere decir que la educación no es solo deficitaria en los aprendizajes básicos sino que aún esos valores son mucho más críticos en los sectores más desprotegidos, más vulnerables de la población. Es decir, tenemos situaciones en las cuales la mayoría absoluta de nuestros jóvenes –o niños y niñas- en los sectores vulnerables, no están logrando alfabetizaciones básicas. Un país que tiene un sector socialmente tan vulnerable y con tan bajos niveles educativos, es el camino que lleva a esos jóvenes que hoy ni estudian ni trabajan, ni buscan trabajo o trabajan en forma precaria, marginalmente con ingresos muy bajos, ahí tenemos un tema central.

Y el tercer orden del problema es que la excelencia, es decir, los alumnos que pueden destacarse por sus desempeños en la educación, son muy bajos. Tenemos una excelencia totalmente marginal, tan es así que el porcentaje de alumnos destacados es del orden menor al 5%, hablamos del 2 o 3%. Entonces, tenemos calidad deficitaria de aprendizajes, inequidad intolerable por las brechas y excelencia marginal. Esos tres órdenes de problemas no han podido ser resueltos de una manera satisfactoria en los últimos 35 años, con diferentes gobiernos. En el Partido Colorado hubo el impulso mayor que ha tenido la educación del regreso de la democracia a la fecha bajo la égida del profesor Germán Rama.

– ¿Cuál sería entonces la solución a ese diagnóstico?
– Frente a eso, lo que planteamos es que existen dos órdenes de respuesta. Una es lo que el país ha ensayado fundamentalmente en los últimos años, que es introducir ajustes o modificaciones en el sistema, pero sin cambiar la integralidad del sistema educativo, sin cambiar el ADN del sistema educativo, para usar una imagen que la gente pueda reconocer. Quienes han apostado por ajustes puntuales sin cambiar el ADN de la educación, nos parece que ese camino va a seguir reproduciendo lo que tenemos hoy. Habrá algunas mejoras, hay cosas positivas que el país ha hecho como el Plan Ceibal, como la Red Global de Aprendizaje, que son herramientas de cambio, pero que son marginales al sistema porque no están incorporadas al cerno del sistema educativo.

Hay otros, quienes lo hacemos desde Eduy21 básicamente, que entendemos que el país tiene que encarar un cambio integral. Que la forma efectiva de responder a estos tres problemas requiere un abordaje integral que implica tres aspectos. Un cambio en los contenidos, un cambio en el marco institucional y un cambio en la gestión.

– Veamos el primero de ellos.
– Bien. El cambio en los contenidos educativos para todos implica dos grandes cosas. Implica ir hacia un nuevo modelo de escuela, a una Educación Básica de 4 a 14 años, para justamente integrar lo que hoy está separado, que es Educación Primaria y Media. En el mundo -tuve la oportunidad de trabajar 15 años en la UNESCO-, hemos visto experiencias donde ese modelo integrado, comprensivo de educación de 4 a 14 años funciona muy bien. Hoy el sistema educativo uruguayo no da ninguna garantía que la manera en que enseñamos matemáticas en la escuela tenga algo que ver con la manera en que enseñamos matemáticas en el liceo o en la Escuela Técnica. Y ahí tenemos un problema serio. Ni qué decir de la evaluación. Educación Básica entonces de 4 a 14 años, que a su vez tiene como cimiento una educación de la infancia integral. Esto es, política integral de la infancia de cero a 6 años, de cero a 3, basado fundamentalmente en el modelo CAIF que ha mostrado ser extremadamente exitoso, fundamentalmente para los sectores más vulnerables. Y después una educación de adolescentes y jóvenes, que va de 15 a 18 años, donde se integraría lo que hoy está separado, que es Educación Secundaria y Técnica.

– ¿Por qué habría que integrarlos?
– Porque hoy un joven al egresar de la Educación Media, tiene que tener conocimientos técnicos y conocimientos de la Educación Media general. Es decir, es necesario para una formación ciudadana comprensiva y para el desarrollo personal de la persona, tener conocimientos que se integren. Y esa educación de adolescentes y jóvenes, tendría una base universal de formación para todos, y después el estudiante puede elegir, porque la educación hacia el futuro es una educación mucho más de elección, donde los jóvenes tienen mayor capacidad de elección. Entonces, uno puede combinar conocimientos de arte con ingeniería, matemáticas con música, deportes con arte. Es decir, puede hacer su propio diseño curricular…

– ¿Por qué?
– Porque el joven integra piezas que le son relevantes para él, porque el mundo que se viene no es un mundo de fragmentos, es un mundo donde uno tiene que integrar piezas de conocimiento. Para hacer eso se necesita formar en esa Educación Básica de 4 a 14 años, Educación Media Superior de adolescentes y jóvenes de 15 a 18 años, formar en competencia.

– ¿Qué significa formar en competencia?
– La capacidad de responder frente a desafíos, que el joven pueda movilizar o integrar los conocimientos para responder a los desafíos, porque el desafío no viene en biología, física o química, viene un problema de clima ambiental o de cambio climático donde va a tener que integrar conocimientos de química, física, biología, ciencias sociales. Para eso hay que formar en esas alfabetizaciones básicas que hemos hablado, formar en pensamiento crítico, en creatividad, en innovación, en estilo de vidas sostenibles y en algo que es importante y que hemos enfatizado mucho en Eduy 21, que es formar para un mundo globo local, para un mundo donde la persona es a la vez local y ciudadana del mundo.

– Pasemos al segundo aspecto, el cambio del marco institucional.
– Bien. Para que esos contenidos operen, necesito un cambio en el gobierno de la educación. Este gobierno de la educación, como todos sabemos, es muy fragmentado, porque tenemos el peor de los sistemas del mundo. Tenemos un Ministerio de Educación que no tiene que ver con la educación, tenemos un CODICEN debilitado en su conducción y fragmentado en Consejos que son entes autónomos respecto a lo que pasa en el CODICEN, o sea que Secundaria hace cosas que el CODICEN inclusive no sabe, por ejemplo.

Entonces, Eduy 21 plantea darle capacidad de liderazgo político al Ministerio de Educación, que sea el responsable frente al Parlamento en la política educativa, de su diseño, de su desarrollo, de su ejecución y evaluación. Fortalecer al CODICEN como entidad rectora, que conduzca la educación en los aspectos más técnicos, y para eso, decimos que debajo del CODICEN hayan solo dos Consejos, uno de Educación Básica que vaya de los 4 a los 14 años, y otro que vaya de 15 a 18 años. Pueden haber variantes en el modelo. Una posible variante puede ser mantener los Consejos que hoy están transitoriamente pero que el CODICEN se integre por los directores de los Consejos, con lo cual ya no habría un problema entre Secundaria y CODICEN porque el director de Secundaria estaría en el CODICEN. Y por debajo de eso, darle mayor libertad, responsabilidad y protagonismo a los centros educativos. Eso hay que hacerlo progresivamente. Eso implica capacidades, definir más los contenidos educativos, relacionarse más con el medio, tener más poder decisorio en el reclutamiento de los recursos humanos, en las comunidades docentes, en el trabajo con la comunidad, etcétera.

– Por último, veamos el tercer punto que propone, el cambio en la gestión.
– Para que eso opere, necesitamos cambios en la gestión, que es un problema serio que todos sabemos que existe. Para eso planteamos, un nuevo estatuto del centro educativo que le dé mayor protagonismo, responsabilidad y capacidad de decisión. Un estatuto docente que le dé mayor permanencia en el centro y mejores condiciones de trabajo. Estamos pensando que los docentes estén, por lo menos, un período de 3 años en cada centro educativo, eso hoy no lo tenemos. Un sistema de evaluación de aprendizaje continuo, que permita evaluar cómo van los aprendizajes, no para sancionar o estigmatizar a los estudiantes sino para apoyarlos, sostenerlos, para mejorar. Y un sistema de formación docente que esté alineado a esa Educación Básica y esa Educación Media Superior, que integre los esfuerzos públicos y privados bajo un marco unitario.

Perfil de Renato Opertti

Casado, tiene 2 hijos. Es del signo de Cáncer. De chiquito quería ser educador y político. Es hincha de Nacional.

¿Una asignatura pendiente? Contribuir a que Uruguay tenga un cambio educativo en serio.

¿Una comida? Una rica y nutritiva ensalada.

¿Un libro? “El arte de amar” de Erich Fromm.

¿Una película? “La sociedad de los poetas muertos”.

¿Un hobby? Leer.

¿Qué música escucha? Clásica.

¿Qué le gusta de la gente? La cercanía.

¿Qué no le gusta de la gente? La indiferencia.

Leonardo silva