Con un ojo en Brasil, “desde el punto de vista político, nuestra historia de cultura cívica hace improbable un gobierno de ultraderecha”

En un breve currículum, Christian Mirza es profesor agregado e investigador del Departamento de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (UDELAR), es Asistente Social egresado de la Escuela Universitaria de Servicio Social de la UDELAR, es Magister en Ciencias Políticas con especialización en Gobierno y Políticas Públicas, ex director Nacional de Políticas Sociales del MIDES, ex presidente del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, ex director ejecutivo del Instituto Social del MERCOSUR, ex asesor en Cooperación y Relaciones Internacionales del intendente de Montevideo Mariano Arana, miembro de la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino y nombrado por el presidente José Mujica como nexo entre Uruguay y los refugiados provenientes de la Cárcel de Guantánamo.christian mirza

Mirza, una vez más, fue invitado por la Agrupación Humanista “Armando Aguirre”, en este caso para dar una charla sobre “Ideología, política y políticas públicas en América Latina. El Uruguay en la región”, en el marco de la actual situación de cambios que se vienen procesando en los hermanos países que rodean a Uruguay. Por ese motivo EL PUEBLO dialogó con dicho docente universitario desde su perspectiva frenteamplista.

- ¿Cómo se visualizan estos cambios que se están dando en la región y de qué forma podrían incidir en nuestro país?
– Los cambios son realmente regresivos, en el sentido de que tanto en Argentina como en Brasil los gobiernos de la derecha han implementado políticas que implican recortes de los derechos. Claramente en Argentina con la reforma previsional y en Brasil con la reforma laboral. En el caso de que ganara el ultraderechista (Jair) Bolsonaro en Brasil, esta situación se agravaría. Para nosotros, hay que tener mucha precaución y prestar mucha atención porque obviamente estamos entre esos dos gigantes. Igualmente, desde el punto de vista político, nuestra historia de cultura cívica hace improbable un gobierno de ultraderecha, ni qué hablar, y difícilmente la derecha vuelva a gobernar en los próximos años. Eso dependerá de cierta capacidad de renovación y autocrítica del Frente Amplio, desde luego; y por otro lado, en el caso de la oposición, si ésta no se afirma con proyectos serios y alternativos, tampoco va a tener muchas chances. Así que soy optimista para el caso uruguayo, y realmente pesimista para el resto de la región.

- ¿No hay peligro que los discursos políticos se radicalicen en Uruguay en el marco de una nueva campaña electoral y de acuerdo a lo que ocurre en la región?
– No, en realidad no me puedo imaginar una ultraderecha del tipo que existe en Brasil, aún cuando estas últimas declaraciones del presidente del Centro Militar son totalmente despreciables, anacrónicas y nostálgicas, pero además, fuera de la realidad. Pareciera que vive en otro universo, son expresiones marginales, muy poco representativas. Creo que el gobierno en algunas áreas, sobre todo en su vínculo con las Fuerzas Armadas, ha estado trabajando bien, incluso el tema de la reforma de la Caja Militar, negociación mediante creo que ha incidido favorablemente para evitar afectar justamente a los sectores más postergados y aquellos que constituyen el grueso de las Fuerzas Armadas como es la tropa.

Pero en otras áreas, el Frente Amplio viene trabajando bien, creo que hay dificultades, eso es innegable. Hay dificultades en el área de la seguridad pública, y más allá de todo lo que se ha hecho hay que dar algún giro. De todas maneras, me imagino que el Frente Amplio está proyectando un nuevo período de gobierno a la luz de reconocer algunos errores, de extirpar todo acto o indicio de corrupción, eso desde luego, y de recoger las demandas y las necesidades del pueblo en varios planos, particularmente en uno que parece que es muy sensible, que es justamente el tema de la seguridad.
– Si, yo diría más, hace poco estuve en un programa de radio en Montevideo (Mirza participa de las Tertulias de los lunes del programa En Perspectiva de Emiliano Cotelo) comentando esta iniciativa de crear un espacio socialdemócrata a raíz de la defección del diputado (Fernando) Amado del Partido Colorado y esta posibilidad de constituir una micro alianza con Pablo Mieres y con (Esteban) Valenti, y decía en ese programa que en realidad la centro izquierda ya existe, y está en el Frente Amplio, donde se cuece la tensión entre los sectores que quieren posturas un poco más radicales y posturas mucho más moderadas.

Estos años, estos prácticamente tres gobiernos, han permitido la coexistencia coherente, razonablemente equilibrada entre los distintos sectores y las políticas públicas que se han puesto en marcha, de alguna manera reflejan ese equilibrio, esa tensión. Ahora, que la derecha quiera aprovechar el vendaval conservador en Argentina y en Brasil, me parece que sería una mala señal y además, no sería un buen consejo para ellos, porque creo que el pueblo uruguayo en general, ha tenido madurez cívica y republicana como para rechazar algunos discursos que son claramente regresivos desde todo punto de vista.

– Dicen que la alternancia en el poder es buena cosa en una democracia sana y fuerte, escuchándolo da la impresión que usted no está muy convencido de eso.
– La alternancia en un sistema democrático liberal y republicano no es garantía de buena sanidad democrática, si se puede decir así. Es más, podría poner ejemplos en Europa de partidos de gobierno que han perdurado dos décadas o más incluso en forma continuada, y nadie diría que se trata de democracias debilitadas o frágiles. Es más, acá en Uruguay, hemos tenido larguísimos períodos de hegemonía colorada y nunca nadie ha cuestionado la calidad de esa democracia en gobiernos colorados. De manera que la alternancia per sé no es garantía de mejor calidad democrática, y diría que en el caso del Frente Amplio, la proyección para un cuarto gobierno supone, desde luego, revisar algunas prácticas, reconocer algunos errores, enmendarlos, y proyectar a un país mucho más equitativo, más igualitario, más solidario y con oportunidades para todos y todas las ciudadanas.

- Justamente, la última vez que charlamos, usted vino a conversar aquí mismo sobre la necesidad que la fuerza política de gobierno tuviese autocrítica. Las encuestas marcan que hay un grupo de uruguayos que han votado al Frente Amplio que hoy no lo estarían haciendo por estar desilusionados con el gobierno. ¿Qué deberían hacer para recuperarlos?
– He mencionado, precisamente, que conozco a muchos compañeros y compañeras que de alguna manera están decepcionados o desencantados, más que decepcionados. La respuesta, reitero una vez más, reconociendo los errores con autocrítica y con capacidad de renovar no solamente los liderazgos sino también renovar las propuestas, los proyectos, y renovar las prácticas políticas.

Creo que el Frente Amplio tiene que acercarse mucho más a la ciudadanía de a pie, tiene que dialogar mucho más con la gente, con la sociedad, con las organizaciones sociales, y a partir de ese diálogo redoblado, que fue de alguna manera el propio origen del Frente Amplio, ese diálogo, esa cercanía con el pueblo, con la gente, es lo que le va a dar las posibilidades de también renovar su propio discurso y renovar su propia plataforma en la medida que considere, con seriedad y responsabilidad, todas las críticas que le pueden hacer y le hacen, desde todos los ángulos posibles. Entonces, reitero, la mayor participación y la apertura a un diálogo mucho más cercano con la gente, creo que sería una buena fórmula.

- El Frente Amplio estará culminando en 2020 su tercer mandato, buscando un cuarto. Las encuestas aún no anticipan quién ganará, pero si dejan claro que el próximo gobierno, de quien sea, no tendrá mayoría parlamentaria. En caso que se dé el cuarto gobierno del Frente Amplio sin mayoría parlamentaria por primera vez, ¿cómo lo ve teniendo que negociar con los demás partidos políticos para que el país no quede bloqueado?

– En primer lugar, si bien las encuestas, con las cuales yo puedo echar alguna duda, porque las encuestas no son infalibles, y nuestra historia demostró que se han equivocado y mucho. De todas maneras, suponiendo un escenario en donde el gobierno del Frente Amplio no tuviera mayoría parlamentaria, la necesidad de la construcción de consensos implica acercamientos con distintos grupos o sectores, y me imagino que algunos están a la vista. Está claro que si hay un espacio de centro izquierda o socialdemócrata que quiere constituirse como tal, es un actor que seguramente va a entrar en diálogo rápidamente con el Frente Amplio para construir proyectos de largo aliento.
De todas maneras, aún con mayoría parlamentaria el Frente Amplio ha tenido problemas, porque dentro de su propia organización, dentro de su propia bancada, ha tenido actos de rebeldía, y no estoy juzgando esos actos de rebeldía, pero estoy diciendo que en el caso de Gonzalo Mujica se fue, pero hay que reconocerle la honestidad de haber devuelto la banca, cosa que en general no ocurre. Pero en el caso de Darío Pérez, donde él se pone en una postura muy dura, finalmente logra establecer un puente y se llega a construir esa mayoría.

Es decir que el ejercicio del consenso y el ejercicio de la negociación, no le fue ausente ni imposible de desarrollar al Frente Amplio, y lo va a tener que hacer seguramente con más intensidad en un próximo gobierno.

Perfil de CHRISTIAN MIRZA

Se encuentra en pareja. Tiene tres hijos. Es del signo de Aries. De chiquito quería ser Papa. Es hincha de Peñarol.

¿Alguna asignatura pendiente? El teatro.
¿Una comida? Un plato típico egipcio-árabe, que es la carne picada con trigo molido y cebolla.
¿Un libro? Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.
¿Una película? 2001, una odisea del espacio de Stanley Kubrick.
¿Un hobby? Me gusta pintar, me considero, entre comillas, un artista plástico, pinto, dibujo en acuarela y tinta china.
¿Qué música escucha? Buena música, de todo. Desde Mozart hasta la cumbia villera, siempre que sea buena. ¿Qué le gusta de la gente? La coherencia.
¿Qué no le gusta de la gente? La mezquindad.

Entrevista de Leonardo Silva