“El Frente Amplio no cumplió, así que vaya al banco de suplentes. El tema es quién entra de titular”

Entrevista a Pablo Mieres

Pablo Mieres, senador y líder del Partido Independiente (PI), estuvo recientemente en nuestra ciudad, visitó EL PUEBLO y conversó sobre los temas de actualidad, comenzando por lo que le dejó la reciente interpelación al ministro del Interior.

- ¿Qué le dejó la interpelación al ministro Eduardo Bonomi?
– La sensación de tozudez del gobierno, que sostiene a un ministro contra toda evidencia. Eso no es bueno para el propio gobierno, creo que le hace daño. Si hoy uno hiciera una encuesta en cualquier parte del país, la gestión de Bonomi saldría muy mal parada, y no porque la gente tenga animosidad contra el ministro, pasa que la gente sufre la inseguridad y siente que estamos cada vez peor. Entiendo que es de buena política de un gobierno que cuando a un ministro no le va bien, corregir, buscar otra política y conseguir otro ministro, sobre todo cuando este lleva 8 años. Uno se pregunta si no es un cargo vitalicio porque Bonomi lleva más tiempo en el cargo que cualquier presidente en tiempos democráticos y que cualquier ministro desde que volvimos a la democracia. Uno piensa que eso debería ser una señal de que estamos en un lugar donde la seguridad ha aumentado, y es todo lo contrario.

Entonces, lo que creo es que quedó en evidencia, más allá de toda la hojarasca, los insultos, los agravios y los detalles, lo importante es que el gobierno persiste en una estrategia de seguridad sosteniendo a un equipo que está al frente de esa política de seguridad que lamentablemente ha fracasado.

- ¿Usted también se comió el amague como todos nosotros cuando comenzó a contestar el ministro y parecía que dejaba su cargo?
– (Se ríe) Pareció muy raro, o sea, cuando empecé a escucharlo reconozco que tuve un segundo de duda pero enseguida me di cuenta que era un giro discursivo típico de los debates parlamentarios, lo que pasa es que Bonomi no tenía esa característica. Hasta ahora, siempre que había comparecido había ido a los asuntos, esta vez le encontró una vuelta política, una picardía parlamentaria que tuvo su efecto porque generó la atracción de los medios, pero es un chascarrillo de esos que ocurren en los debates parlamentarios que termina rápidamente y el tema central era otro.Pablo Mieres con dirigentes locales del Partido Independiente

- Cuando observa algunos alertas que se están dando en el país, como en la educación, en seguridad, en el empleo y en el desempleo (dos caras de una misma moneda), en la economía, en el endeudamiento interno y externo, pensando en el futuro, ¿qué nos queda?
– El cambio, creo que es evidente. Es decir, este gobierno no ha logrado responder los principales problemas del país.
A esa enumeración que usted menciona agreguémosle la reforma del Estado, que tampoco la han desarrollado. Entonces, está todo pendiente, que es la sensación que uno tiene, sobre que las reformas que hay que hacer en Uruguay, que hace tiempo que están planteadas, el FA no las hizo y no las va a hacer, y uno se pregunta si un futuro gobierno del FA las haría.
No las hará, entre otras cosas porque están divididos, y en la división predomina el freno. Es decir, cuando se dividen pasa lo que está pasando con el Tratado de Libre Comercio con Chile, que hace dos años que estamos con eso trancado, y ahora parece que la Mesa Política o el Plenario lo va a resolver. O sea, le han extraído la función de gobierno al gobierno, y es el aparato partidario, con sus militantes sobredimensionados los que terminan por decidir lo que pasa en el país.

Por eso la reforma educativa no avanzó y los reformistas se tuvieron que ir, como Fernando Filgueiras y Juan Pedro Mir. La reforma del Estado te la debo. Entonces, lo que se necesita es un cambio, y ahí, nosotros creemos que somos la mejor opción de cambio, que es de lo que trataremos de convencer a la ciudadanía, que para sustituir al FA, lo mejor que puede pasar es que gane el PI o una coalición más amplia con gente socialdemócrata que provenga de otros partidos, incluido del FA.
Creo que hay un montón de gente del FA que está muy caliente y que ojalá se sume en una patriada para tratar de cambiar la situación del país.

- En todas las encuestas se aprecia un porcentaje bastante abultado de personas que dicen estar indecisas, lo que deja la impresión que el uruguayo está pensando qué va a votar en las próximas elecciones, ¿cómo convencerá a esos uruguayos que su propuesta es la mejor para el país?
– Es muy cierto, y si uno compara las encuestas con lo que decían hace 5 años, el número de indecisos es sensiblemente mayor, alrededor de 10 puntos más que lo que pasaba en 2013 con respecto al 2014.
En 2013 había un porcentaje de indecisos de alrededor del 13%, ahora es un 25%, en promedio porque hay algunas que dan 40%, otras dan menos. O sea que uno de cada 4 uruguayos no sabe qué va a hacer el año que viene.
Y de los que dicen que van a hacer tal o cual cosa, el nivel de firmeza en la decisión es también muy variado. Así que la volatilidad del ciudadano es muy alta hoy para su decisión. Nosotros tenemos que convencerlos que, primero, el FA agotó su proyecto de cambio, tuvo 3 períodos, con sus cosas buenas y malas. No soy de los que cree que hay que barrer todo para afuera como si nada hubiera servido, se han hecho cosas, pero son mucho más los debe a esta altura, pero además y sobre todo, no hay propuesta.

El FA no sabe ya en qué avanzar, incluso cuando plantea, como Astori dijo el otro día, la reforma de la seguridad social es un tema fundamental del próximo período de gobierno, y uno dice, pero usted está en el Ministerio de Economía, le quedan dos años de gobierno, ¿por qué no hacemos ahora la reforma? Ninguna reforma va a ocurrir.

Entonces, el gran tema es demostrarle a la gente que del abanico de alternativas opositoras, la mejor para el país es la nuestra. Ese es el debate de la campaña electoral, por un lado decir, “señores, el FA no merece una nueva oportunidad porque no cumplió acorde a lo que se esperaba y además dijo cosas que después no cumplió, como que no iba a imponer más impuestos y puso, que iba a reformar la educación y no la reformó. No cumplió, así que vaya al banco de suplentes”.

El tema es quién entra de titular. Y ahí vamos a debatir con los demás candidatos de los partidos de oposición, y nuestro objetivo es demostrarles que somos la mejor alternativa.

- Con la aparición de movimientos de autoconvocados en materia de economía y ahora de seguridad, ¿no corre peligro la democracia representativa?
– Creo que no, pero tampoco hay que bajar la guardia. Uruguay todavía mantiene estándares de apoyo a la democracia representativa fuertes pero esto no es una cosa ganada de una vez para siempre, hay que ganarse el respaldo ciudadano todos los días.
Creo que hay un momento de crisis de credibilidad en la política, hay una situación de malestar, de distancia, y tiene un nombre muy claro, la falta de transparencia y de ética pública, que es otro gran tema de campaña.
Hay que ofrecerle a la ciudadanía una propuesta que dé garantías de transparencia y de reivindicación de la ética pública.

- Pero de la frase “nos vemos en las urnas” a “que se vayan todos”, ¿no hay un paso?
– Sí, sí. Ese es un problema, porque además cuando surge el “que se vayan todos”, el que viene es un problema (risas), porque por lo general el que viene es alguien que no tiene muchos reflejos democráticos, es un mesías que descree de los partidos.
A esas cosas les tengo alergia. Pero claro, el sistema de partidos tiene que ganarse el respaldo ciudadano.
Uruguay ha sido tradicionalmente una democracia de partidos muy fuertes, tanto que uno que participó siempre en partidos minoritarios lo sufrió, porque para crecer en un país donde los partidos grandes eran tradicionalmente muy fuertes, costaba mucho.
Pero ir a la idea de que los partidos no sirven es un riesgo grande, cada vez que esa idea surgió en cualquier país, en Uruguay también, lo que tuvimos después más vale olvidarse.

Por eso, a fin del año pasado planteamos un paquete de transparencia, un shock de transparencia, estamos pidiendo a los demás partidos que se instale una comisión especial en el Parlamento sobre transparencia y que votemos una gran ley de transparencia, junto con la ley de transparencia de partidos, que ya tiene media sanción, y esa es otra señal que hay que dar.
El sistema de partidos tiene que votar una ley de financiamiento de partidos que nos exija más cristalinidad y más seguimiento sobre nuestras cuentas, sobre nuestros gastos y sobre nuestros ingresos.
Y me parece que éste es el año para las dos cosas. Si hacemos esos dos gestos, y si esos gestos son unánimes, creo que el sistema político puede renovar su crédito con la ciudadanía.

Y nosotros en ese sentido no estamos para garronear, es decir, para quedarnos con esa bandera, queremos que esta bandera sea de todos, porque es todo el sistema político el que tiene que recuperar la credibilidad.
Ahora, si no hay apoyo, bueno, reivindicaremos nosotros nuestras convicciones.

- Usted hace poco planteó la necesidad de ir armando una agenda temática socialdemócrata entre todos los partidos políticos para que cuando se instale el nuevo gobierno no tenga la necesidad de comenzar de cero las negociaciones de una agenda parlamentaria, ¿cómo está ese tema?
– Hemos incorporado alguna gente que viene de afuera del Partido independiente, caso de Jorge Coronel en Cerro Largo, un ex diputado del Partido Nacional y también el caso de Antonio Chiesa, también ex diputado del Partido Nacional en Tacuarembó.
Hay conversaciones con más gente, inclusive gente del FA que hoy está muy distanciada de la situación del FA, que se siente defraudada y que las expectativas no han sido colmadas, sobre todo ese renunciamiento a las reglas de juego sobre transparencia que está planteado. Creo que puede haber novedades, pasa que todavía tenemos tiempo por delante. De cualquier manera, estamos trabajando, y a fin de año estamos lanzando la campaña electoral.
Ojalá que en esa campaña estemos acompañados por gente de otros orígenes sumando en un lema común, si no, seremos nosotros con nuestra gente, crecidos por el apoyo popular que ha ido progresando, algo que reflejan todas las encuestas, diciéndole a la gente que queremos tener la chance de gobernar.

- ¿Cómo encontró al PI en Salto?
– Muy bien, tenemos un equipo que hoy nos acompaña, la Mesa Departamental con la presidencia de Hoover Rosa, que es el compañero que tomó la posta en el departamento.
Veo al PI en Salto muy fuerte, presente en los temas departamentales y en las cuestiones más vinculadas con lo local al tiempo que también participan de los debates nacionales en las instancias de representación.
Es más, en el mes de setiembre la Junta Federal, que es el organismo más importante del PI que se reúne cada 3 o 4 meses, se va a reunir acá en Salto, lo que es una señal de que el partido valora el trabajo político que se está haciendo en Salto y que hay una confianza en nuestros compañeros, preparando una disputa por una banca en el Parlamento en representación del PI de Salto y luego, en la lucha departamental.

Perfil de Pablo Mieres

Casado, tiene tres hijos. Es del signo de Leo, de chiquito quería ser político. Es hincha de Nacional.

¿Una comida? Me encanta hacer un asado con ensaladas.
¿Un libro? “El país de la cola de paja” de Mario Benedetti.
¿Una película? El padrino I y II.
¿Qué le gusta de la gente? La solidaridad y el sentido por la generosidad hacia los terceros.
¿Qué no le gusta de la gente? La mezquindad y el egoísmo.

Entrevista de Leonardo Silva

 







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