EL PUEBLO dialogó con Luis Costa, quien desde hace 14 años está al frente de República Afap

Entrevista con Luis Costa

Luis Costa es el presidente de República Afap desde hace 14 años, y ha mantenido durante todo ese tiempo al mismo equipo gerencial de la empresa, lo que ha constituido a la institución con una gran solidez a la hora de marcar el camino, aprovechando la experiencia adquirida. Una vez más estuvo en Salto rindiendo cuentas y hablando de los temas que tenemos por delante en materia de seguridad social.

– Ya va para 15 años al frente de República Afap, se ha mantenido el mismo equipo gerencial durante tres gobiernos…
– Si, y eso sinceramente es muy bueno porque cuesta agarrar conocimiento y la práctica para llevar adelante las cosas. Así que esta permanencia verdaderamente genera un buen funcionamiento y República Afap es una empresa que funciona muy bien, ya ha ganado tres veces el Premio Nacional de Calidad, hemos salido a competir al exterior y ganamos dos veces el Premio Iberoamericano de la Calidad. Es una empresa de capitales estatales pero funcionando en la órbita privada, competimos con las otras tres Afaps en el mercado en las mismas condiciones, o sea, no tenemos ningún privilegio ni ninguna contra y la verdad que lo hacemos con mucho éxito.

– Da la impresión que va a jubilarse junto a su equipo en República Afap (risas), ¿es una buena apuesta jubilarse en República Afap?
– Bueno, sí, yo ya tengo la edad, pero viste que uno ya pregona el hecho de que tenemos que estar pensando en jubilarnos más tarde, voy a tener que cumplir la paLuis Costalabra y seguir un poco más trabajando porque todos somos conscientes que vivimos más tiempo y que tenemos menos hijos, no es mi caso porque yo cumplí con mi cuota de cuatro, pero verdaderamente creo que es inevitable que tendamos a jubilarnos un poco más tarde.

– Es el debate que se viene…
– Es, pero te diría que espero que no sea en la campaña porque estos temas son muy difíciles. Imagínate a un político haciendo una campaña diciendo que va a aumentar la edad de jubilación o que va a recortar los beneficios, es muy difícil. Tengo miedo de las cosas que se puedan prometer en campaña, así que prefiero que el tema se discuta después con más aspectos técnicos que políticos.

– Hace poco el expresidente Mujica dijo que el aumento de la edad para jubilarse está en la mente de todos los candidatos a presidente, pero que nadie lo va a tocar en campaña, aunque saben perfectamente que luego de 2020 tendrán que hacerlo.
– Sin duda. Creo que hay un acuerdo general de que va a haber que revisar ese tema. Recordemos que la seguridad social en Uruguay es muy exitosa, yo que viajo, comparo con otros países, Uruguay ha hecho un muy buen trabajo. Uno mira que en Perú solo el 20% de los adultos mayores tiene una prestación, en Uruguay es el 98%, lo cual habla del respeto que tenemos por nuestros mayores. En Colombia es el 30, en México el 40%. En Uruguay siempre hubo una preocupación, y le dedicamos mucho esfuerzo a eso. Todos los trabajadores aportamos un 15%, el patrón aporta un 7.5% de las remuneraciones, hay 7 puntos del IVA, se crearon impuestos como el IASS, y todavía año a año rentas generales tiene que cubrir el déficit del BPS, o sea que le dedicamos muchos recursos. Seguramente entonces la solución pase por un cúmulo de medidas que vayan a estirar la edad de jubilarse, ajustando beneficios.

– Se viene perfilando un consenso sobre que el retiro o jubilación más tardía no sea obligatorio sino optativo, con incentivos para jubilarse más tarde.
– Exactamente, pero te diré que casi está operando ya eso. La edad mínima ahora son 60 años, pero cuando uno va a averiguar con cuánto se va a jubilar a los 60, más vale quedarse un poco más. Entonces la edad de jubilación real de los uruguayos ya ha ido creciendo. Obviamente que si vivimos más tiempo, es porque ha ido mejorando la calidad de vida. Me imagino una persona de 60 años hace 30 años atrás y era una cosa, y hoy claramente es otra. Yo sé que es muy duro porque la gente ya te dice que está cansada de trabajar, pero la verdad es que vamos a tener que estirar. Ya en 70 países hicieron el proceso de aumentar la edad para jubilarse.

– ¿Cómo se encuentra hoy República Afap?
– Muy bien, funcionando en muy buena forma. Somos la Afap que tenemos la mayor cantidad de afiliados, tenemos más de 566 mil afiliados, administramos muy bien la cuenta individual, le estamos dando la rentabilidad que tenemos. El esfuerzo que hace República Afap de ajustar la comisión que se cobra por hacer nuestro trabajo lo mantuvimos, todos los años lo bajamos un poco más. Actualmente estamos un 110% más barata que las otras Afaps. Además, tenemos personas acá, en la oficina departamental para asesorar personalmente, también tenemos el respaldo de nuestros accionistas que son el Banco República, el BPS y el Banco de Seguros del Estado, la oferta de República Afap es muy buena, y honramos a nuestros accionistas haciendo las cosas bien.

– ¿Con qué beneficios cuenta la persona que hizo sus aportes todos estos años y llegó la edad de jubilarse?
– Ya en 1996 cuando se hizo la reforma, Uruguay ya era un país envejecido, y la crisis financiera obligó a tomar medidas. Las Afaps vinimos a administrar esas cuentas individuales que vinieron a ayudar al BPS a hacer más sostenible la situación. Entonces, si uno va solo al BPS, actualmente las jubilaciones son un 45% del promedio del sueldo. Lo que vinieron a hacer las Afaps fue empujar ese 45% más adelante, así que dependiendo de la historia de cada uno, porque cada historia laboral es distinta, lo que tratamos de hacer es que ese 45 se convierta en un 50, en un 55, en un 60 o en un 65%. O sea, tener una mejor jubilación para los uruguayos haciéndolo sostenible porque esa mayor jubilación cada uno se la autofinancia, entonces no somos una carga para el resto de la sociedad. Si no, lo que tendríamos que hacer para lograr una jubilación mejor es poner más puntos del IVA o aumentar los aportes o que crear otros impuestos para poder mejorar esa jubilación. Lo que se hizo fue realizar mejoras a través de la cuenta individual donde el trabajador se autofinancia una parte de su jubilación.

– Tengo entendido que además República Afap tiene la posibilidad de utilizar el dinero de los trabajadores para invertirlo en negocios y luego las ganancias obtenidas las distribuyen entre sus afiliados, ¿se continúa con ese sistema?
– Así es. Esa te diría que es nuestra principal función, inmediatamente que llega el aporte del trabajador, lo ponemos a trabajar, hacemos inversiones y todo el resultado de esas inversiones va a la cuenta del trabajador. Eso es por ley, nosotros no podemos tocar nada, si invertimos 10 y se consiguen otros 5 más, los 5 tienen que ir a la cuenta del trabajador, es automático. Eso tiene una doble ventaja, nos ha ido muy bien en estos 23 años con las inversiones que hemos hecho. La mayor parte del Fondo que se ha acumulado es de 15.300 millones de dólares, y la mayor parte es el resultado de las inversiones. Si uno suma la cuenta de los trabajadores uruguayos en las Afaps, son 1.430.000 cuentas, que quiere decir que hay 1.430.000 uruguayos que tienen una cuenta individual en su Afap.

– ¿En qué han invertido?
– Por ejemplo, financiamos la construcción del Hotel Conrad, que ya pagó todo. Todas las ganancias que se obtuvo fueron a las cuentas de los trabajadores. Para hablar de Salto, se hizo con la industria frigorífica, se han financiado fondos de tierra, se ha financiado a la Intendencia de Salto…

– Con un fideicomiso…
– Si, te diría que más de un par ya, muy interesantes, que espero que hayan servido para hacer obras que le sirva a todos los salteños. Y todas las ganancias que tenga eso van para la cuenta del trabajador. Tiene como esa doble utilidad, porque verdaderamente es bueno contar con un ahorro nacional para pagar esas cosas, porque es bueno para el trabajador pero también es bueno para toda la sociedad porque además, por ejemplo, financiamos los parques eólicos, generando así energía más limpia. Financiamos obras de infraestructura, como las inversiones de participación público-privado, la primera tanda fueron más bien de rutas, pero hay una segunda instancia donde tenemos una gran cantidad de proyectos educativos, por las que se van a financiar a la UTU, CAIF, escuelas, liceos en toda la república, y eso es muy bueno para el desarrollo de Uruguay.

– Al final, ¿cómo se resolvió el tema de los llamados “cincuentones”?
– Salió una ley que cumplió el primer año de funcionamiento. Era como nosotros esperábamos, era una minoría “los cincuentones” que llevaron adelante el reclamo, que en definitiva fueron los que se desafiliaron. Lo que siempre dijimos fue que esto no iba a afectar nuestra operativa. Con decirte que el año pasado tuvimos 56 mil nuevos afiliados al sistema y solo se desafiliaron 12.500 “cincuentones”, o sea que para nosotros no tuvo ninguna incidencia. Unas 52 mil personas hicieron algún tipo de consulta, a la amplia mayoría de los “cincuentones” no los afectaba ni los incluía, pero como todo, tuvo una fuerte presencia y logró generar una alarma pública que no condecía con la realidad.

– En cada campaña electoral siempre aparecía algún sector que reclamaba la derogación del sistema de las Afaps, cosa que hasta el momento no he escuchado…
– Es que es muy difícil, porque como te decía en realidad tenemos un desafío para el otro lado porque el envejecimiento de la población pega duro porque hay que financiarlo. Imaginate que estamos ahora con lo básico, 60 años de edad y 30 de aportes. Aportaste 30 y seguramente sobrevivas 30 años más, ¿cómo lo financiamos con el 15 o 20% de aportes durante 30 años, 30 más? Es muy difícil. La verdad es que en el mundo actual, con este nivel de envejecimiento sumado a los cambios que están habiendo en el mercado laboral, es mejor tener varias herramientas distintas. El Fondo de Solidaridad Intergeneracional del BPS está bárbaro, las cuentas individuales están bárbaras, y seguramente se tenga que inventar otras formas, porque el mundo del trabajo está cambiando.

Cuando uno tiene un sistema que es un fondo común tiene determinados beneficios, cuando tiene la cuenta individual es lo que comentábamos hoy. Te pongo un ejemplo, fallece un trabajador cuando está trabajando y no tiene beneficiarios de pensión, los aportes que hizo al fondo común se usan para pagar las jubilaciones. Pero quienes tienen su cuenta individual, es una herencia más de sus familiares. Tienen distintas características y cubren distintas cosas. Quizás no juntes los años para jubilarte por el BPS, pero en la Afap a los 65 años con la cédula de identidad vas y te jubilás, por lo menos, por una parte de la jubilación.
Entonces, cada uno aporta determinadas cosas y en el mundo tan cambiante y desafiante que tenemos, tenemos que tener todos los mecanismos.

Perfil de Luis Costa

Casado, tiene cuatro hijos. Es del signo de Cáncer. De chiquito quería ser contador. Es hincha de Nacional.

¿Una asignatura pendiente? Ser médico.
¿Una comida? Guiso de lentejas.
¿Un libro? El comisario Montalbano de Andrea Camilleri.
¿Una película? Forrest Gump.
¿Un hobby? La cocina.
¿Qué música escucha? Me gusta escuchar todo, tanto lo de mis hijos como lo mío, pero si tuviera que decir uno, Joan Manuel Serrat.
¿Qué le gusta de la gente? La inteligencia.
¿Qué no le gusta de la gente? El egoísmo.

Leonardo silva