Entrevista a Manuel Barreiro: «Lo de la Embajada de Japón fue utilizado políticamente y la denuncia es totalmente infundada», dijo el exintendente

Manuel Barreiro fue el intendente de transición que entregó el gobierno a Andrés Lima en momentos complicados desde el punto de vista gremial y financiero, lo que termina en una reciente denuncia penal por supuesto abuso de funciones por utilizar dinero donado por la Embajada de Japón. Sobre estos y otros temas accedió a dialogar con EL PUEBLO.

- Cuando asumió la Intendencia en enero de 2015 sabía que la situación financiera de la comuna estaba complicada, ¿qué le dejó esta nueva experiencia?

– Es verdad que asumí en una situación difícil, lo sabía, tal vez no imaginaba que fuera tan difícil como finalmente fue. La llevamos con mucho esfuerzo, con mucha dedicación, trabajo y respeto a la ley.
Con mucho respeto fundamentalmente a los problemas que se le planteaba a la gente, siempre cuidando que los menos perjudicados fuera la gente, los funcionarios de la Intendencia y el pueblo de Salto, a quienes teníamos que mantener los servicios de la Intendencia.
Era una lucha día a día, en la que tuve mucho apoyo.
Si tuviera que definir cómo llevamos la Intendencia en esos meses y cómo entregamos el mando, lo definiría que lo hicimos con mucha dignidad, que eso es lo importante en la vida de las personas, ser dignos de un cargo para el cual el pueblo lo eligió, porque integrar la lista de suplentes de Germán (Coutinho) en las elecciones es en definitiva un cargo electivo que por imperio de la Constitución y ante la renuncia obligada de Germán para asumir sus nuevas responsabilidades y para volver a postularse para la Intendencia, debí asumir.

- Pero pasó un mal momento esos meses, cuando entregó el mando se lo vio muy emocionado, como si se sacara un peso de encima.

– Pasamos sí… lógicamente, me sacaba un peso de encima pero estaba en cierta medida conforme conmigo mismo.
Que eso es también importante, porque si uno deja algo o termina una actividad con un dejo amargo de decir, no hice todo lo que tenía que haber hecho o todo lo que podía haber hecho.
Pero la verdad es que di mi vida esos 5 meses. Mi vida, la vida de mi familia, la vida de los compañeros, la vida de la gente que a uno lo rodeaba.

- ¿Nunca pensó adelantar el cambio de mando?

– No, nunca lo pensé. Siempre dije que iba a terminar el mandato como corresponde y como lo indica la Constitución, entregar el mando el 9 de julio, y hacer una transición como se debe hacer.
Como lo dije cuando abandoné el gobierno, para mí fue la mejor transición de la historia política de Salto, con lo cual nosotros, con un sinceramiento absoluto, entregamos todos los datos que nos pidió la administración entrante.
Fue una transición que se hizo con respeto, con una buena relación.
Lamentablemente no prosiguió después de asumido…

- Según el actual gobierno no fue tan transparente la transición porque, por ejemplo, no se informó que se había utilizado los dineros de la donación de la Embajada de Japón.

– Eso se informó. Quizás no se haya informado en el momento en que se utilizaron esos fondos.
Pero además, no tenía ninguna obligación de informar en ese momento, y por otro lado, lo hice amparado en la ley, consciente de lo que se estaba haciendo…

- ¿Para qué se utilizó ese dinero? Le pregunto porque hubo gente que salió a decir que se habían quedado con la plata.

– Claro, la gente mal intencionada siempre puede decir cualquier cosa. Hubo gente que dijo que la plata había desaparecido del cajón.
No, la plata del cajón se utilizó en una medida circunstancial.
Una circunstancia grave desde el punto de vista financiero ameritó eso…

- ¿Para pagar qué?
– Se lo explico. Cuando pagamos los sueldos también pagamos las retenciones, entre ellas las pensiones a las mujeres que se les retiene el sueldo a los funcionarios. Eso va a cuenta del Crédito Social del Banco República (BROU). Cuando asumimos estábamos atrasados dos meses en los aportes, si llegaba a tres el BROU hacía caer el convenio marco por el cual los funcionarios podían obtener créditos. Entonces, inmediatamente fuimos a Montevideo antes que cayera la tercera cuota, hablamos con el directorio del BROU, en ese momento con la vicepresidenta, y logramos establecer un convenio que permitió proseguir con ese convenio con los funcionarios, evitar que le llegara el cedulón a los mismos porque si caía el convenio le llegaba enseguida el cedulón y pasaban a ser deudores personales cada uno de los funcionarios. Este convenio se logró cediendo créditos que teníamos para cobrar de UTE, en definitiva del Ministerio de Economía y Finanzas.
Eso lo logramos y todos los meses debíamos pagar una suma aproximada a 10 millones de pesos antes del pago de los sueldos, si no pagábamos esa suma que el BROU lo adjuntaba a la deuda y no a la cuota del mes, no nos enviaba el planillado de sueldos con los líquidos que teníamos que pagar, y eso impedía iniciar el pago de los sueldos. En el mes de abril, cuando teníamos que pagar los sueldos, el BROU nos envía como hacía todos los meses, un telegrama colacionado que decía que si en las siguientes 24 horas no hacíamos efectivo el pago de esos $10 millones, no nos enviaban las planillas, caía el convenio, los funcionarios pasaban a ser deudores y no podíamos pagar los sueldos, aunque quisiéramos, porque si igualmente iniciábamos el pago de los sueldos, el BROU nos intervenía las cuentas y sacaba de ahí ese dinero. En ese momento, de los 10 millones teníamos casi 7 millones en caja, 2 millones de sobrante que teníamos de un fideicomiso de AFISA y faltaba el resto. No pagar eso, le repito, implicaba no pagar los sueldos y se creaba un caos social importante. Así que utilizamos el único dinero que teníamos a disposición, que era el donado por Japón, para un uso transitorio, obligado por las circunstancias y al amparo de la ley, al amparo del artículo 86 del TOCAF (Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera), y que eso originó después una denuncia penal de la Intendencia por abuso de funciones.

- ¿A qué refiere el artículo 86 concretamente?
– Se lo leo, porque de su sola lectura, echa por tierra esa denuncia. Dice, «se podrá autorizar la utilización transitoria de fondos para efectuar pagos, cuando por razones circunstanciales o de tiempo, deba hacerse frente a apremios financieros que pueden solucionarse en esa forma. Dicha utilización transitoria no significa cambio de financiación ni de destino de los recursos y sólo consiste en el uso circunstancial de dinero efectivo existente sin utilización».
Quiere decir que esa resolución para la utilización de fondos que ameritaba las circunstancias, porque había un apremio financiero, corríamos contra el tiempo de que cayera el convenio con el BROU y de no poder pagar los sueldos de abril, por eso se utilizó ese dinero.
No se cambió el destino, no hubo una orden de cambiar el destino de ese dinero, fue un uso transitorio y la orden fue de juntar ese dinero lo antes posible para reponerlo en la cuenta especial que estaba para la donación de la Embajada de Japón.

-¿Esto lo informó al intendente Lima durante la transición?
– Esto fue informado por el director de Hacienda de nuestra administración, el Cr. (Carlos) Broglio al Cr. (Víctor) Invernizzi, como correspondía durante la transición, porque el Cr. Invernizzi era el representante del gobierno entrante en los temas económicos. El Cr. Invernizzi sabía esto, no en el momento en que se realizó la utilización de los fondos sino posteriormente. Pero cuando ellos asumieron, ya sabían que ese dinero había que reponerlo…

- ¿O sea que no lo descubrieron, como dijeron en la conferencia de prensa?
– No lo descubrieron, el Cr. Invernizzi sabía porque nosotros se lo dijimos. Después, a los dos días, cuando llegaron los créditos, podían haber devuelto ese dinero, porque en eso consiste la «transitoriedad». Nosotros tuvimos ese dinero para reponerlo el día que firmamos el fideicomiso, que fue cuando el BROU cambia el tenor de las instrucciones, entre lo que estaban casi 2 millones de pesos para pagar los intereses y renovar el crédito al BROU, y al cambiar esas instrucciones obligó a la Intendencia de Salto a aportar ese dinero. En ese momento estábamos con el fideicomiso para firmar en la mesa con el intendente electo (Andrés) Lima, y nos comunicamos con el Cr. Broglio y con el Cr. Invernizzi. Hay que hacer notar que el intendente Lima ofreció pagar con un vale y ellos después lo reponían, pero el BROU no aceptó.
Así que yo tenía los dos papeles para firmar, si no firmaba el pago del millón ochocientos con el BROU, no había fideicomiso, estábamos en un paro general de más de 8 días, la basura sin recoger, los ómnibus sin funcionar, quiere decir que tuve que utilizar ese dinero que con la recaudación diaria habíamos logrado para reponer el dinero de Japón.

- Pero según se informó, esto generó poco menos que una crisis diplomática entre nuestro país y Japón.
– Mire, la crisis diplomática está solo en la boca del intendente Lima. Yo no recibí ninguna nota, el gobierno no dio a conocer ninguna nota, la Embajada nunca hizo una declaración pública de que había un conflicto diplomático. Lo que lamento de todo esto, es que a las 48 horas de asumir el nuevo gobierno, unos créditos fácilmente cobrables aparecieron. A nosotros se nos informó dos días antes de irnos que el Ministerio de Economía había liberado los fondos que se nos habían prometido para fines de junio, pero como siempre, se atrasaron. Los créditos estaban. Eso se puede comprobar, el gobierno recibió más de $ 6 millones por concepto de Impuesto al Patrimonio, que era por obras realizadas y certificadas por nuestra administración, y recibió además un crédito que había para cobrar del Ministerio de Vivienda por $ 9 millones.
Quiere decir que tenía sobrado dinero, yo se lo transmití al Cr. Invernizzi personalmente porque estaba preocupado por ese tema porque sabía que eso se podía reponer. El gobierno contestó con una conferencia de prensa a las 48 horas por parte del Dr. (Juan Pablo) Cesio, donde poco menos dejaba la duda de a dónde había ido ese dinero cuando el Cr. Invernizzi lo sabía perfectamente. Así que este tema se utilizó políticamente, el intendente recorrió todas las radios, diarios y canales de televisión de Montevideo para hablar de este tema, y terminó en la Embajada para pedir perdón cuando tenía hacía rato el dinero para reponerlo, cosa que hizo mucho más tarde. La Justicia decidirá y verá cómo son las cosas, donde se demostrará que la denuncia es totalmente infundada.

Perfil de: Manuel Barreiro

Casado, tiene 4 hijos y 2 nietos. Es del signo de Aries. Es hincha de Peñarol.
¿Una asignatura pendiente? Terminar mi vida feliz. ¿Una comida? Churrasco con huevo frito. ¿Un libro? «Luis Batlle Berres. El Uruguay del optimismo» de Julio María Sanguinetti. ¿Una película? Lo que el viento se llevó. ¿Qué música escucha? De todo. ¿Qué le gusta de la gente? La sinceridad y la honestidad. ¿Qué no le gusta de la gente? La falsedad.

Entrevista de Leonardo Silva