Entrevista a Manuela Mutti Fornaroli. Sobre Caputto: “Los emprendimientos citrícolas dejan ganancias por los buenos precios internacionales. Los problemas surgieron debido a malas decisiones administrativas”

La diputada Manuela Mutti estuvo trabajando junto a las también diputadas Catalina Correa y Cecilia Eguiluz en la búsqueda de destrabar la situación de la empresa Citrícola Salteña S.A., cumpliendo la semana que pasó una trascendental etapa con la aprobación de la creación del Fondo Citrícola. La oportunidad fue válida para consultarla sobre su visión de este tema y el que refiere a la reestructuración del Ministerio de Defensa y el descalabro en el generalato del ejército.

– Tanto Diputados como el Senado aprobaron la creación del Fondo Citrícola, ¿cómo sigue ahora la historia?
– Para nosotros fue muy importante porque esto viene a dar respuesta a una situación departamental, pero aparte para generar un fondo que va más allá de situaciones puntuales, que es para la citricultura, y Salto es un departamento que la citricultura es uno de sus principales emprendimientos económicos.

– Mientras el martes sesionaba el Senado aprobando la creación de este Fondo, las tres diputadas salteñas participaban de una primera reunión sobre este tema, ¿de qué se trató dicha reunión?
– Se trató de una reunión de la Comisión de Ganadería integrada con la de Industria, donde nos reunimos con el Manuela MuttiSíndico, que es LIDECO (Liga de Defensa Comercial). Le consultamos de acuerdo a lo que ellos venían analizando cuál era la situación real que tenía el emprendimiento, si era o no viable, cómo se distribuía la deuda que tenía la empresa y cuáles eran las proyecciones que veían para poder salir adelante. Ellos plantearon cosas que son muy importantes, como por ejemplo, que la empresa como emprendimiento económico es muy viable ya que genera ganancias, que las exportaciones que tiene en relación a los costos de producción generan ganancias, que los problemas por lo que se llegó a esto principalmente son administrativos de la empresa debido a haber adoptado malas decisiones. Nos dijo que nunca les había pasado de intervenir a una empresa y descubrir que estaba al día con el Banco República al tener un proceso de financiamiento que venía cumpliendo, eso demuestra para el síndico que hay decisiones empresariales que fueron mal tomadas. Una de ellas, por ejemplo, fue la cotización en Bolsa que realizaron hace dos años, que fue una decisión realmente muy mala, además que se encontraron con mucho desorden administrativo.

– En el debate parlamentario también se planteó los altos costos operativos generados por el Estado contra los empresarios…
– Igual esos gastos operativos que tiene con el Estado son totalmente pagables en relación a las ganancias que obtiene la empresa. O sea, no genera dificultades ni inviabilidad, al contrario, es muy viable económicamente. Los emprendimientos citrícolas en realidad son de los que están dejando más ganancias debido a que los precios internacionales son muy buenos. Le repito, los problemas surgieron en esta empresa debido a la adopción de malas decisiones administrativas.

– De todas formas, del futuro de esta empresa depende el trabajo de más de dos mil familias salteñas de forma directa y el presente es muy preocupante. Este Fondo Citrícola da oxígeno para el comienzo de esta zafra, pero todo hace prever que en menos de un año la historia volverá a repetirse. ¿El gobierno está trabajando en la búsqueda de una solución de fondo?
– Sabemos que la empresa está pensando en vender, y que tiene que ver también con que si existe un comprador es porque justamente el emprendimiento económicamente es viable. Pero al ser decisiones de privados, no tenemos mucho margen de acción hasta saber qué van a decidir los dueños de ahora en más, una vez que vayan liquidando las deudas y pagando a los acreedores. Estuvimos hablando con los trabajadores, porque acá hay otro tema, quienes son acreedores de la empresa son los contratistas, y los trabajadores no figuran como acreedores, entonces a través de la Ley de Tercerización, los trabajadores van a tener que hacer un juicio para poder figurar como acreedores en el proceso de Concurso para así poder cobrar directamente lo que se les sigue debiendo, porque si no, van a cobrar los contratistas, quedando luego en sus manos si se les paga o no a los trabajadores tercerizados. Este es uno de los temas que sabemos que el sindicato estaba trabajando y hablando con el PIT CNT.
– Con este tema, y antes con el de seguridad, hemos visto que se ha logrado concretar algo que se ha prometido mucho en campañas electorales anteriores, que es la conformación de la bancada salteña sin importar las diferencias políticas. ¿Esto se debe a que se ha alcanzado una madurez política que lo permite o a que las tres son mujeres?
– Entiendo que es un tema de madurez política de las tres, si bien la afinidad de género nos ayuda a vincularnos, porque no es fácil estar en el Parlamento donde la mayoría son hombres y ser del interior también es una condicionante. De todas formas creo que lo que más nos ha unido es el departamento de Salto. Así que se debe a la madurez política pero sobre todo nos une en el trabajo los problemas de los salteños, porque somos de acá, vivimos acá, nos vinculamos con gente de acá y es el tema que anda en la calle, como fue también el tema de la seguridad. Entonces, hemos logrado sortear las discrepancias que tenemos y ponernos a trabajar por el departamento. Eso era un deber que teníamos, y si no lo lográbamos en este período hubiese hablado muy mal porque si nos seguimos mirando el ombligo y cuidando la chacrita, es difícil decir que lo que realmente te importa es el departamento. Fue importante este trayecto, fue de madurez política por un lado, pero también fue de amor por nuestra tierra, de sentir los problemas como propios y de ver que no puede ser que haya cosas que nos estén trancando para poder salir con una postura unificada cuando somos tres ahí adentro, y que estamos peleando y cinchando por lo mismo.

– Guido Manini Ríos acaba de lanzar su candidatura presidencial, sumado a lo que ocurrió con el pase a retiro de seis generales y el descalabro en el Ministerio de Defensa, ¿cuál es su opinión sobre estos últimos acontecimientos?
– Varias cosas. Lo primero, se me reivindicó la imagen del Ñato (Eleuterio Fernández Huidobro). La imagen de saber que cuando tuvo información la denunció donde correspondía y para todos aquellos que planteaban que el Ñato había terminado siendo absorbido por el Ministerio de Defensa, me alegró mucho saber que es uno de los que denunció esta información. Por otro lado, observamos que es un momento de cuidado por las cosas que se están planteando. Cuando un comandante en jefe empieza a participar de la política con un discurso autoritario, reivindicando a la dictadura y una forma de hacer política que para mí roza lo antidemocrático, realmente es preocupante por lo que vemos del proceso que se vivió en Brasil, donde no hay un reconocimiento de lo que ocurrió en el pasado, un no reconocimiento de responsabilidades de un proceso histórico reciente y que claramente aún no está saldado porque aparece gente que sigue pensando que ese es el camino, y que todo lo que se construyó en la vida democrática hasta ahora fue equivocado, y que aspira a volver hacia atrás, porque lo que pasaba antes era mejor y lo que pasa ahora es peor.

Y lo que pasó antes fue un golpe de Estado, que tuvo torturas, desapariciones, violaciones a los derechos humanos, civiles y democráticos en todos sus aspectos, y lo que pasó ahora fue la participación democrática, en el acierto o en el error, de todos los partidos políticos que pasaron por el gobierno y que tuvieron la oportunidad de mostrar y aplicar sus programas, de ser criticados y exponerse cada cinco años para ver si continuaban o no en el ejercicio del gobierno.

Entonces, realmente a mí me cuestiona este tipo de cosas porque justamente nos plantea un doble desafío, el dignificar la política como herramienta. La participación y la democracia tienen que ser los temas que tenemos hoy como una gran mochila en la espalda, que somos los actores políticos directos y visibles. Después el rol de la república y de la democracia como algo a revalorizar y a generarles un nuevo sentido, porque la idea de democracia no es algo estático. Democracia significa poder en el pueblo, así que tenemos que revalorizar la participación de los ciudadanos en este proceso democrático.

– Justamente en ese sentido, se viene una elección donde el voto no es obligatorio y solo participa un porcentaje reducido de ciudadanos, ¿cuál es su reflexión?
– La campaña electoral es la oportunidad para empezar a sumarse a las organizaciones políticas, donde los gurises hacen sus primeros pasos en la militancia. Es un momento importante de la vida política del país, y tenemos la responsabilidad de ponérnosla al hombro con altura, sin derrapar. Y en este departamento que tuvimos una campaña que fue cruda, difícil, muy dura, como fue la pasada, nos merecemos tener altura política y esa es una de las convocatorias que tenemos que hacer todos los actores políticos, porque somos el espejo para los que están arrancando a militar.

Tenemos el deber de construir una sociedad cada vez más democrática, que siente esas bases a pesar de las diferencias políticas, y tratar de no argentinizarnos. Uruguay siempre se caracterizó por ser un país súper ideológico, que debate, discute, que tiene un trasfondo filosófico profundo de ideas, y que eso se extrapola a sus militantes, inclusive a los militantes de base de cada partido, donde te encontrás que ahí hay siempre como un resguardo ideológico firme. Ese es el desafío que tenemos, no bastardizar la herramienta.

Estamos asistiendo a un mundo que es esta posmodernidad líquida, donde sentimos que todo se nos escapa como decía Bauman, y que parece que agarramos un montón de arena y se nos va entre los dedos. Dada esa situación necesitamos certezas de saber dónde estamos parados y hacia dónde queremos ir. Eso es lo que tenemos que reflejar a través del debate de ideas, decir qué país queremos para nuestros gurises y gurisas. Ese es el debate que tenemos políticamente, ser claros en decir hacia dónde queremos caminar para así sumar fuerzas y empezar esta campaña que tiene que ver con la construcción de estos cinco años para adelante.

PERFIL DE
MANUELA MUTTI FORNAROLI
Divorciada. Tiene un hijo, Facundo de 8 años. Es del signo de Capricornio. De chiquita quería ser barrendera. Es hincha de Chaná y Nacional.

¿Una asignatura pendiente? Pintar profesionalmente.

¿Una comida? Milanesas con fideo.

¿Un libro? “El arte de amar” y “El Miedo a la Libertad” de Erich Fromm

¿Una película? “Novecento” de Bernardo Bertolucci.

¿Un hobby? Escuchar música, leer y pintar.

¿Qué música escucha? Muy variado. Me gusta mucho Alejandro Balbis, Pink Floyd, como estudié piano me gusta mucho Mozart. Me encanta la murga, el blues (B.B. King y Janis Joplin), el rock me fascina, pero si me quiero divertir y cocinar escucho a Vanesa Britos, pero solo porque cocino bailando.

¿Qué le gusta de la gente? La vehemencia.

¿Qué no le gusta de la gente? La pasividad.

Leonardo silva