Entrevista a Pablo Mieres

Desempleo: “En el interior del país la última medición del INE dice que superamos el 10%. En Salto es bastante más alto”.

– “No basta con votar leyes, también hay que hacerlas cumplir”

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Pablo Mieres es senador de la República y nuevamente candidato a la presidencia de la República por el Partido Independiente (PI). Estuvo en Salto, y el siguiente es un extracto de la charla mantenida con EL PUEBLO.

– ¿En qué tiempo está Uruguay?
– Está en un tiempo de final de época.
Hay un ciclo que se termina, ese ciclo empezó en el 2004, y hay que mirarlo en perspectiva histórica. En 2004 se produce un hecho histórico desde el punto de vista político, por primera vez desde el nacimiento del país, los partidos tradicionales pierden el gobierno nacional e ingresa un nuevo partido que venía creciendo de manera permanente.
Hay un cambio de época y empiezan estos 15 años que han significado el gobierno del Frente Amplio (FA) con mayoría parlamentaria propia y gobernando solo.
Eso se termina ahora. Pablo Mieres y Hoover Rosa
Gane quien gane, gane el FA o el que sea, se terminó el gobierno de un solo partido porque no habrá mayoría.
Entonces, entramos en un tiempo nuevo, pero además estamos cambiando porque hay un agotamiento del proyecto frenteamplista. El FA estuvo 15 años y ya este último período mostró que no tiene por si solo capacidad de transformar lo que el país necesita transformar. Si mira la agenda política de 2014 y compara con la del 2019, los mismos temas que estaban pendientes de solución en 2014 hoy están pendientes pero más agravados porque no fueron resueltos, y a eso se agregan nuevos problemas.

Como el problema de competitividad, que ya estaba incubándose en el 2014 pero que estaba sostenido por un crecimiento de la economía mucho mayor, ahora está desnudo y crudo.
El problema del empleo, que en 2014 estaba bastante más controlado, hoy en 2019 es un problema crucial.
Entonces, todo eso prueba que este gobierno no sólo no resolvió los problemas que el país tenía pendientes en 2014 sino que además se agravaron y se agregaron otros. Todo señales de agotamiento, de final de época, y por lo tanto estamos frente a un cambio.
¿Cómo va a ser ese cambio? La clave es el 27 de octubre, ahí va a quedar dibujada la correlación de fuerzas de los distintos partidos, y por lo tanto, qué tipo de gobierno habrá en el 2020.

– Y en ese caso, ¿cuál será el papel que jugará el PI?
– Crucial, definitorio. Creo que el PI va a volver a crecer, que en esta oportunidad tendrá una llave clave para las mayorías, y vamos a actuar en función de nuestras ideas, de nuestras propuestas. Tenemos un programa que estamos por presentar en un par de semanas, lo aprobamos en una convención de 400 compañeros que discutimos el programa de gobierno del partido y ese va a ser nuestro norte. ¿Qué cosas hay que hacer para que el país genere un cambio que permita el bienestar de los ciudadanos? Nosotros representamos a la gente y creemos que tenemos las mejores propuestas, eso es lo que vamos a poner arriba de la mesa el día de la verdad, que va a ser al día siguiente del 27 de octubre. Ahí conversaremos y tomaremos las decisiones como partido, colectivamente, en función de poner por delante el bien del país.

– Se prejuzga que ya tendrían decidido a quien van a votar en el balotaje.
– Si, esos son rumores. Tenemos por delante una campaña donde el partido lo que tiene que hacer es mostrar que es la mejor opción. Somos una opción de cambio, en ese sentido, separados del FA, porque el FA es el continuismo, y somos una opción de cambio hacia adelante diferente a la de blancos y colorados.

– Ahí ya está definiendo que no van a votar al FA en un balotaje.
– No, estamos diciendo que hay dos diferencias. Una diferencia con el FA entre continuismo y cambio, y otra diferencia con blancos y colorados sobre qué cambios queremos. Y eso lo vamos a poner arriba de la mesa, porque los viejos partidos tradicionales siguen manteniendo los viejos vicios, y ese es un problema muy serio, porque lo estamos viendo en cosas como la intendencia Soriano, de Artigas, el acomodo, la falta de reflejos. También tenemos diferencias cuando un candidato se vuelve un demagogo y tira arriba de la mesa propuestas facilongas que no se sabe cómo se van a hacer, es del Partido Nacional ese candidato, que está creciendo. Y cuando Larrañaga plantea que la solución a la seguridad es por la vía de un plebiscito, eso no es cierto, lo cual no quiere decir que combatamos el plebiscito, pero la verdad es que esa no es la solución al problema de la seguridad.

Entonces, tenemos diferencias con blancos y colorados que las vamos a exhibir, porque el debate también es qué cambio queremos, y ese cambio que queremos es el que vamos a defender en estos meses que quedan.

– ¿Cuáles serían las líneas centrales que le van a proponer al pueblo uruguayo?
– El problema principal tiene que ver con la desocupación, con la falta de trabajo, eso es algo dramático para cualquier persona que pierde el trabajo o que no consigue trabajo.
Eso es una situación dramática, de angustia, de pérdida de autoestima, que tiene impacto en su familia.

Hoy es el tema principal, y en Salto sabemos bien que es particularmente grave.
En el interior del país la última medición del INE ya dice que volvimos a los dos dígitos, superamos el 10%.
En Salto yo creo que es bastante más alto.
Entonces, acá hay un tema central que es cómo recuperamos el empleo. No se arregla vociferando cien mil puestos de trabajo, se arregla corrigiendo los desequilibrios de la economía que han generado que esta economía sea cada vez más lenta al punto que está al borde de la recesión. O sea, sin crecimiento no hay demanda laboral. Sin crecimiento, el pequeño y micro empresario tiende a reducirse o a cerrar, y eso agrava el problema del empleo. Entonces, ¿cómo recuperamos el empleo? Generando una dinámica de crecimiento en la economía, reduciendo el desequilibrio de la economía que supone el déficit fiscal del gobierno. Ahí hay que poner las baterías, en el déficit fiscal, porque es el que genera esa hambre del Estado de aumentar impuestos y tarifas que es lo que termina impactando sobre el aparato productivo…

– Que lleva al desempleo y también que los comerciantes se pasen al informalismo.
– Exactamente, se entra en un círculo vicioso. Pero parece que el ministro de Economía, que es tan cerrado en su realidad, no lo ve, porque cuando cuestiona los planteos que dicen que hay que reducir el gasto, sabe que eso está en la tapa del libro. Y Astori no se animó porque no tiene poder dentro del FA, él sabe que hay que reducir el gasto, y no lo ha hecho porque el que manda es Mujica desde que le ganó en 2009 la interna. Desde ahí en adelante el FA fue derivando cada vez más hacia el populismo, y el gobierno de Mujica, fue un gobierno despilfarrador, fundió ANCAP, regaló plata en el FONDES, negoció con Venezuela, PLUNA, todo lo que vivimos en ese año, que no se vio en su magnitud real porque el país crecía, y todo quedaba disimulado. Ahora dejó de crecer y Astori no tiene poder para hacer los cambios y ahora en campaña sale a cuestionar los planteos de cambio.

Pero hay que hacer cambios, él sabe reducir el gasto, no es tonto. Es más, él lo propuso como promesa, dijo que iba a reducir el gasto al dos y medio, y lo llevó al cuatro y medio, en eso fracasó. Dijo que no iba a aumentar impuestos, y aumentó impuestos. No tiene autoridad hoy para dar consejos sobre lo que hay que hacer o no con la economía, pero no porque no sepa, es un tipo serio, no lo hace porque no lo dejan, porque no tiene poder y el poder está en el grupo populista, demagógico, anacrónico, que es el mismo que va a tener Daniel Martínez, que podrá tener planteos sensatos, pero su principal dirigente del Partido Socialista (PS), Daniel Olesker, que acaba de ganar la interna del PS, dice que hay que poner más impuestos. O sea, que va a afectar más todavía la competitividad y la productividad, y por lo tanto, la generación de empleos. Esto pasa por una reducción fuerte del gasto público no afectando las políticas sociales, ni la educación ni la seguridad sino mil gastos, despilfarro, falta de ajuste de las tuercas en todo el aparato del Estado. Para eso nosotros tenemos al mejor, que es Conrado Ramos, que es el tipo que más sabe de este tema.

– ¿Cómo se encuentra el PI en Salto?
– Está muy bien, tuvimos un acto muy bueno anoche, mucha gente a pesar de las inclemencias del tiempo, con entusiasmo, con alegría, con un candidato joven, que va para adelante, optimista que siempre tiene una mirada positiva de la realidad, siempre ve el vaso medio lleno, siempre ve en una crisis una oportunidad, eso es muy valioso en la vida y también particularmente en la política. La apuesta que el partido tiene es a crecer y a tener una representación parlamentaria en Salto. Es posible. Es uno de los lugares donde el PI, con un crecimiento razonable, puede pelear una banca. Sería un gran aporte para el PI y para Salto que Hoover Rosa fuera diputado por el departamento de Salto. Sería una voz de defensa de los intereses de los salteños y también sería una voz joven, en una época donde es necesario renovarse.

– El Parlamento votó una ley que obliga al Estado a distribuir la publicidad oficial dejando un 30% en el interior del país, algo que no se está cumpliendo. ¿Qué se puede hacer para que se efectivice esa norma?
– El tema del cumplimiento de las normas es grave en el Uruguay de hoy. En un sistema donde habrá coaliciones, ese control va a aumentar porque los distintos actores van a jugar su papel. Esas cosas deben de una vez por todas tener un control mayor, por eso me parece que los organismos de contralor, como el Tribunal de Cuentas, la Junta Anticorrupción, tienen que tener más poder, porque no basta con votar leyes, sino que hay que hacerlas cumplir.
– ¿Qué pregunta le dejaría a nuestro próximo entrevistado?
– La pregunta que a uno le impacta fuertemente es cómo hacemos para reconstruir esa sociedad integrada que Uruguay fue hace no tanto tiempo.
Eso implica, ¿cómo reconstruimos un sistema de normas, de valores y de principios de conducta que sean comunes, por lo menos a una buena parte de los uruguayos? ¿Dónde está la clave para recuperar eso que se ha perdido y que es tan valioso para un país?

Perfil de Pablo Mieres

Casado. Tiene 3 hijos. Es del signo de Leo. De chiquito quería ser futbolista, “pero era medio patadura” (risas). Es hincha de Nacional.

¿Una asignatura pendiente?
Estoy contento con lo hecho, pero siempre hay cosas para lograr, como que el país tenga un futuro mejor.
¿Una comida?
Me gusta la parrilla.

¿Un libro?
“Sapiens: de animales a dioses”, de Yuval Harari.

¿Una película? Forrest Gump.

¿Un hobby? Mirar fútbol.

¿Qué música escucha?
Tengo una preferencia que está vinculada a lo familiar, porque mi hijo es músico y tiene un grupo de rock que se llama “La Marmita”. Después me encantan Elton John, Jaime Roos, Abba, Roxette.

¿Qué le gusta de la gente?
Cuando hace planteos, el diálogo directo.

¿Qué no le gusta de la gente?
Lo que el otro día Mujica le aconsejaba a la gente, que currara, que aprovechara lo que le dan los políticos y que después hicieran lo que quisieran. Eso me parece un horror desde el punto de vista moral.