“Estas patologías no distinguen clases sociales, la droga anda por todos lados”

Amor Exigente” es un programa que concibe una propuesta amplia que no se reduce solo a conseguir la abstinencia química (droga) o alcohólica de las personas, sino a conformar un estilo de vida saludable y pleno para toda la familia. En Uruguay hoy hay trece sedes de “Amor Exigente”, una de ellas está en Salto. Para conocer de qué se trata esta propuesta, hablamos con parte del equipo, Carolina Torterolo, Bárbara Gambeta, Silvia Aguilera y Juan Zorrilla. Teléfono de contacto: 099 734 330.

- ¿Qué es “Amor Exigente”?
– Es un grupo de auto y mutuo ayuda. Está dirigido a conductas desajustadas tanto sea con alcohol, droga, compras compulsivas, comer y jugar compulsivamente. O sea, todo lo que sea conducta desajustada abarca este programa, que comenzó por una madre que tuvo el problema de la drogadicción en sus hijas, que al final fallecieron a raíz de la droga.

- ¿Comenzó con el flagelo de la droga y se observó que había otros problemas que había que atender?
– Si, exacto. Llegan a la droga por determinados motivos, eso lo descubre la gente en el trabajo en nuestro grupo. Porque el chico que consume droga no es porque primero consumió el porro, que es lo más cercano que tiene para probar, sabemos que viene consumiendo alcohol de antes y luego va a probar el porro, y luego irá subiendo el nivel de su adicción y de lo que vaya a consumir.

- ¿Qué buscan los jóvenes cuando se meten en el alcohol y en la droga?
– Es un tema de placer inmediato, que en gran parte viene de la mano del entorno familiar, porque todas las familias tienen o tenemos muchas carencias hoy en día, sobre todo de valores, por eso trabajamos mucho con los padres sobre la importancia de los adultos, recordando quién es el adulto que pone los límites, quién es el que pone los “No” desde siempre. En eso trabajamos mucho, que además es uno de los doce puntos del programa.Juan Zorrilla, Carolina Torterolo, Barbara Gambeta y Silvia Aguilera

A veces se piensa que el problema es el chiquilín cuando ya está consumiendo. Pero dentro del programa, encontramos uno de los puntos que es el “Identificador”, que es donde la familia o la persona que va al grupo empiezan a darse cuenta que hay algo que no estuvo funcionando. Esto no es ni siquiera un llamado de atención ni pasar facturas, pasa por hacerse una autocrítica, que duele porque no es fácil. Pero entonces, buscamos ver qué vamos a cambiar, qué podemos mejorar. Qué podemos hacer para revertir la situación. Partimos de la base que lo que ya pasó, lo que ya hizo el chiquilín y lo que pasó en la familia, ya está, vamos a empezar de ahora en adelante otra etapa. Y desde ese momento empezamos a trabajar con el programa.

- ¿Cuál es la importancia de trabajar además con la familia del joven adicto?
– Se trabaja más con la familia. Este programa más bien es para la familia, no al adicto directo, sea por narcóticos o por alcohol. Es un programa de calidad de vida, en él nos guiamos por doce principios que se tratan mes a mes cada uno, comenzando por el Identificador. Casi siempre viene un familiar, la madre o fundamentalmente los abuelos, también hermanos, pidiendo ayuda porque no saben qué hacer, no saben a dónde recurrir, ya han agotado todos los caminos con psicólogos y otros especialistas.

- Pusieron énfasis en los abuelos, ¿los padres aparecen?
– Aparecen, pero el problema es que son más co dependientes del adicto, son los que más tapan, encubren, no quieren aceptar lo que está pasando con su hijo, pero para pedir ayuda y buscar soluciones, lo primero es aceptar interiormente y comprender qué hizo mal y no mentirse. Tiene que aceptar para poder ayudar al otro, y eso es lo que el programa brinda, la ayuda a la persona que viene pidiendo ayuda porque en su casa hay una situación, por ejemplo, que ya es un caos porque el joven está consumiendo droga, aunque bien puede tratarse de alguna otra patología de depresión, entonces vamos a interrogar por qué se llegó a esa depresión.

El que llega pidiendo ayuda tiene que prepararse, porque suele llegar con la moral por allá abajo, no sabe qué hacer y se vuelve co-dependiente del enfermo, que no se enferma solo él, también comienza a enfermar a su entorno, y a veces los padres no se ponen de acuerdo, “no pobrecito, que de esta sale”, “no es tan así”, porque el enfermo envuelve y manipula a sus padres.

- ¿Los padres no quieren ver lo que está pasando?
– Claro, pasa que la realidad es muy dolorosa y tiene su proceso. Muchas veces se llega a esto porque no se supieron poner los límites a tiempo. Antes se decía que los problemas llegaban porque el joven vivía en determinado contexto, pero no, porque estas patologías no distinguen clases sociales, la droga anda por todos lados, y tal vez en las clases socia les altas se escucha menos porque seguramente tienen acceso a alguna clínica en otro país porque por aquí no se encontraba a dónde ir. También tal vez las personas más humildes consumen sustancias más nocivas porque con tal de consumir, consumen cualquier cosa…

- ¿Como la pasta base?
– Si, totalmente.

- Suele estigmatizarse a la gente más humilde como la proclive a ser adicta a las drogas, pero ustedes acaban de marcar que también en las clases altas tienen estos mismos problemas. ¿A ustedes llegan personas con problemas de todas las clases sociales?
– De todas, la droga no distingue. Pero por supuesto que en Salto es más difícil que se arrime alguien, conocemos algunos casos y hemos logrado romper con esa especie de barrera. Cuando tuvimos la posibilidad de que este programa “Amor Exigente” se instalara en Salto, sabíamos que iba a ser un importante desafío, primero porque Salto es una ciudad universitaria con muchos jóvenes, y veíamos la problemática de la droga, pero no teníamos un lugar dónde podían ir los padres o para poder trabajar en familia. Si bien fue un desafío y que hoy esto está funcionando, lo llevamos muy en serio, y el sigilo o discreción con el que trabajamos, es la garantía que tiene la persona que nadie contará que asiste a nuestro programa, nadie habla afuera del grupo lo que se habla ni lo que se ve, nada, eso queda ahí en el grupo.

El programa tiene un aspecto espiritual, porque tanto con la familia como con el chiquilín tenemos que trabajar la parte espiritual porque de ahí surge la fuerza interior para salir de ese estado en el que se está. En nuestro programa se aceptan a personas de todas las religiones, no es político, en ese sentido es pluralista, pero trabajamos el aspecto espiritual a través de textos, por ejemplo alguna historia que te deja un mensaje, y a través de eso lo vamos trabajando. No trabajamos con la Biblia, pero si con textos que tengan un mensaje espiritual. Concebimos a un ser superior, pero ponele el nombre que quieras, puede ser Dios, Mahoma, vos mismo. En el grupo tenemos metodistas, evangélicos, católicos.

- ¿Qué pasa con los ateos?
– Hablar con ellos sobre aspectos espirituales es más difícil, pero ellos también creen en algo, puede ser en él mismo o en sus hijos, porque se tienen que aferrar a algo quizás más mundano que en algo superior y divino. Yo tengo una amiga que se considera atea, y un día que pasaba por un momento muy feo me dijo, “rézale a tu dios”, “no -le respondí-, rezale mejor vos que te va a escuchar, porque dios es de todos”. Ella de forma inconsciente me dijo eso, y ahora tiene fe pero no participa de ninguna religión. Después que conocés los doce principios de “Amor Exigente” crees en ellos y comprendés que siguiéndolos, se sale.
Los padres por lo general, cuando educamos a nuestros hijos, siempre queremos brindarles todo, aquello que nosotros no tuvimos y más.
Entonces por ahí los padres tienen doble trabajo, trabaja mamá, trabaja papá, la vida te lleva a trabajar para poder cubrir el presupuesto, y a veces con objetos materiales queremos suplantar ese tiempo que no estamos, es ahí que comienzan esos espacios donde el chiquilín necesita los límites. Por eso tenemos claro que los límites vienen de casa, de chico, porque así como también los chiquilines en la adolescencia tienen derechos y se llenan la boca hablando de sus derechos, tenemos que recordarles que también tienen obligaciones. Entonces este programa trabaja en la cooperación en familia y en las responsabilidades de todos sus integrantes, tanto de los padres como de los hijos, y que la familia sea parte también de la solución, no solo del problema. Cuando hablamos de la cooperación en familia, hablamos de cosas sencillas como las de poner la mesa, levantarla, de poner ropa para lavar, ordenar su cuarto, esas pequeñas cosas dentro de casa que te hacen parte, te hacen sentir útil.

- ¿Qué mensaje desearían enviar a aquellas familias que hoy están en problemas y no encuentran una salida?
– “Amor Exigente” es un programa que no solamente tenés que venir con el problema instalado con la droga o la adicción o el problema que sea, porque se trata de un programa de prevención también. Hay un espacio donde te podemos escuchar, donde nos apoyamos, decimos que somos una familia porque en verdad lo sentimos así, es el lugar donde te podés expresar y nadie te va a criticar porque en el grupo se plantean los problemas y sabemos que cada hogar tiene su dinámica. El mensaje que nos gustaría dar es que hay un lugar acá en Salto donde puede ir hasta aquella persona que se sienta sola y yendo, con su presencia, también puede ayudar a muchos porque es un ida y vuelta. Vamos a escucharnos y seguramente de la experiencia de todos algo vamos a rescatar. Hay una esperanza, por eso nuestro grupo se llama “Si se puede”, nada está perdido, si se puede cambiar tu realidad a partir del momento que quieras cambiarlo.

LOS 12 PRINCIPIOS BÁSICOS DE “AMOR EXIGENTE”

1) Identificador (Los problemas de la familia tienen raíces en la estructuración actual de la sociedad). 2) Humanizador (Los padres también son personas). 3) Protector (Los recursos son limitados). 4) Valorizador (Padres e hijos no son iguales). 5) Liberador (La culpa lo deja sin acción). 6) Influenciador (El comportamiento de uno afecta al otro). 7) Preparador (Toma de actitud). 8) Esperanzador (De una crisis bien administrada, surge el cambio). 9) Apoyador (En el grupo de apoyo, se recibe y se da ayuda). 10) Cooperador (La cooperación es la esencia de la unión). 11) Organizador (Exigencia y disciplina con el objetivo de cambiar el rumbo). 12) Compensador (Amar es ayudar al otro y no consentir cómodamente).

Leonardo silva