La Junta ha sido la caja de resonancia de los temas de la sociedad … como con el IMAE, los taxímetros, el 0 kilo

Antonio Lafuente dejó el pasado lunes la presidencia de la Junta Departamental en manos del también colorado Julio Flores. Hombre de Vamos Salto (Partido Colorado), realizó para EL PUEBLO un balance de lo actuado este año que debió presidir el legislativo local.
¿Qué balance hace de este año que pasó al frente de la presidencia de la Junta Departamental?
Pienso que ha sido un balance positivo, el relacionamiento con todas las fuerzas políticas ha sido cordial, con respeto. Hay que reconocer que fruto a ese buen relacionamiento con los tres coordinadores de bancada, caso de Paulino Delsa por el Frente Amplio, el doctor Darío Menoni por el Partido Nacional y Julio Franchi del Partido Colorado, muchas cosas salieron en un tiempo más exiguo que al que estábamos acostumbrados, y que más allá de algún debate que fue fuerte, realmente se pudo conducir la Junta. Un reconocimiento especial a los otros dos integrantes de la Mesa, a la primer vicepresidente, Mónica Silva, que cada vez que le tocó conducir el plenario de la Junta lo hizo con solvencia, igualmente que Mario Furtado como segundo vicepresidente.
¿Qué tema destacaría como uno de los más salientes de este año que pasó?
La verdad que se aprobaron unos cuantos decretos, de los que me viene a la mente, podemos mencionar lo que se votó en la sesión pasada, el factor de ocupación total, eso que quizás pasó en forma intrascendente ha sido una medida del plan director que seguramente tendrá un impacto en la construcción porque con eso se permite que alguien que tiene un terreno, pueda construirle más metros, entonces será más viable construir en Salto. Parece tan modesto, tan chiquito, pero tiene trascendencia, por algo varias empresas e inversores lo reclamaron, los factores de construcción en Salto eran muy restrictivos. Creo que se zanjó bien porque el factor de impermeabilización del suelo no se alteró, se dejó de contar en los metros cuadrados de construcción, el área de balcones, terraza y los subsuelos, que antes si se contaban generaba mucho más restricción. Es una cosa importante porque hace a la viabilidad cuando se estudia un proyecto por los costos que vale en la construcción el metro cuadrado.
Otro de los temas que se buscó poner en agenda refiere a la concreción del IMAE para Salto, ¿en qué quedó?
Es un tema que venimos tratando hace tiempo, como presidente convoqué a las fuerzas vivas, es un tema que está hoy en la órbita de la Directora (Departamental) de Salud (Cristina González) conjuntamente con el Ministerio de Salud Pública y con el Centro Médico, se están reuniendo para afinar el proyecto, se viene trabajando lentamente pero se viene avanzando. Va a terminar habiendo un IMAE. La decepción quizás pasa por no haber visto esa lucha ya concretada, que tuviera un fin y que esté pronta y funcionando, pero como se sabe, las grandes cosas para Salto se han conseguido perseverando y luchando sin bajar nunca los brazos.
-Otro de los temas que se trabajó con intensidad desde la Comisión de Desarrollo Departamental y Descentralización tiene que ver con la problemática de la citricultura, donde se logró mancomunar esfuerzos entre productores y trabajadores de la naranja, donde el propio ministro Tabaré Aguerre anunció que se trabajaba en la apertura del mercado norteamericano.
- Es verdad. La contingencia que generó un fenómeno climático como la helada, formó todo un movimiento y una conciencia social de la importancia de la citricultura y el impacto en la vida económica y social del departamento y de la región.
Eso generó también que el propio ministro llegara a Salto con su equipo de asesores, como el ingeniero (Federico) Montes, donde se trazó una hoja de ruta. Eso ayudó a fortalecer la necesidad de seguir gestionando el ingreso de los cítricos a Estados Unidos, tema que se viene gestionando de hace veinte años, desde cuando el embajador uruguayo Hugo Fernández Faingold estaba en Estados Unidos se está con este tema. Recuerdo haber concurrido a Paysandú conjuntamente con el escribano (Eduardo) Malaquina a reuniones sobre ese tema, y hay otra gente que concurrió antes. Se ha sido perseverante, así lo recalcó la embajadora Julissa Reynoso el otro día en la conferencia de prensa.
Así que esto es una llave para un mercado, pero acá hay que ser claros, para acceder a ese mercado hay que tener condiciones sanitarias, variedades adecuadas, para eso se necesita inversión, reconversión varietal, aumentar la productividad por hectárea. Esta apertura al mercado norteamericano es un comienzo, pero aparte hay que ampliar el volumen de fruta y mejorar las condiciones. Esto además llega en un momento histórico, porque en Europa se paga hasta octubre un veinte por ciento de arancel, y desde este año eso cae y debe pagarse ese arancel todo el año, lo que significaba una merma en la rentabilidad de la fruta uruguaya bastante importante. Entonces esta apertura al mercado norteamericano genera una segunda opción importante por la viabilidad de los precios, porque no hay un arancel que sea tan significativo como el europeo.
Tampoco se trata de un fenómeno que de un día para el otro estaremos exportando veinte millones de dólares como se habló. Se requiere que el Estado uruguayo y los productores inviertan para esa reconversión de la citricultura. Bien lo decía el ministro en la Junta, la antigüedad de las plantas en Uruguay es mucho mayor que en Sudáfrica, ni que hablar con respecto a las plantas de Perú, que son competidores directos de Uruguay por las estaciones. Entonces, Uruguay tiene una tarea muy importante para hacer en el sector citrícola, que viene castigado desde hace varios años por la baja rentabilidad que hace que se posterguen las inversiones que son necesarias en el sector. Eso se ve hoy justamente en la antigüedad de las plantas, en la baja densidad de plantación, en la cantidad de hectáreas que no tiene riego. Evidentemente que esto es una gran oportunidad, ahora hay que conseguir los recursos para invertir en este sentido, por lo que esperamos que el gobierno apoye decididamente. No que regale recursos, sino que brinde las líneas de crédito de fomento a los productores para que se pueda hacer las inversiones, porque cuanto más se dilate esto, más se resentirá la producción.
¿Este tema es un ejemplo de cómo se ha ido jerarquizando nuevamente el concepto de que la Junta Departamental es la “caja de resonancia de la sociedad”?
No me cabe la menor duda, y en ese sentido la Comisión de Desarrollo, cuya presidenta es la señora Mónica Silva, ha jugado un papel en esta Administración muy importante generando que la “caja de resonancia”, como comúnmente se la llama a la Junta Departamental, haya podido, alrededor de la Mesa de la Junta, sentar a productores, exportadores y trabajadores, cosa que no se había visto antes, en un clima de respeto y seriedad, priorizando el objetivo, que es lo realmente importante.
Eso dio sus frutos porque ese tipo de cosas genera la satisfacción y el reconocimiento, y es una forma que la Junta sea valorada por la población.
Cuando uno a veces escucha encuestas que dicen que la Junta no es conocida por la población, posiblemente así sea en algún rango de la población, pero cada vez que hay un siniestro o un factor climático o algo que sensibiliza a la población, la Junta ha sido la caja de resonancia como con el tema del IMAE, el tema de la producción, de los taxímetros, en el tema más reciente del cero kilo y los trabajadores informales que ahora buscan formalizarse luego de las gestiones realizadas por la Junta con el ministro de Economía (Fernando Lorenzo), que en definitiva son los temas que la sociedad trata. Siempre trabajando con todos los partidos políticos porque si los políticos nos unimos en la búsqueda de soluciones y en la mejora en la calidad de vida de la población, los objetivos que tenemos marcados se irán cumpliendo. Pero cuando nos dividimos, evidentemente no se ha conseguido nada, lo que nos queda como una lección importante, lo que habla de la madurez con que se ha encarado desde la Junta Departamental el manejo de todos los temas.
- Cuando asumió la presidencia de la Junta lo hacía con algunas expectativas, ¿sintió que pudo cumplirlas?
-Quedaron cosas en el debe, pero lo que consideré como algo fundamental, que la Junta fuera operativa, que las comisiones trabajaran, tomaran los temas y tuvieran un proceso de discusión, de estudio y que se llegara a un proyecto, se discutiera luego en el plenario y se votara de acuerdo a los tiempos que demandaba la realidad, eso pudimos cumplirlo. Esa dinámica se ha podido apreciar en las propias sesiones plenarias de la Junta, no han sido muy extensas pero sin embargo han sido efectivas porque se han aprobado una cantidad de decretos, de resoluciones y se han tratado temas muy importantes.
- Sin embargo se ha criticado desde la oposición a la Mesa que usted presidió por demorar cierta información, como por ejemplo, el informe del Tribunal de Cuentas que dio origen a una Comisión Investigadora sobre la Rendición de Cuentas de la intendencia del ejercicio 2011. El Frente Amplio acusó que a la Junta esa información había llegado en febrero y recién se le entregó en el mes de abril. Incluso con la actual Rendición de Cuentas un edil del FA criticó en duros términos desde su cuenta de Facebook por no proporcionársele la información en tiempo.
- El vocero de la bancada del Frente Amplio en la Junta es el coordinador, esta Mesa de la Junta Departamental nunca recibió una nota reclamando que se le brinde información en menores plazos.
En el caso específico de la Rendición de Cuentas, ingresó a la Junta el viernes 28 de junio, antes que se cumpliera el plazo constitucional, se tomó asunto, se derivó a administración donde se forma el expediente, se remite a presidencia, el lunes 1º de julio lo firmamos y lo derivamos a la comisión, la que se convoca. Previo a ello se ordenó cotejar el formato digital que vino con la vía papel, que son cientos de páginas a los efectos que no hubiera ningún error para prevenir posibles reclamos posteriores. Es el trámite que corresponde. Y desde la reunión de la comisión se resuelve. No hay nada que ordene que a solicitud únicamente de un edil un tema que no trató una comisión, haya que distribuirle una copia del expediente inmediatamente. Ese mismo edil que reclamó que no se repartía, nunca presentó una nota ni le solicitó a su coordinador de bancada que presentara ningún reclamo. Entonces, lo que hablan en la prensa no lo expresan en la Junta, y únicamente sentimos el reclamo de un edil representante del Frente Amplio y no de toda una bancada. En la Comisión de Hacienda y Presupuesto la integran ediles del FA y no hicieron ningún reparo, se hizo copia papel únicamente para los miembros de la comisión, y a su vez se hizo el reparto en formato digital para todos los ediles titulares y a quienes lo hayan solicitado. O sea que no se oculta ni se dilata la información.
Respecto al informe del Tribunal de Cuentas, ingresó en el receso de la Junta, las comisiones no estaban trabajando ni el plenario tampoco. Luego del receso tomamos conocimiento, le dimos el trámite necesario y quedó a la orden de la comisión. No tiene sentido ocultar información que está colgada en la página web del Tribunal de Cuentas. Es una forma poco elegante de plantear un reclamo que no tiene fundamento.

Antonio Lafuente dejó el pasado lunes la presidencia de la Junta Departamental en manos del también colorado Julio Flores. Hombre de Vamos Salto (Partido Colorado), realizó para EL PUEBLO un balance de lo actuado este año que debió presidir el legislativo local.

¿Qué balance hace de este año que pasó al frente de la presidencia de la Junta Departamental?

Pienso que ha sido un balance positivo, el relacionamiento con todas las fuerzas políticas ha sido cordial, con respeto. Hay que reconocer que fruto a ese buen relacionamiento con los tres coordinadores de bancada, caso de Paulino Delsa por el Frente Amplio, el doctor Darío Menoni por el Partido Nacional y Julio Franchi del Partido Colorado, muchas cosas salieron en un tiempo más exiguo que al que estábamos acostumbrados, y que más allá de algún debate que fue fuerte, realmente se pudo conducir la Junta. Un reconocimiento especial a los otros dos integrantes de la Mesa, a la primer vicepresidente, Mónica Silva, que cada vez que le tocó conducir el plenario de la Junta lo hizo con solvencia, igualmente que Mario Furtado como segundo vicepresidente.

¿Qué tema destacaría como uno de los más salientes de este año que pasó?

La verdad que se aprobaron unos cuantos decretos, de los que me viene a la mente, podemos mencionar lo que se votó en la sesión13 7 13 005 pasada, el factor de ocupación total, eso que quizás pasó en forma intrascendente ha sido una medida del plan director que seguramente tendrá un impacto en la construcción porque con eso se permite que alguien que tiene un terreno, pueda construirle más metros, entonces será más viable construir en Salto. Parece tan modesto, tan chiquito, pero tiene trascendencia, por algo varias empresas e inversores lo reclamaron, los factores de construcción en Salto eran muy restrictivos. Creo que se zanjó bien porque el factor de impermeabilización del suelo no se alteró, se dejó de contar en los metros cuadrados de construcción, el área de balcones, terraza y los subsuelos, que antes si se contaban generaba mucho más restricción. Es una cosa importante porque hace a la viabilidad cuando se estudia un proyecto por los costos que vale en la construcción el metro cuadrado.

Otro de los temas que se buscó poner en agenda refiere a la concreción del IMAE para Salto, ¿en qué quedó?

Es un tema que venimos tratando hace tiempo, como presidente convoqué a las fuerzas vivas, es un tema que está hoy en la órbita de la Directora (Departamental) de Salud (Cristina González) conjuntamente con el Ministerio de Salud Pública y con el Centro Médico, se están reuniendo para afinar el proyecto, se viene trabajando lentamente pero se viene avanzando. Va a terminar habiendo un IMAE. La decepción quizás pasa por no haber visto esa lucha ya concretada, que tuviera un fin y que esté pronta y funcionando, pero como se sabe, las grandes cosas para Salto se han conseguido perseverando y luchando sin bajar nunca los brazos.

-Otro de los temas que se trabajó con intensidad desde la Comisión de Desarrollo Departamental y Descentralización tiene que ver con la problemática de la citricultura, donde se logró mancomunar esfuerzos entre productores y trabajadores de la naranja, donde el propio ministro Tabaré Aguerre anunció que se trabajaba en la apertura del mercado norteamericano.

– Es verdad. La contingencia que generó un fenómeno climático como la helada, formó todo un movimiento y una conciencia social de la importancia de la citricultura y el impacto en la vida económica y social del departamento y de la región.

Eso generó también que el propio ministro llegara a Salto con su equipo de asesores, como el ingeniero (Federico) Montes, donde se trazó una hoja de ruta. Eso ayudó a fortalecer la necesidad de seguir gestionando el ingreso de los cítricos a Estados Unidos, tema que se viene gestionando de hace veinte años, desde cuando el embajador uruguayo Hugo Fernández Faingold estaba en Estados Unidos se está con este tema. Recuerdo haber concurrido a Paysandú conjuntamente con el escribano (Eduardo) Malaquina a reuniones sobre ese tema, y hay otra gente que concurrió antes. Se ha sido perseverante, así lo recalcó la embajadora Julissa Reynoso el otro día en la conferencia de prensa.

Así que esto es una llave para un mercado, pero acá hay que ser claros, para acceder a ese mercado hay que tener condiciones sanitarias, variedades adecuadas, para eso se necesita inversión, reconversión varietal, aumentar la productividad por hectárea. Esta apertura al mercado norteamericano es un comienzo, pero aparte hay que ampliar el volumen de fruta y mejorar las condiciones. Esto además llega en un momento histórico, porque en Europa se paga hasta octubre un veinte por ciento de arancel, y desde este año eso cae y debe pagarse ese arancel todo el año, lo que significaba una merma en la rentabilidad de la fruta uruguaya bastante importante. Entonces esta apertura al mercado norteamericano genera una segunda opción importante por la viabilidad de los precios, porque no hay un arancel que sea tan significativo como el europeo.

Tampoco se trata de un fenómeno que de un día para el otro estaremos exportando veinte millones de dólares como se habló. Se requiere que el Estado uruguayo y los productores inviertan para esa reconversión de la citricultura. Bien lo decía el ministro en la Junta, la antigüedad de las plantas en Uruguay es mucho mayor que en Sudáfrica, ni que hablar con respecto a las plantas de Perú, que son competidores directos de Uruguay por las estaciones. Entonces, Uruguay tiene una tarea muy importante para hacer en el sector citrícola, que viene castigado desde hace varios años por la baja rentabilidad que hace que se posterguen las inversiones que son necesarias en el sector. Eso se ve hoy justamente en la antigüedad de las plantas, en la baja densidad de plantación, en la cantidad de hectáreas que no tiene riego. Evidentemente que esto es una gran oportunidad, ahora hay que conseguir los recursos para invertir en este sentido, por lo que esperamos que el gobierno apoye decididamente. No que regale recursos, sino que brinde las líneas de crédito de fomento a los productores para que se pueda hacer las inversiones, porque cuanto más se dilate esto, más se resentirá la producción.

¿Este tema es un ejemplo de cómo se ha ido jerarquizando nuevamente el concepto de que la Junta Departamental es la “caja de resonancia de la sociedad”?

No me cabe la menor duda, y en ese sentido la Comisión de Desarrollo, cuya presidenta es la señora Mónica Silva, ha jugado un papel en esta Administración muy importante generando que la “caja de resonancia”, como comúnmente se la llama a la Junta Departamental, haya podido, alrededor de la Mesa de la Junta, sentar a productores, exportadores y trabajadores, cosa que no se había visto antes, en un clima de respeto y seriedad, priorizando el objetivo, que es lo realmente importante.

Eso dio sus frutos porque ese tipo de cosas genera la satisfacción y el reconocimiento, y es una forma que la Junta sea valorada por la población.

Cuando uno a veces escucha encuestas que dicen que la Junta no es conocida por la población, posiblemente así sea en algún rango de la población, pero cada vez que hay un siniestro o un factor climático o algo que sensibiliza a la población, la Junta ha sido la caja de resonancia como con el tema del IMAE, el tema de la producción, de los taxímetros, en el tema más reciente del cero kilo y los trabajadores informales que ahora buscan formalizarse luego de las gestiones realizadas por la Junta con el ministro de Economía (Fernando Lorenzo), que en definitiva son los temas que la sociedad trata. Siempre trabajando con todos los partidos políticos porque si los políticos nos unimos en la búsqueda de soluciones y en la mejora en la calidad de vida de la población, los objetivos que tenemos marcados se irán cumpliendo. Pero cuando nos dividimos, evidentemente no se ha conseguido nada, lo que nos queda como una lección importante, lo que habla de la madurez con que se ha encarado desde la Junta Departamental el manejo de todos los temas.

– Cuando asumió la presidencia de la Junta lo hacía con algunas expectativas, ¿sintió que pudo cumplirlas?

-Quedaron cosas en el debe, pero lo que consideré como algo fundamental, que la Junta fuera operativa, que las comisiones trabajaran, tomaran los temas y tuvieran un proceso de discusión, de estudio y que se llegara a un proyecto, se discutiera luego en el plenario y se votara de acuerdo a los tiempos que demandaba la realidad, eso pudimos cumplirlo. Esa dinámica se ha podido apreciar en las propias sesiones plenarias de la Junta, no han sido muy extensas pero sin embargo han sido efectivas porque se han aprobado una cantidad de decretos, de resoluciones y se han tratado temas muy importantes.

– Sin embargo se ha criticado desde la oposición a la Mesa que usted presidió por demorar cierta información, como por ejemplo, el informe del Tribunal de Cuentas que dio origen a una Comisión Investigadora sobre la Rendición de Cuentas de la intendencia del ejercicio 2011. El Frente Amplio acusó que a la Junta esa información había llegado en febrero y recién se le entregó en el mes de abril. Incluso con la actual Rendición de Cuentas un edil del FA criticó en duros términos desde su cuenta de Facebook por no proporcionársele la información en tiempo.

– El vocero de la bancada del Frente Amplio en la Junta es el coordinador, esta Mesa de la Junta Departamental nunca recibió una nota reclamando que se le brinde información en menores plazos.

En el caso específico de la Rendición de Cuentas, ingresó a la Junta el viernes 28 de junio, antes que se cumpliera el plazo constitucional, se tomó asunto, se derivó a administración donde se forma el expediente, se remite a presidencia, el lunes 1º de julio lo firmamos y lo derivamos a la comisión, la que se convoca. Previo a ello se ordenó cotejar el formato digital que vino con la vía papel, que son cientos de páginas a los efectos que no hubiera ningún error para prevenir posibles reclamos posteriores. Es el trámite que corresponde. Y desde la reunión de la comisión se resuelve. No hay nada que ordene que a solicitud únicamente de un edil un tema que no trató una comisión, haya que distribuirle una copia del expediente inmediatamente. Ese mismo edil que reclamó que no se repartía, nunca presentó una nota ni le solicitó a su coordinador de bancada que presentara ningún reclamo. Entonces, lo que hablan en la prensa no lo expresan en la Junta, y únicamente sentimos el reclamo de un edil representante del Frente Amplio y no de toda una bancada. En la Comisión de Hacienda y Presupuesto la integran ediles del FA y no hicieron ningún reparo, se hizo copia papel únicamente para los miembros de la comisión, y a su vez se hizo el reparto en formato digital para todos los ediles titulares y a quienes lo hayan solicitado. O sea que no se oculta ni se dilata la información.

Respecto al informe del Tribunal de Cuentas, ingresó en el receso de la Junta, las comisiones no estaban trabajando ni el plenario tampoco. Luego del receso tomamos conocimiento, le dimos el trámite necesario y quedó a la orden de la comisión. No tiene sentido ocultar información que está colgada en la página web del Tribunal de Cuentas. Es una forma poco elegante de plantear un reclamo que no tiene fundamento.