«La muestra es un enorme pretexto para lanzar la discusión sobre cómo una sociedad como la uruguaya, que avanzó mucho en normas legislativas, transforma esos avances en hechos cotidianos»

Entrevista a José Peralta y Juan José Meré

Padres de Uruguay y Suecia» es una muestra que tiene como propósito promover la igualdad de género a partir de la reflexión sobre el rol de los padres en la crianza y cuidado de sus hijas e hijos. Dicha muestra se inauguró este viernes en el Palacio Córdoba. Para conocer y entender de qué trata, EL PUEBLO dialogó con José Peralta (asesor en Comunicación de la Oficina de la Coordinadora de Residentes de Naciones Unidas Uruguay) y Juan José Meré (Fondo de Población de ONU).

– ¿Cómo arrancó la idea de este proyecto?
Peralta- La idea arranca en Suecia, porque lo que se encontró allí, que es uno de los países más adelantados en cuanto a licencias paternales, posibilidades que el padre se tome el mismo tiempo que la madre, facilidades para el cuidado de los hijos por parte de los padres. Sin embargo, a pesar de tener todas esas facilidades, encontraron que muy pocos padres terminaban usando esas facilidades que el Estado ponía al alcance de la mano, porque en el fondo seguía pasando un tema estructural, el hombre gana más que la mujer ejerciendo las mismas profesiones o el mismo cargo o los mismos trabajos.
Al pasar eso, había muy pocos hombres que tomaban el cuidado de sus hijos, y eso generó un círculo vicioso que transforma a la mujer como el referente de la familia clave en el cuidado de los hijos. La mujer es la que cuida a los niños, el hombre es el que trabaja afuera y es el que trae el dinero.
Un poco para cambiar esa situación, desde Suecia se transformó la idea en una muestra fotográfica, en la que un fotógrafo, Johan Bävman, se juntó con más de 30 padres que sí se tomaron toda la licencia paternal, que son casi 16 meses, es un montón de tiempo, les hizo fotos y les preguntó cómo se sintieron viviendo con su hijo de esa manera, de lo que uno considera totalmente fuera de lo tradicional o común. Entonces, esa idea original sueca la trasladamos a Uruguay, donde pasa algo muy similar. Los padres tienen la capacidad y la posibilidad de tomarse hasta 3 meses cobrando medio sueldo para cuidar a sus hijos, y apenas menos del 4% de los padres hacen uso de esa posibilidad. En Uruguay tenés 13 días de Peralta y Merélicencia paternal para el sector privado, y ni siquiera el 50% de los padres toman esa licencia.

– Además de ser un tema estructural, ¿puede ser también desconocimiento de las personas de este derecho que tienen? ¿En qué consiste esa licencia paternal?
Peralta- Los detalles de la licencia están en la ley, pero en sí el padre puede tomarse esa licencia de 13 días desde el momento del nacimiento del hijo. Los otros 3 meses siempre cuentan también a partir del nacimiento del hijo y se pueden intercalar con los de la madre. La muestra lo que busca reflejar en Uruguay, son prototipos de padres que rompen con el estereotipo tradicional y se quedan cuidando a sus hijos. Y una de las cosas que buscamos también es reflejar y reflexionar, es la idea que el padre no ayuda en la casa. El padre comparte los cuidados que son tan propios de él como de la madre.
Entonces, tratar de hacer un poco de fuerza en esa idea del cambio cultural que tiene que ver con eso. De ahí viene esta muestra que hoy (viernes) está inaugurándose en Salto.
Meré- La Ley en la que se basa estos aportes de José, es la Ley Nº 19.161, que amplió la licencia por maternidad para las mujeres, fijó estos 13 días que decía José para los padres la licencia paternal, y al mismo tiempo fijó las condiciones de acceso para el medio tiempo parental. Esto que José traía, es que el BPS subsidia al padre o a la madre con medio horario. O sea, no pierde el salario. Aun así, como él decía, son apenas menos del 4% los que toman esa licencia a pesar que es un gran adelanto en Uruguay respecto a América Latina. Y lo que está atrás, es precisamente lo que sostiene las relaciones desiguales de género y que son los estereotipos, como el patriarcal.
Para decirlo un poco más metafóricamente, es la cultura machista que está por atrás que confina a la mujer a las cuatro paredes del hogar y al hombre todavía como proveedor y como tomador de las decisiones en la familia. Bueno, precisamente la muestra es un enorme pretexto creativo para lanzar esta discusión sobre cómo una sociedad como la uruguaya, que avanzó mucho en normas legislativas, transforma realmente esos avances legislativos en hechos cotidianos, que es este cambio cultural que a todos nos cuesta, porque también en esa masculinidad tradicional que causa mucho daño para los hombres y para las mujeres, que también participan de la reproducción de esos roles tradicionales.
Entonces, yo leía hoy la editorial que salió en EL PUEBLO, que dice, hasta erradicar la violencia de género. Y precisamente, una de las consecuencias más duras de esta desigualdad de género y de la permanencia de estos estereotipos tradicionales del varón y de la mujer, genera la violencia de género. Que tengamos 100 situaciones de violencia de género por día, que tengamos un femicidio o un intento de femicidio cada 10 días y que también la distribución de tareas en el hogar, si bien todavía se mantiene con una sobrecarga para la mujer, ha ido evolucionando.
Pero también trae otros fenómenos estas relaciones desiguales de género que, por ejemplo, esa permanencia del varón poniéndose como una máquina sexual o poniéndose autoritario o violento, resolviendo los conflictos en pareja o los conflictos sociales con ese perfil, que no es de todos los varones pero es lo que todavía persiste como una imagen de lo que tiene que ser el varón.
Y eso es lo que hay que descontruir.
La muestra, gráfica y estéticamente, permite observar que haciendo la comida, cambiando los pañales, mimando, generando apego, yendo al médico, es otra masculinidad, empática, igualitaria, despojado de violencia y corresponsable con todas las tareas que implica una pareja.

– Más allá del tema de igualdad de género, ¿se trata del respeto?
Meré- Si, la igualdad de género tiene esa base. Primero del reconocimiento de todo como sujeto de derecho, y el respeto de la posibilidad que tenga su autonomía, su pleno desarrollo como ser humano. Te diría más, creo que la igualdad de género hay que leerla también más allá de la mirada binaria hombre-mujer, hay que integrar otras identidades, como las personas trans. Hay que integrar y ampliar el foco sobre las familias diversas que los avances jurídicos han plasmado, pero también la realidad.
Mucho antes que saliera la posibilidad que parejas del mismo sexo o personas trans pudieran adoptar, jueces en el interior más que en la capital, ya tenían fallos que permitían la adopción, porque esas familias, más allá de las orientaciones o las identidades, tienen que ser espacio de afecto y de respeto. Ese es el lugar ideal para un crecimiento saludable de los niños y de las niñas.
Peralta- No podemos dejar pasar, de todo lo que Juan José dice con muchísimo acierto, un factor que a veces queda como disimulado que es el económico, que incide muchísimo en las desigualdades de género, no solo pagando más por la misma función a un hombre que a una mujer sino en el sistema de que un empleador no contrata a una mujer porque se puede llegar a embarazar entonces no le sirve como sistema productivo.

– ¿En esta muestra fotográfica aparece como uno de los protagonistas un salteño?
Peralta- Correcto, Ramón Hernández es el salteño, en la foto es él quien lleva a su hijo al médico, y no se lo plantea de otra manera. Estuve conversando con él hasta hace un ratito. Él te cuenta que va al hospital, solo son dos hombres y todas las demás son mujeres llevando al niño al médico, pero él lo tiene tan asumido e interiorizado a su proceso con su hijo, que es increíble ver como desde otro lado llegó al mismo lugar que a veces uno quiere llevarlo al lado más intelectual, y él llega a eso desde el lugar más familiar, más desde el amor que tiene por su propio hijo, y el amor no se puede medir, es una cosa que se tiene. Ramón Hernández es cuidacoches, está en una situación precaria, tiene un tema con la vivienda donde él vive, además de que no ha podido conseguir trabajo por más que lo ha intentado.
Es autodidacta, aprendió por internet a reparar lavarropas y microondas, pinta casas. O sea, es lo que en términos comunes decimos que es un buscavidas, un verdadero luchador. Y por más que no tiene trabajo, que tiene que hacer changas e ir de un lugar para otro buscándose la vida, él no deja ni desatiende a su hijo.

Meré- La muestra es una herramienta didáctica para los liceos, escuelas, los centros juveniles, los CAIF, aunque sabemos que estamos en fin de cursos, para promover la discusión porque plasma al varón haciendo tareas que naturalmente creemos que pertenecen a las mujeres.
Y esa es una construcción social que sostiene la desigualdad. Esa distribución equitativa de las tareas de crianza, del amor, como acaba de decir José, el afecto y el amor sostienen la distribución de las tareas pero muchas veces, en nuestras cabezas de varón, socializado de manera tan tradicional. Claro, todo esto es muy dinámico, una cosa es la socialización que yo recibí, otra es la que los jóvenes o adolescentes están recibiendo.
Pero aún así perduran mitos y roles estereotipados, que no le impiden al varón ser un ser humano.
Llorar, reír, emocionarse, ocuparse de los niños, tener un pleno crecimiento empático con los otros. En la socialización y en los procesos de construcción de la subjetividad, esta muestra tiene un papel fantástico.

– Se tiende a idealizar lo que es la tarea de las Naciones Unidas en el mundo, fundamentalmente en lo que refiere al mantenimiento de la paz mundial, ¿cuál sería el marco por el que en este caso se involucra en esta muestra fotográfica?
Meré- La ONU desde su fundación hace 70 años, tiene tres pilares, el mantener la paz, generar el desarrollo y asegurar los derechos humanos de todos, no como receptores pasivos de un derecho que alguien les da sino personas empoderadas que por el hecho de nacer humano tienen todos los derechos, desde al de ser, a crecer, a ser feliz. La igualdad de género se enmarca estrechamente en esta perspectiva.
Esta muestra fotográfica tiene una perspectiva de derecho, de igualdad de género y apunta a que todos visualmente veamos que los derechos, más allá de las declaraciones, de los tratados, se hacen carne con la acción de las personas.
Peralta- También la ONU es visto como algo etéreo, pero la ONU tiene siempre los pies en la tierra, siempre va a dónde tiene que ir a ayudar, y eso se visualiza en todos los países del mundo, incluso en Uruguay. Por eso hoy estamos acá en Salto, y por eso esta muestra estará abierta durante un mes, luego recorrerá 10 departamentos del interior, porque la idea es que la ONU, a través de distintas iniciativas, proyectos y acciones, pueda llegar a la población real, al ciudadano de a pie.
En 2016 la ONU aprobó una agenda que se llama Agenda para la Reforma de 2030 con 17 objetivos de desarrollo sostenible que la Humanidad debe alcanzar para tender a una Humanidad más pacífica y feliz.
El objetivo Nº 5 es la igualdad de género. Entonces, trayendo desde esa idea tan teórica a lo más concreto, cómo logramos una sociedad con desarrollo sostenible de un país, cómo logramos una sociedad más justa, que viva en paz, empecemos por casa, me quedo a cuidar a mi hijo y que mi mujer pueda ir a trabajar.

Leonardo silva