Las mujeres “somos diferentes, tenemos diferencias generacionales y como personas tenemos que poder representar eso cuando se construyen políticas públicas”

Pasó un nuevo 8 de Marzo, fecha en que se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Hoy EL PUEBLO comparte una visión personal de Lucía Minutti, ex candidata a intendente y dirigente del Espacio 40 del Partido Nacional, donde habla de sus comienzos en la militancia estudiantil a la salida de la dictadura, cuando a esas reuniones no iban mujeres, y su punto de vista de todo lo que se ha avanzado y lo que aún resta por hacer.

– Siempre militando, desde joven como estudiante y luego en la política…
– Exactamente, siempre militando. Es más, desde que nos reuníamos en un garaje en la época de la dictadura y ni siquiera votaba. Siempre cuento que no voté en las elecciones del año 80 por dos días, pero siempre militando, y tiene que ver mucho esto con el hecho de ser mujer. No me olvido más la vez que me invitan a la primera reunión en Montevideo, año 82, 83, que era la formación de la Corriente Gremial Universitaria (C.G.U.), que ya venían trabajando, y resulta que cuando entro era la única mujer, y decían malas palabras y decían, “ay, perdón” (risas), me sentía lo más fuera de lugar, era una sensación como decir, ¿qué estoy haciendo acá? Pero me gustaba la política, tenía cosas para aportar…

– ¿Se sentía escuchada, respetada por sus compañeros?
– Sabes que sí, aparte trabajé mucho en lo que fue la formación de la Federación de Estudiantes del Interior, que la hicimos estudiantes del interior de diferentes partidos, pero unidos en la reivindicación del derecho del interior a tener su propia Federación de Estudiantes y no formar parte de una comisión de la FEUU. Siempre me sentí respetada, escuchada. Es cierto que el tema de la participación de la mujer en la política siempre ha sido difícil. Es un tipo de participación previo a tener hijos y otra pos hijos…lucia minutti

– ¿Por qué?
– Por lo que es la distribución del tiempo y por lo que es la división sexual del trabajo, lo que fue originalmente nuestra cultura.
Me tocó nacer en los años 60, que fue la época de cambios, y de alguna manera como que los cambios se van impulsando. Tengo hijas jóvenes, que son completamente diferentes como ellas viven su empoderamiento al golpe que nos costó a nosotras poder empoderarnos y animarnos.
Hoy es otra la realidad, se han conquistado no derechos, en realidad, se ha visibilizado que la mujer, así como el hombre, somos sujetos de derecho y no objetos de protección u objetos de, sino que somos sujetos, y como sujetos tenemos nuestros derechos inalienables que tienen que ser garantizados. Entonces, en realidad en lo que se ha ido avanzando a nivel legislativo no es en consagrar derechos, porque los derechos ya los tenemos consagrados desde que nacemos por ser personas. En realidad es poder viabilizar el reclamo de esos derechos, que en definitiva son derechos que tenemos consagrados.

Eso ha sido un largo camino que a nivel legislativo tuvo muchísimo que ver la formación de lo que fue la Bancada Bicameral Femenina, en la cual participaron mujeres de todos los partidos políticos, que fue cuando se empezaron a consagrar aquellas leyes que daban cuenta de lo que era la situación que vivían las mujeres intramuros, o sea, dentro de sus casas. Ahí se empieza de alguna manera también a poder explicitar todo lo que era aquello que se consideraba en el ámbito privado y a poder visibilizar que el tema de la violencia, más allá que todavía continuamos con esta problemática porque es un tema que tiene que ver con todo un proceso cultural. Las mujeres dieron una gran lección ahí, se juntaron, construyeron leyes a partir de las diferencias, porque cada una pertenecía a partidos políticos distintos. Hago un homenaje a Beatriz Argimón, quien hoy es la presidenta del Directorio del Partido Nacional…

– Después de más de 180 años de existencia el Partido Nacional tiene a una mujer al frente…
– Si, después de 180 años el Partido Nacional le dio el lugar como presidenta de su Directorio a una mujer, y no como un decorado. O sea, a una mujer que gestiona, que hace las cosas y que se ha ganado el lugar a gerenciar a un partido.

– Paralelamente, tras 189 años de historia como país, recién van tres mujeres que presiden la Cámara de Representantes, y la primera fue en 2005 con la diputada Nora Castro, luego en 2010 Ivonne Passada y ahora es la sanducera Cecilia Bottino. O sea que ahí también estamos muy atrasados aunque poniéndonos al día como sociedad.
– Estamos atrasados, es lo que decíamos, una cosa es la legislación y otra lo que en realidad pasa. Soy una defensora de la Ley de Cuotas, a pesar que dentro de mi partido hay gente que no está de acuerdo por el tema de que es destratar a las mujeres…

– Porque discrimina…
– Sí, pero a veces es necesario, lo que llamamos la discriminación positiva, porque eso de alguna manera ha visibilizado algo que se pudo poner en discusión, que era la participación no igualitaria en política y en las cuestiones de lo que es la gestión y las políticas públicas, que no es simplemente un tema de participación, sino de la visión que nosotras tenemos de diferentes problemáticas. Es diferente a la visión que por ahí tienen los hombres o por ahí que tienen otros sectores de la sociedad. Somos diferentes, tenemos diferencias generacionales, tenemos diferencias como personas, y tenemos que poder representar eso cuando se construyen políticas públicas. Eso dio lugar a visibilizar la poca participación de la mujer en un ámbito como el legislativo, pero también en el ejecutivo, más allá que yo ahora no las conté, pero hay muchísimas alcaldesas que son mujeres, hay una sola intendenta, que es la de Lavalleja, en el período pasado hubo tres intendentas. Así que sigue siendo difícil, pero es un camino que hay que recorrer.

– Uno de los graves problemas sigue siendo la violencia de género, usted recién mencionó la palabra visibilización. ¿Antes pasaba lo mismo y no se veía pero ahora se denuncia más o es que ahora nuestra sociedad es más violenta?
– Hay un poco de las dos cosas. A través de lo que es la sensibilización, la visibilización y la no naturalización de la violencia como algo que era del orden de lo privado, que era parte de las relaciones de pareja, y que eso se dejó de naturalizar, entonces se empieza a visibilizar más y a pedir más ayuda. Por otra parte, como sociedad estamos siendo más violentos, muy intolerantes, se ve en diferentes expresiones de la sociedad que no tiene que ver solamente con el tema de género sino que tiene que ver con otras expresiones. Parecería que todo lo que es diferente a mí, pasa a ser un enemigo, y en definitiva lo que tenemos que hacer es construir una ciudadanía diferente, que haga que crezcamos como sociedad. ¿Cómo no vamos a poder construir en armonía una sociedad si somos solo tres millones de habitantes?

– Nuestra Constitución es mucho más sabia cuando establece que lo único que nos tiene que diferenciar son nuestros talentos y virtudes, y no cuestiones de género, de religión, de raza, ideologías…
– Por diferentes estudios que se han visto, las mujeres en realidad están teniendo muchísima más formación en estudios universitarios, incluso dentro de lo que son las deserciones, desertan más los varones que las mujeres. Estamos teniendo todo lo que es una accesibilidad a lo que es capacitación. Ahora también es cierto que tenemos grandes capas de población para quienes es muy difícil a veces para las mujeres poder acceder a estudios, a emprendimientos y poder generarse su propia autonomía económica. Entonces tenemos grandes desfasajes poblacionales en varios sentidos y no solo en el sentido de género. Pero también creo que empoderando a las mujeres en aquellos programas que apuntan a lo que es la capacitación y la formación de las mujeres y lo que son los micro emprendimientos, también hace a como esa mujer se posiciona después como modelo frente a sus hijos en la crianza. Se posiciona como modelo frente a la pareja, y cuando una mujer sale a trabajar, necesariamente tiene que empezar a haber una redistribución de lo que son las tareas del hogar. Ese encontrarse en otras tareas que tienen que ver con el cuidado, con lo que es la salud, con la necesidad de poder hacerse cargo ambos de lo que es la crianza de los hijos en esas etapas de la vida que son tan importantes. Los cambios culturales avanzan a un ritmo mucho más lento de lo que son los cambios legislativos, que no son menores, se ha ido avanzando.

– ¿Ha participado de las convocatorias que se han hecho por el Día de la Mujer?
– Siempre estuve porque creo que esas cosas, independientemente de lo que en un momento pensara o no pensara mi partido, los partidos crecen con las mujeres, “más mujeres, mejor política”, y sigo creyendo en eso, no porque las mujeres seamos mejores o superiores sino porque somos diferentes y porque necesitamos estar representados en los partidos políticos. Siempre fui una luchadora por lo que son esas causas en las cuales creo, y entiendo que visibilizar a través de las distintas manifestaciones que se realizan todos los 8 de Marzo que hay una gran capa de nuestra población, que son las mujeres, que antes estaban en lo oscuro, como aquel recordado dicho que detrás de un gran hombre siempre hay una mujer, bueno, atrás. Esto ha logrado poner en foco sobre cómo somos las mujeres, cómo es nuestra subjetividad, cómo vivimos la realidad, cómo construimos políticas y cómo somos parte integrante de esta sociedad en la cual vivimos.

Y hay un tema que me parece que no es menor y que deberá impulsarse este año, que es el proyecto de Ley sobre Tenencia Compartida. Más allá que a veces no es políticamente correcto porque por ahí también toca una especie de propiedad privada de las mujeres que son sus hijos -algo que también se fue construyendo en nuestra subjetividad-, la Ley sobre Tenencia Compartida viene a aportar el hecho de que los hijos son cuestión de dos y que más allá que estén juntos o separados, las responsabilidades económicas, afectivas, educativas son de ambos miembros de la pareja, y que no son terreno de guerra de ver quién se queda con un botín. Creo que esa ley va a ser algo muy bueno, en especial para los hijos. Y más allá que podrá tomarse como algo tangencial, será algo que pondrá a los varones esa responsabilidad que es importante a la hora de criar hijos.

PERFIL DE LUCÍA MINUTTI

Casada, dos hijas. Es del signo de Sagitario. De chiquita quería ser médica, psicóloga, azafata. Es hincha de Nacional, “pero en realidad de los deportes lo que siempre me ha gustado es el ciclismo”.

¿Una asignatura pendiente? La política.

¿Una comida? El churrasco con tallarines o espaguetis con pesto.

¿Un libro? “Mi planta de naranja lima” de Jose Mauro de Vasconcelos.

¿Una película? “El francotirador” de Martin Scorsese, “Mi pie izquierdo”, “África”, “Australia” y una que me hizo ver mi hija llamada “Cartas a Dios”.

¿Un hobby? Leer.

¿Qué le gusta de la gente? La franqueza.

¿Qué no le gusta de la gente? El doble discurso, la desconfianza, la hipocresía.

Leonardo silva