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“Para pasar a la economía del conocimiento, la educación juega un rol central”

La Empresa Venturini –en el marco de su 50° aniversario- y el Colegio de Contadores, Economistas y Administradores del Uruguay (CCEAU) organizaron junto al Centro Comercial e Industrial de Salto la llegada hasta nuestra ciudad del expresidente del Banco Central Ricardo Pascale, para llevar a cabo una conferencia sobre los “Avances Tecnológicos, su impacto en la vida, en las empresas y en la economía global”. Previo a ello, Pascale recibió a EL PUEBLO en el marco de una conferencia de prensa.Ricardo Pascale [1]

“Muchas gracias al Centro Comercial e Industrial de Salto –comenzó diciendo-, a la familia Venturini que nos une una amistad, por tener la oportunidad tan particular de estar en esta ciudad tan querida, tan linda y tan reconocida en nuestro país, para charlar con los vecinos de algunos temas que están avanzando tecnológicamente en la economía mundial y cómo esos temas que están avanzando impactan en la vida de la gente, cómo impacta en las empresas, en las unidades económicas y cómo impacta hasta en la economía global. Es un tema que es un permanente desafío y en crecimiento, con lo cual va a ser una oportunidad para intercambiar ideas.

No vengo a pontificar ni a dar ideas espectaculares sobre el tema, nada más lejos de eso, sino apenas cambiar algunas ideas, contarles lo que está pasando y de las preocupaciones y alegrías que tenemos, luces y sombras de estas nuevas tecnologías que nos están circundando todo el tiempo, y sobre todo escuchar, que es lo que más me interesaría, la opinión y las preguntas de los empresarios y público salteño”.

- ¿A dónde tiene que apuntar Uruguay como país, pensando que estamos en el medio de dos gigantes, como Brasil y Argentina?
– Eso que pregunta es parte de los objetivos de la charla de hoy. La humanidad ha venido pasando, en el último siglo y en lo que va de éste particularmente, por algunas revoluciones tecnológicas. La primera fue en 1908 cuando Henry Ford saca su Modelo T de auto, que significa la típica revolución de la producción que se llama en masa, o sea, la producción en serie, siempre lo mismo. Es pan y manteca, como me gusta hablar a mí, sencillito, son los commodities. Tenemos soja, andamos bien, la soja sube el precio, fantástico. A Chile le sube el precio del cobre, anda bien, le baja el precio y ya no anda tan bien. Luego de esa revolución, hubo una en el año 71 que es cuando INTEL desarrolla el primer microprocesador. Ahí empieza la revolución del conocimiento, en la que estamos ahora con las velas desplegadas en el mundo. No hay ningún país en el mundo que no haya ingresado en la economía del conocimiento, ninguno. Toda América Latina ha quedado en la anterior revolución, con atisbos y con matices, como es obvio según los países, y está en la revolución de las masas, y no me refiero a las masas humanas sino a las cantidades. Se produce lo mismo, igual, y ese precio de esas cosas lo fijan otros, y al fijarlo otros, te estás fijando en el nivel de vida de los que estamos acá adentro, y la prosperidad, la salud, la educación, la calidad de esas cosas.
Uruguay está en óptimas condiciones, y siempre fui muy optimista, mucho más optimista que si fuéramos un país grande. Ser un país pequeño y de gente con las características que tenemos los uruguayos creo que nos pone en óptimas condiciones. O sea, el debate de antes que se daba cuando yo era estudiante de grado, en la Facultad, de si era un país viable o no, está superado. Somos más que viables, más viable que muchos de los vecinos que tenemos y que apreciamos tanto, caso Argentina. Ellos me apoyaron mucho en mis inicios académicos. Pero son países que, como le decía, estamos en una economía del conocimiento, donde el núcleo central sale de los hierros y de los minerales para pasar a ser el ser humano.

- La ministra de Educación sostuvo en el pasado acto de Jura de la Constitución que Uruguay tenía que prepararse para estas nuevas tecnologías, lo que implicaba invertir en la capacitación de mano de obra calificada que hoy no tenemos. ¿Qué debería pasar para que Uruguay pueda prepararse para estos nuevos tiempos?
– Creo que la señora ministra fue muy clara. No tuve la oportunidad de leer esas declaraciones, pero siguiendo su pregunta, efectivamente es así. En mi humilde opinión, Uruguay está en óptimas condiciones para dar ese salto, en el cual, para pasar a la economía del conocimiento del que hablaba recién, la educación juega un rol central. Ahora, es muy importante, en ese rol central de la educación, la existencia de consensos. O sea, es muy difícil hacer un giro de paradigma si no hay un consenso entre las grandes figuras que manejan el país, en su conjunto.

A mí me tocó, y lo digo por experiencia propia no porque lo leí en los libros, además de haberlo leído pero lo tuve que vivir, cuando volvimos a la democracia me tocó estar en una posición medio delicada como presidente del Banco Central del Uruguay.
El país estaba desecho en todos los aspectos, incluso había un problema político con el tema de los desaparecidos, que si bien no es un tema económico, la economía no se da en la estratósfera, se da en la Tierra, en un lugar determinado. Entonces, en ese momento todo el mundo cree que fue el equipo económico el que sacó al país adelante después de cinco años, aunque más o menos lo enderezó, que puso en orden la casa, no iría más allá. Pero estaba todo desordenado y se puso en orden, y eso pasó por un solo motivo, que es el que quiero resaltar.
Se pudo poner la casa en orden porque los tres líderes de los tres partidos más importantes en aquel momento, nos apoyaron totalmente, y no tengo más que agradecimiento por ello. Con algunos condicionamientos, como el que toda la política económica se circunscribiera en no crear un problema social. El país estaba lleno de heridas, sangraba por todos lados, por lo que no podíamos hacer una política económica que podría ser muy linda desde el punto de vista teórico, pero que rompiera al país y a la democracia.

Cuando la gente de los distintos estamentos sociales, sea sindicatos, empresarios, sean los medios con los cuáles yo, por ser periodista toda la vida desde jovencito –y todavía escribo algo-, se dieron cuenta que había un gran apoyo, ahí comenzó a cambiar la confianza hacia el equipo, y ahí pudimos superar los obstáculos.
Lo que trato de decir es que cuando hubo esos consensos, salimos adelante de instancias horribles.
Consensos que deben estar siempre más allá de la discusión política, que en otros temas puede ser distinto, obviamente, alguno tendrá su opinión, pero hay ciertas cosas que sobre el barco tenemos que saber clarito a dónde va, y que todos sepamos que el barco va para allá (señala un lugar con su mano), ahora que luego seamos de Peñarol o de Nacional, es válido porque todos tienen derecho a tener una opinión.

- ¿Hay condiciones para tener esperanzas?
– Yo siempre soy un optimista, pero le voy a hacer una confesión. En Ciencias Sociales, porque la economía está dentro de las Ciencias Sociales, no existe una opinión solamente técnica, siempre tiene atrás un componente de las experiencias o de las emociones vividas, por eso soy muy optimista. Basta que la ministra apunte en una dirección correcta, como recién hablábamos, y si todo el mundo se pone en esa condición, al final todo el mundo comienza a ser proactivo en ese sentido. Esto es como cuando hay una epidemia, no se puede vacunar solo a una o dos manzanas de habitantes, hay que vacunar desde ya a todo el mundo, porque si no la epidemia sigue.

- ¿No se debería yacomenzar a trabajar en esto? Se habla que en 15 o 20 años habrá mucha mano de obra cesada si no está debidamente calificada.
– Sí, sí, definitivamente. Y supongo que ya se deben estar haciendo cosas.

- ¿Para salir adelante se debe encontrar un punto donde poder confiar, como una propuesta que lleve de nuevo al uruguayo a
confiar?
– Creo que la confianza del país no está quebrada, simplemente que a veces hay que unir esos esfuerzos para tratar de salir adelante.
Hay confianza en el equipo económico, el país sabe que en este momento nos encontramos en una fase descendente del ciclo económico. O sea, tuvimos una fase ascendente que duró muchos años, en los cuales muchos de nuestros precios estaban por las nubes.
No les voy a explicar a ustedes en Salto ese tipo de temas que saben mejor que yo. Cuando los precios empiezan a bajar porque otros lo fijan, si no tienes una economía basada en el conocimiento, sino que vendes commodities, toda la economía se reduce.
Se ve entonces que el Producto (Bruto Interno) crece menos, entramos en una fase del consumo que se ve debilitado.
Por eso mis esperanzas siempre están en un cambio radical de salir de la economía de las cantidades (y no hablo de despreciar) para empezar a pasar a la otra economía.
Fue el caso de Australia, de Nueva Zelanda, de Finlandia, de Singapore.
En 15 años cambiaron el país, pero hubo una gran decisión de cambiar el país. Como en aquel momento hubo una gran decisión de salir adelante frente a una adversidad muy grande que había dejado un gobierno militar.

- Siempre se ha dicho que Uruguay es un país en vía de desarrollo, ¿cuándo vamos a poder ser un país desarrollado?
– Cuando los uruguayos dispongamos eso…

- ¿O sea… nunca?
– Bueno, depende de nosotros. Yo soy un poco más optimista que usted, por eso le dije que en Ciencias Sociales siempre hay un componente personal.
Esto no es Física ni Química, donde uno sabe que pone esto y le da esto otro. Soy más optimista de Uruguay que si fuera de países que quiero mucho, como Argentina o como Brasil, donde están quebradas raíces centrales.
Uruguay tiene cosas de las que debe sentirse orgulloso.
La Justicia podrá ser más lenta, pero acá no es una cosa de que pasa cualquier cosa. Cuando uno quiebra la confianza sistémica y ya no cree en nada, la verdad es que cualquier medida económica que se tome puede dar un resultado inesperado.

- ¿Y qué pasa con las generaciones que están en camino?
– Cuanto antes empecemos, mejor.

PORFOLIO DE RICARDO PASCALE

Ricardo Pascale Cavallieri (Montevideo, 29 de agosto de 1942) es un economista, profesor y escultor uruguayo, expresidente del Banco Central del Uruguay. En la esfera política siempre estuvo cercano al Partido Colorado.

Es Doctor en Sociedad de la Información y del Conocimiento por la Universidad Abierta de Cataluña (2007), donde aprobó su tesis doctoral con la calificación de Sobresaliente Cum Laude. Entre 1975 y 1976 estudió en la Universidad de California, Los Ángeles, donde recibió el Diploma de Estudios Posdoctorales en Finanzas.

Previamente, en 1966, se había graduado de Contador Público en la Universidad de la República. Es catedrático de Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República desde 1969 a la actualidad, cargo que obtuvo por concurso de oposición y méritos.

Entrevista de Leonardo Silva