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Pensando en generar empleo: “hay que buscar inversiones macro que diversifiquen la producción del departamento”

Entrevista a Manuela Mutti Fornaroli

Manuela Mutti (31) milita en política desde los 14 años y hoy es una de las tres diputadas por Salto electa por su sector, el Movimiento de Participación Popular (MPP). EL PUEBLO dialogó con ella para conocer cómo ha encarado su trabajo legislativo.Manuela Mutti [1]
- Cumplió 3 años de estar al frente de la diputación por Salto, ¿diputación que podemos decir llegó casi por sorpresa?
– Exactamente, fue una diputación que nos tomó por sorpresa porque como MPP íbamos en una candidatura en solitario. En otras instancias y como organización política habíamos logrado diputaciones pero siempre en el marco de alianzas. En este caso la 609 iba sola con un candidato nuevo, mujer, joven y a su vez en ese momento era docente rural, por lo que terminaba de dar clases y me iba a militar. O sea que tampoco teníamos una disposición grande, que implicó que la organización tuviese que hacer malabares y montar una estrategia diferente a la hora de poder trabajar hacia las elecciones, que hoy con el diario del lunes sabemos que fue una estrategia acertada.
- ¿Cómo se encontró en esa función de legisladora? ¿Era lo que esperaba?
– En mi caso siempre planifiqué mi trabajo político como un trabajo orgánico. Me gustó siempre la tarea de planificación política, de debate interno y de generar las condiciones para que la organización funcione. Ese fue mi rol siempre, por eso estuve muchos años en la dirección de los jóvenes a nivel nacional y en la dirección del regional del interior, en la cual nos encargamos de que funcione la orgánica en todo el interior. Esto fue desde muy temprana edad, arranqué a militar a los 14 años y a los 16 ya ocupaba cargos de responsabilidad a nivel nacional. Esa tarea me sirvió de mucho porque a la hora de llegar al Parlamento, muchos de los compañeros con los que hoy trabajo son compañeros generacionales de esos momentos, y los que no lo son, los pude conocer en la militancia orgánica.
Quienes están en el Parlamento ninguno me es desconocido, quienes forman parte de sus equipos de trabajo tampoco. Inclusive fui parte de equipos de trabajo en el Parlamento cuando era joven. A través de algunos centros de investigación realizamos muchísimos aportes a (Ernesto) Agazzi, con quien trabajé como asesora cuando era estudiante en la parte de fundamentación de proyectos de ley. Entonces, más o menos lo que era la dinámica del trabajo parlamentario la conocía, pero desde otro ángulo, no teniendo que ser yo la persona que daba la cara en determinados momentos ni atajar todos los frentes. Sabía lo que era un poco la tarea y la diferencia entre un diputado de Montevideo y un diputado del interior, sin duda que es totalmente distinto.
- ¿Por dónde observa esas diferencias?
– Y la diferencia pasa porque al diputado del interior le llegan los conflictos hasta cuando va al almacén. Si la gente te identifica, te para, te plantean los problemas y en cada situación te estás llevando problemáticas para que se resuelvan previo estudio y reuniones a agendar. También que no te centras en un trabajo específico. Si bien integro la Comisión de Educación y Cultura, me he metido en la Comisión de Legislación Laboral, en la de Transporte, en la de Salud, en la de Derechos Humanos, en la de Población y Desarrollo, en la de Hacienda. Sin embargo, el diputado de Montevideo logra poder centrar más su trabajo en áreas específicas y en la tarea más legislativa. Estar en el Parlamento todos los días de la semana te permite a veces estar más en el mojo que lo que estamos nosotros, que hay cuatro días que nos perdemos y cuando llegamos hay muchas cosas ya resueltas.
- Antes se tomaba al diputado del interior para hacer gestiones para la gente, ¿cómo es ahora?
– Ese no debe ser nuestro rol. De hecho terminas siendo el nexo más cercano con algunas cuestiones del Poder Ejecutivo, entonces a veces se excede la tarea legislativa. Nos encantaría decir que nuestro trabajo es de escritorio y que se refiere a la parte legislativa que tiene vínculo con nuestro territorio, con la gente y a nivel nacional. Pero en realidad terminamos siendo el nexo de la solución de muchísimos problemas, abrir vínculos, destrabar cosas. Por suerte, una de las cosas que nos permitió organizarnos y no estar al golpe de balde, fue haber definido a través de muchísimos informes que pedimos a la Universidad de la República, a las distintas reparticiones del Estado en general y a la gente que estudia a nivel social, cuáles eran las problemáticas que tenía nuestro departamento para poder definir también cuáles iban a ser nuestros ejes de trabajo.
Una de las cosas que ha definido nuestro trabajo es tratar de que lo urgente no termine marcándonos la agenda y de lograr un trabajo capaz que silencioso pero planificado, en donde vayamos cerrando temas y no terminemos atendiendo problemas particulares, que eso ha sido algo que en el principio de la Legislatura nos dimos cuenta que teníamos que gestionarlo mejor, no atendiendo problemas puntuales y tratar de ver cuando esos problemas son colectivos, reales y ser quizás orientadora de los problemas puntuales, y explicarle a la gente que como ciudadanos tienen tales derechos, que pueden ir a tal oficina a la que tiene acceso todo el mundo y no venir a una diputada para solucionar sus temas.
- ¿Y la gente entiende eso?
– Ha habido de todo, inclusive muchas veces las respuestas han tenido que ser fuertes. Es increíble, la gente se queja mucho de la corrupción, pero en la primera oportunidad en la que tiene un problema a veces te piden cosas que no son muy santas, y ahí le tenemos que explicar a la gente que eso no hacemos. Por lo que a veces hay respuestas medio fuertes pero que hace a la pedagogía de la política, para empezar a educarnos desde otro lugar como ciudadanos y como actores políticos.

“Nos ven venir y saben que somos muy insistentes”, dijo

- ¿Cuáles son los ejes de su trabajo parlamentario?
– Trabajo, ruralidad y educación. Una de las cosas que nos hemos impuesto como objetivo para terminar la diputación es lograr lo del Veltroni que está medio atado para la Universidad de la República, que en eso estuvimos trabajando muchísimo. Pero de todas maneras, eso no da una solución definitiva a los problemas de la Universidad. Luego hemos trabajado también en poder lograr lo del polo tecnológico. Algo que ya logramos fue concretar una propuesta estable para el medio rural que es la propuesta educativa de Carumbé, con un micro para toda esa zona llevando estudiantes tanto de Primaria como de UTU, que dará una respuesta estable. En materia laboral, combatiremos la precariedad laboral tanto de forma legislativa como a través de la denuncia. En materia legislativa estamos trabajando el proyecto de ley sobre insolvencia patronal, el proyecto de clearing patronal y estamos ocupándonos también del trabajo de los artistas.
- Se ha podido ver en este tiempo su particular preocupación por la problemática de los trabajadores de la naranja y por temas educativos, pero si tuviera que definir cuál ha sido su principal preocupación en estos tres años en la diputación, ¿cuál sería?
– Sin duda el empleo. Es algo que nos tiene tremendamente preocupados, pero cuando digo el empleo no estoy hablando de la precariedad del empleo, que ha sido la expresión más fuerte el tratar de defender los derechos de los trabajadores más vulnerados, como son los trabajadores zafrales, sino que ha sido el empleo en la búsqueda de oportunidades para nuestro departamento. Si bien sabemos que excede a nuestro rol, y capaz en eso la intendencia tendría que tener un rol más preponderante, hemos golpeado puertas. Inclusive este mes volvimos a reunirnos con la ministra de Industria, preocupados y con números sobre la mesa siempre, junto con el Ministerio de Trabajo nos hemos reunido con la OPP, nos hemos reunido por el tema hidrovía, tratar de meter cabeza en cuáles puede ser las salidas no solo departamentales sino de la región.
Nos hemos juntado muchísimas veces con la diputada de Paysandú y con la senadora Patricia Ayala, en un principio para un diagnóstico de cuál era la situación de nuestros territorios a nivel de potencial de desarrollo, y por otro lado ya ir con propuestas más concretas a golpear puertas que muchas veces nos ha sucedido que no ha tenido viabilidad o no ha existido la intención de abrirlas o no hemos sido apoyados en esas golpeadas de puertas. A esta altura nos ven venir y saben que somos muy insistentes…
Hoy tenemos que buscar inversiones macros que tengan que ver con la diversificación del modelo productivo del departamento. No puede ser que dependamos solo de una forma de producción como es el citrus y con miras a su vez de que tenemos una situación a nivel internacional y nacional en el citrus en el que estamos en un proceso de reconversión varietal, y eso baja increíblemente la cantidad de producción por cuatro años, y por ende la mano de obra también, todo para poder mantener determinados mercados en el exterior. Entonces en ese contexto, con más razón tenemos que empezar a pensar en la diversificación de la producción en nuestros territorios. En un momento se pensó en la producción del cáñamo, hay inversiones en Constitución que fue una punta. Por eso fuimos a hablar con Juan Andrés Roballo, prosecretario de Tabaré Vázquez, preocupadísimos por conocer cuáles eran las inversiones. Roballo nos dijo que iban a empezar a estudiar traer inversiones en cáñamo y bueno, se concretó en Constitución, pero siguen siendo esfuerzos muy aislados, por lo que requerimos otro tipo de apoyo.
- ¿No se está pensado para Salto realizar obra pública?
– Justamente, es una de las cosas que vamos a tratar de pelear en este presupuesto que ingresa, poder fortalecer la inversión no solo en materia de obra pública educativa, que fue lo que habíamos realizado en pequeñas intervenciones, sino en obras públicas macro, que es lo que vamos a empezar a estudiar y que tengamos obras planificadas para Salto.

Perfil de Manuela Mutti Fornaroli

Divorciada. Tiene un hijo de 7 años. Es del signo de Capricornio. De chiquita quería ser barrendera. Es hincha de Chaná y de Nacional. ¿Una asignatura pendiente? Pintar profesionalmente, porque en realidad paso todo el día dibujando y pintando. ¿Una comida? Milanesas con fideo. ¿Un libro? “El arte de amar” y “El Miedo a la Libertad” de Erich Fromm ¿Una película? “Novecento” de Bernardo Bertolucci. ¿Un hobby? Escuchar música, leer y pintar. ¿Qué música escucha? Muy variado. Me gusta mucho Alejandro Balbis, pero también Pink Floyd, como estudié piano me gusta mucho Mozart. Me encanta la murga, el blues (B.B. King y Janis Joplin), el rock me fascina, pero si me quiero divertir y cocinar escucho a Vanesa Britos, pero solo porque cocino bailando. ¿Qué le gusta de la gente? La vehemencia. ¿Qué no le gusta de la gente? La pasividad.

Entrevista de Leonardo Silva