“Salto tiene problemas que requieren de una energía muy importante desde el gobierno nacional y del departamental”

Entrevista a Javier García

El senador Javier García, líder del Espacio 40 del Partido Nacional (PN), estuvo en nuestra ciudad y aprovechó su visita para dialogar con EL PUEBLO sobre temas de actualidad, poniendo énfasis en la inseguridad.

- Nueva visita a Salto, ¿cómo encuentra a su sector en Salto?
– Venimos con una doble intención en esta nueva visita a Salto. Lo primero, algo que nos gusta mucho y con Lucía (Minutti) lo hemos hecho en todos estos años, que es realizar una política de cercanía. Mire, el otro día me pasó algo bastante particular en Facebook, estando yo en Rocha o en Tacuarembó, una señora muy respetuosa me dice, “pero usted, cuando sale de gira, ¿no le descuentan al no estar en el Palacio?”, y yo le explicaba que la tarea de cualquier legislador, pero sobre todo la de un senador que tiene circunscripción nacional, a mí por ejemplo me eligió gente de todos los departamentos, incluso Salto, por lo que tengo una doble tarea que es la de legislar y la de representar, y que es imposible representar encerrado en la oficina del Palacio Legislativo, que así se conoce una parte de la realidad, pero no la realidad tal cual es. Por tanto, es parte de mi trabajo recorrer el país, escuchar y conocer realidades, es decir, estar cerca de quienes represento. La señora me agradeció la respuesta.Javier Garcia (3)
Por otro lado, así como estuvimos en los años previos, ahora estamos en una etapa en donde falta un año para las elecciones internas, algunos meses más para la elección nacional y estamos consolidando el Espacio 40 en Salto con Lucía Minutti. ¿Y cómo lo encuentro? Lo encuentro muy bien, en un departamento donde el PN luego de su última intendencia, justamente de Minutti, tuvo a nivel nacional un retroceso en los últimos años del 90, y veo ahora al PN retomando su movilización y su fuerza en todo el país y así como lo veo en todo el país también lo veo en Salto. Por lo tanto, veo al PN muy movilizado y veo al Espacio 40 con mucho para aportar a Salto.
Integramos el sector “Todos”, que lidera Luis Lacalle Pou, y lo hacemos desde una perspectiva particular. Somos fundadores de “Todos” teniendo nuestro origen Wilsonista, y cuando allá por el 2013 empezamos a ver las elecciones que venían, decidimos impulsar la renovación del PN e impulsar la candidatura de Luis cuando Luis todavía no era candidato, ni en su propio sector, tampoco figuraba en las encuestas. Tenemos gran responsabilidad en la candidatura de Luis y en su victoria en la interna. Obviamente Luis tiene su origen Herrerista, nosotros Wilsonista, y en el siglo 21 lo que importa es lo que viene, el resto, nuestros orígenes, que queremos mucho, nadie nos lo quita pero es parte de nuestra historia no de las cosas que tenemos por delante. Entonces, en Salto tenemos mucho para aportar desde nuestra perspectiva, y lo digo sin ningún gramo de soberbia, porque la alternativa hoy al FA es el PN a nivel nacional, y si el PN gana la elección nacional, tendrá grandes posibilidades de ganar la elección departamental en Salto.

– Hablando de su política de cercanía y que recorre todo el país, discúlpeme que le recuerde que de todas formas usted tiene su corazón particularmente atado a Salto…
– (Se ríe) Bueno, sí, material y espiritualmente. Hace 22 años me casé en Salto con una salteña en la Iglesia del Carmen.

- ¿Cómo ve a Salto?
– Veo que progresó mucho, me gusta mucho como está Salto, siempre obviamente se puede estar mejor. Los gobiernos nacionales y departamentales no son fundacionales, los gobiernos participan de procesos, y no hay ningún gobierno que tenga el monopolio de las cosas buenas y otro monopolio de las cosas malas. Todos hacen cosas buenas y de las otras, porque los seres humanos hacemos cosas buenas y de las otras. Y Salto, que tuvo la posibilidad de tener en los últimos 25 años gobiernos de todos los partidos, todos fueron dejando su huella, y creo que Salto está muy linda.
Salto tiene problemas, como todo el país, que requiere de una energía desde el punto de vista tanto del gobierno nacional como del departamental muy importante. El tema del empleo en Salto, basta estar un rato, charlar un poco con la gente y darnos cuenta que se trata de un problema muy serio. Vengo a Salto hace más de 35 años, mire, tenía pelo y usaba gomina (risas), así que si hará tiempo… Salto hoy tiene problemas que antes no tenía, el tema de la inseguridad era anecdótico antes, porque hablar de un hurto o de un arrebato era una cosa anecdótica, ni hablar de rapiñas, eso no existía. Ahora, trágicamente, las rapiñas y los asesinatos son algo común en Salto.

- ¿Cuáles son los problemas que más le plantea la gente en sus recorridas?
– La inseguridad es el número uno, no le digo excluyente porque recién hablábamos del empleo, pero no hay lugar del país que no se hable de la inseguridad. El miedo nos cambió la vida…

- ¿Tenemos miedo?
– Sin duda.

- ¿No es una sensación térmica?
– No, no, no, por favor. Los que sostuvieron lo de la sensación térmica hoy están arrepintiéndose por haber querido ningunear y achicar un problema que crecía y que se hubiera podido parar si a tiempo se hubiera entendido que era un problema que era grave. Se lo dejó crecer y hoy es inmenso. Los uruguayos hoy vivimos con miedo. Es normal que cuando uno pone la llave en la cerradura de su casa, mire para los costados a ver si viene alguien. Cuando siente que se le acerca un auto o una moto cuando camina por la vereda, pone el cuerpo duro esperando el garrotazo. Nos llenamos de sospechosos; es decir, vivimos en una sociedad que cuando vamos por la calle estamos viendo de antemano quién es el sospechoso. Eso es terrible desde el punto de vista ciudadano, cuando empezamos a ver gente que me puede hacer mal terminamos teniendo una actitud discriminatoria, porque ya lo miramos de reojo de acuerdo a como esté vestido, y eso es terrible. A uno lo roban y no digo que esté contento, pero termina agradecido porque no le hicieron daño. Eso es brutal.

- Desde el Ministerio del Interior nos dictan pautas de cómo actuar cuando nos roban o de cómo debemos salir a la calle para que no nos roben…
– Mire, disculpe que lo interrumpa, pero la actitud del ministro Bonomi da vergüenza, él y su equipo. Le agrego otra perla, la del subsecretario cuando dijo que si usted no está metido en nada raro entonces no le va a pasar nada. Y vamos para 400 homicidios. O sea, si usted no está en el crimen organizado, si no es un narcotraficante, entonces no tiene por qué estar intranquilo porque no le va a pasar nada. Así que a todos los que le pasa algo es porque andan en algo raro. ¡Por favor! Eso es un enorme monumento a la ridiculez.

- Parece un contrasentido, nunca se invirtió tanto en nuestro país en materia de seguridad pero los resultados no son buenos. ¿Qué pasa?
– Es un tema de gestión, y se arregla gestionando bien, porque no es un tema de recursos económicos, como usted bien dijo. Tampoco es un tema de falta de recursos técnicos o tecnológicos porque justamente con parte de esa inversión se compraron cámaras, armamento, uniformes, helicópteros, aviones, visores nocturnos, todo. Desde el punto de vista de la cantidad de recursos humanos, tampoco, porque si uno mira en proporción la cantidad de policías, Uruguay tiene más del doble que muchos otros países desarrollados. Es un problema de gestión, mire. En el caso de Montevideo, el ministro desmanteló lo que es Radio Patrulla. Hoy las comisarías son prácticamente oficinas administrativas, de registro, el parque automotor está destrozado. Usted habla con un comisario, como me pasó la semana pasada, que me dijo, “mire senador, yo tengo solo cuatro agentes en la comisaría, así es imposible”. Es decir, no es por falta de recursos, es por mala gestión. Pero hay algo que está antes, el ministro del Interior nunca debió ser ministro del Interior y todos sabemos por qué, nadie puede dirigir un Cuerpo al cual no le tiene respeto y que desprecia. Por lo tanto, el ministro Bonomi no puede ejercer la autoridad, y como le falta el respeto a la policía, es una persona que no va a recibir respeto por parte del Cuerpo que él dirige, aparte de que ha dejado a la policía absolutamente atada de manos. Si hoy un policía va a un operativo, tiene el riesgo de pasar más horas en el Juzgado que el chorro. Y muchas veces el chorro se va contento por la puerta del Juzgado y el policía queda metido adentro y su familia esperando con angustia en el barrio. La policía tiene hoy el problema de que no tiene sus espaldas cubiertas, no encuentra desde el punto de vista del mando político un respaldo que le permita actuar y jugarse. La policía está esperando poder mirar para arriba a su mando institucional y político y tener un ministro que le diga, “mire agente, esta es la ley y este es el procedimiento policial, si usted actúa dentro de la ley, quédese tranquilo que cuando haya que ir al Juzgado, voy yo y no va usted”.

- En tiempos electorales los políticos se tientan a hacer promesas fáciles…
– Es verdad.

- … ¿por qué el uruguayo debe confiar que el PN será garantía de que puede revertir la inseguridad en el país? Recuerdo que Bonomi prometió reducir un 30% las rapiñas…
– Bonomi por supuesto, pero vamos a hablar de responsabilidades, porque la responsabilidad no es de aquel que rasca el lomo, la responsabilidad política es del presidente, que es quien está ausente, le pido al presidente que ejerza de presidente, porque tenemos un problema grave que afecta a la institucionalidad. Mientras todos los uruguayos vivimos en una situación de miedo, de hartazgo con el tema de la inseguridad, el presidente no está. Vivimos en un caos, el barco está a la deriva, miramos al puesto de mando y no hay capitán. Bonomi es una persona que ocupa la silla, pero no el cargo, y el responsable principal es el presidente de la República, esto es político, del Frente Amplio y de su presidente. Es cierto que hay una tendencia que le hizo mucho daño a la política, la de la promesa fácil. ¿Lacalle Pou y el PN pueden revertir la inseguridad? Sin duda. No hay que prometer nada, hay que cumplir con lo que manda la ley. No es un tema de promesas. La ley, que es la garantía de todos pero en particular del débil, está para ser cumplida. La falta de autoridad siempre la ocupa alguien, y quien la ocupe sin ley, es ilegal. La obligación de un presidente de la República es cumplir la ley, y eso es el ejercicio de la autoridad. Autoridad que no ejerce el presidente la ejercen ilegalmente otros. En este caso las bandas criminales están teniendo más autoridad en muchas zonas del Uruguay que el Estado.

Perfil de Javier Fernando García Duchini

Casado con la salteña Rosana Supparo, tiene tres hijos (Belén, Alfonso y Delfina), es del signo de Sagitario, hincha de Nacional.

¿Una comida? Arroz con pollo, “cocinado por mí”.
¿Un libro? “Historias de filósofos” de Pablo Da Silveira (autor uruguayo).
¿Una película? “Escarlata y negro”.
¿Un color? El azul.
¿Qué le gusta de la gente? “La frontalidad”.
¿Un hobby? Pescar.

Entrevista de Leonardo Silva







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