“Sería el candidato que desde la unidad de la izquierda proponga un modelo que debe ser mejor que el que desarrolló Lima en estos años al frente de la intendencia”

Gabriel Duarte, edil de Alianza Progresista, abogado, docente universitario, entre otras facetas conocidas, ha sido propuesto por algunos sectores del Frente Amplio (FA) como posible candidato a la intendencia de Salto. Si bien aún faltan algunos formalismos políticos para concretar su postulación, EL PUEBLO dialogó con Duarte para ir conociendo cuáles son sus preocupaciones e inquietudes políticas actuales.

– Suena su nombre de manera insistente como un posible precandidato a intendente de Salto por el FA, ¿qué opina de esa posibilidad?
– Está sonando mi nombre como también es cierto que está sonando el nombre de otros compañeros y compañeras, como es natural en el FA además. Por suerte somos un partido político que cuenta con cuadros dirigentes. Para nosotros es una gran responsabilidad que afrontaremos con seriedad y dedicación como hemos encarado todas las cuestiones de la actividad política.

– Este es su segundo período como edil en la junta departamental y antes sumó cinco años como asesor en la Bancada de Senadores del FA.
– Cuando asume el gobierno del FA en el año 2005, la Bancada de Senadores del FA designa un conjunto de profesionales asesores, y si bien yo aún no estaba recibido, ya había terminado los cursos. Y a partir de 2005 ingresé como profesional asesor de la Bancada de Senadores de Alianza Progresista, ahí me tuve que radicar en Montevideo durante ese tiempo. Para nosotros fue una gran experiencia por haber participado en algunas cuestiones que fueron muy importantes, como asesorar a una comisión que estudió el endeudamiento interno, que en aquel momento Uruguay estaba fuertemente endeudado, la gente, las empresas, los productores. Esa fue una experiencia política y profesional que para mí fue muy enriquecedora.Gabriel Duarte II

Después participamos en algunas comisiones, como la de Asuntos Laborales de la Cámara de Senadores, que trató leyes muy importantes como la Negociación Colectiva, la de Protección Sindical que crea el fuero sindical en Uruguay, la Ley de Tercerización que incorpora la responsabilidad de las empresas subcontratistas y las empresas principales. Es decir, profesional y políticamente vivimos esos años con mucha intensidad los cambios legislativos que se iban dando de la mano del primer gobierno de izquierda de Uruguay.

– Tiene entonces una experiencia de 14 años vinculado a la función legislativa, pero se va a postular al principal cargo ejecutivo del departamento, que tiene funciones distintas…
– Sí, son distintas. Es cierto que concomitantemente con esa actividad, recuerdo que en el año 2004 habíamos postulado a la escribana Dora Bagdassarián como Directora de la Regional Norte, salió electa y al siguiente año la FEUU la proclama como candidata a Decana y sale Decana de la Facultad. Por primera vez una Directora de la Regional Norte pasaba a ocupar el cargo de Decano. Y cuando Dora arma su equipo de gobierno como decana de la Facultad de Derecho, que es la más grande que hay en Uruguay, una tarde me citó y me dijo que me necesitaba en el área de cooperación internacional de la Facultad. Y bueno, estuvimos ocho años a cargo de un área importante como Asistente Académico de la Decana, y ese era un cargo ejecutivo, donde tuve una experiencia muy importante en lo que es la administración, en lo que es la confección y la ejecución presupuestal, el armado de proyectos, la ejecución del presupuesto por programa. Para mí fue otra gran experiencia, además de tener el privilegio de trabajar con una persona como Dora que es una de las grandes personalidades que he conocido en mi vida.

– A primera vista se podría pensar que usted está capacitado tanto para un cargo legislativo como ejecutivo, ¿por qué optar por este último?
– En realidad, los cargos electivos en política no son solo capacidades, porque además se requiere el apoyo de la gente porque son cargos electivos. Entonces, uno tiene que tener la capacidad para poder enfrentar el desafío, pero después tiene que tener la capacidad para captar las adhesiones que lo lleven. No es que yo elija una cosa o la otra sino que las circunstancias políticas se han dado para que algunos compañeros me pidieran manejar mi nombre para la candidatura a la intendencia, y bueno, la cosa se viene dando por ese lado. Pensamos también en un momento en tener una candidatura a la diputación por el Frente Líber Seregni, pero bueno, la verdad es que todo no se puede, aunque no es una cuestión que descartamos.

– ¿Sería el candidato alternativo o de oposición a la gestión del intendente Lima?
– Sería el candidato que desde la unidad de la izquierda proponga un modelo que entiendo debe ser mejor que el que desarrolló Andrés (Lima) en estos años al frente de la intendencia. Ni el candidato opositor ni crítico a Lima. El equipo de gente que propone algo diferente dentro de la unidad de la izquierda.

– Mencionó la palabra equipo, ¿usted está armando ya su equipo de gobierno?
– Sí, sí, naturalmente que tenemos un grupo de compañeros que en varias áreas hemos estado trabajando. Si la candidatura se consolida y hay apoyo de otros sectores, me parece muy importante armar un equipo en donde todos se sientan representados, y esa es una de las diferencias del equipo de gobierno de Andrés, donde no están todos los sectores, y si uno no tiene todos los sectores, no están todos representados. Un gobierno frenteamplista de cara a la unidad del FA debe tener un equipo donde todos estén representados. En segundo lugar, las personas que uno designe para desarrollar una tarea tienen que tener conocimiento, idoneidad y experiencia en la actividad que va a desarrollar y compromiso político.

– Justamente, cuando el Cr. Víctor Invernizzi renunció a la Dirección de Hacienda, el intendente Lima buscó a otro profesional dentro del FA para ocupar ese cargo, pero no hubo un solo Contador Público frenteamplista que aceptara. Usted refiere también a la necesidad que todos los sectores estén representados en el equipo de gobierno, ¿pero ese no fue un ejemplo que el intendente fue aislado dentro de su propia fuerza política?

– No asigno responsabilidades directas, pero en todo caso habrá responsabilidades compartidas. Ahora, un intendente tiene que liderar, entonces, es el intendente el primero que debe buscar los acuerdos y acercarse a la fuerza política, y si hay un vacío, es el primero que lo tiene que llenar. Entonces, apuntamos a ese estilo de conducción. No descarto que pudo haber un vacío, pero bueno, es el intendente el primero que se tiene que mover para llenarlo.

– Si usted fuera elegido intendente, ¿qué haría de manera distinta al actual gobierno?
– Lo primero, formar un equipo de gobierno en donde todos se sientan representados. En segundo lugar, ese equipo de gobierno tiene que tener un compromiso político y tiene que estar consolidado. No es bueno tener un gabinete que sea cambiado en tan poco tiempo. Los gabinetes tienen que tener continuidad, porque si no, no tienen posibilidad de realizar los cambios que se proponen. La otra cuestión, tiene que haber, y es fundamental, un diseño presupuestal de la intendencia de Salto que marque estrategias y objetivos. Un gobierno tiene que tener claro los objetivos y las estrategias, que tiene que compartir con la fuerza política, pero también con las fuerzas sociales y con los otros partidos. No quiere decir que todos tengan que estar de acuerdo, pero tiene que haber un planteo, porque si no hacemos un planteo claro de lo que pretendemos hacer, va a ser muy difícil lograrlos.

Pero además va a ser muy difícil que la gente nos controle. Es muy difícil controlar a alguien en términos de democracia si no sabés lo que esa persona tiene planificado hacer. Entonces, hay una cuestión de transparencia y de ejercicio democrático que nos obliga a plantearle a nuestra fuerza política y al conjunto de la sociedad qué es lo que queremos hacer, porque la sociedad, sus organizaciones sociales y los colectivos, tienen que saber cuáles son los propósitos del gobierno departamental entre otras cosas para exigirle que los cumpla. Si uno no tiene propósitos claros, es muy difícil que el resto de la sociedad te pueda controlar.

– Más allá de lo que será el programa único de gobierno del FA, ¿cuáles serían para usted las prioridades que debe encarar el próximo gobierno departamental?
– Hay varias cuestiones. Primero, la conducta presupuestal. Es decir, cuando asuma el próximo intendente, por más que se ha mejorado mucho, la situación de la intendencia es delicada desde el punto de vista financiero. Entonces, la primera cuestión es tener responsabilidad en el manejo de los recursos públicos. Segunda cuestión, hacer los mejores esfuerzos por lograr la profesionalización de los empleados municipales, que ha sido una demanda del propio gremio, que en varias oportunidades ha insistido en tener espacios de capacitación porque hay que darle a los empleados de la intendencia las mejores herramientas para que puedan cumplir con su objetivo. Tercera cuestión, debe haber inversión pública que esté al servicio de un objetivo, ¿cuál es el objetivo? ¿Poder desarrollar nuestras capacidades turísticas? Bueno, entonces la infraestructura que se realice tiene que estar al servicio de desarrollar las capacidades turísticas. Somos un departamento que está muy vinculado con la producción, por lo tanto necesita caminería rural, pues entonces hay que destinar los recursos a satisfacer esa necesidad que es una infraestructura que responde al aparato productivo. Es necesario además, propiciar el ámbito para que haya posibilidades de inversión y de trabajo, eso tiene que ser un objetivo fundamental para Salto.

El gobierno departamental no tiene dentro de sus competencias la materia de seguridad, es más, la tiene expresamente excluida. Ahora, si queremos tener una ciudad saludable y segura, tenemos que tener una ciudad alumbrada, limpia. Entonces, en base a esos objetivos es que tenemos que desarrollar toda la estrategia para poder cumplirla.

Lo otro, desde el gobierno departamental se tiene que motivar el fortalecimiento institucional de los distintos colectivos. Hay un informe de Naciones Unidas para el Desarrollo que da indicadores muy jodidos para Salto y para esta región. Uno de los indicadores malos es que tenemos debilidad en todas instituciones, las empresariales, la de trabajadores, en las cooperativas. A veces eso ocurre cuando los liderazgos políticos son individualistas. Acá no se ha priorizado lo colectivo, ni en el gobierno anterior ni en este tampoco.
Las improntas personalistas desplazan a los objetivos colectivos, y dañan profundamente a las instituciones sociales, gremiales, cooperativas, deportivas.
Tenemos que fortalecer la institucionalidad en Salto, y el gobierno departamental puede ser un factor que ayude a eso.

PERFIL DE GABRIEL DUARTE
Casado, tiene una hija y espera la llegada de su segunda hija en dos meses. Es del signo de Aries. De chiquito quería ser veterinario. Es hincha de Nacional.

¿Una asignatura pendiente? Escribir un libro sobre el impacto de la descentralización y la calidad de vida de la gente.

¿Una comida? El asado a las brasas.

¿Un libro? “El viento nuestro de cada día”, que es una entrevista que el periodista César Di Candia le hace a la familia de Wilson Ferreira Aldunate.

¿Una película? Gladiador.

¿Un hobby? La pesca deportiva.

¿Qué música escucha? Zitarrosa.

¿Qué le gusta de la gente? La gratitud.

¿Qué no le gusta de la gente? La ingratitud.

Leonardo silva