“Sueño con un Uruguay cero rejas y que haya seguridad para que las personas puedan volver a salir a tomar un helado a las tres de la mañana sin ningún problema”

Entrevista a Pablo Perna

Pablo Perna (38), abogado y asesor jurídico de la Junta Departamental de Salto, ya quería ser político de niño y hace dos semanas fue proclamado precandidato a diputado por la Lista 13 de Vamos Salto del Partido Colorado. Con él dialogó EL PUEBLO, para conocer su pensamiento.

- ¿Por qué quiere ser diputado?Perna
– Por dos motivos. En primer lugar porque me lo pidieron. Me lo pidió el líder del Partido Colorado, Germán Coutinho. Me lo pidió el líder de mi agrupación de la Lista 13, el doctor Carlos Rattín. Me lo pidieron el año pasado cuando Germán decidió no ser candidato a la diputación, y en aquel momento dije que no estaban dadas las circunstancias para que yo sea candidato. Considero que todo lo que afronto en la vida lo hago con profesionalidad y como todas las cosas, no me gusta perder. Pierdo y gano como abogado, pero cuando tomo un caso quiero ganarlo, pero como sucede, puedo ganarlo y perderlo como todos. Y en el tema de la diputación pasa lo mismo. Pero a partir de la solicitud que me hicieron, empezamos a hablar con la agrupación, con mis amigos, con la gente que me conoce, con los amigos de mis padres, de mi familia y empezar a armar un equipo de trabajo de personas que comulgaran con mi visión de ver al mundo. Consideramos que hay un deterioro institucional, en la política, en los valores, en aquellos principios básicos como el respeto a la familia, el respeto al maestro, al profesor, a la autoridad. Ese deterioro va perjudicando en los aspectos sociales, en los temas de inseguridad, laboral y vemos que vamos barranca abajo.

Y en segundo lugar, no es que quiera ser diputado, sino que por el hecho de ser diputado alcanzo una de las herramientas para poder cambiar la realidad, estando en lugares donde se puedan producir esos cambios que uno piensa. Nací en una familia de gente trabajadora, que nos costaba llegar a fin de mes, mi padre un laburante y mi madre una maestra que hoy está jubilada, con cuatro hijos, donde nos enseñaron que podíamos conseguir todo lo que quisiéramos, pero con sacrificio, esfuerzo, dedicación, que nadie nos iba a regalar absolutamente nada, eso que aprendí en mi casa y que mis amigos aprendieron a su vez en sus propias casas, era lo que aprendíamos en la escuela, en el liceo y luego en la universidad, me refiero a los principios que regían a nuestra sociedad.

- ¿Qué busca cambiar?
– Los principios y valores que el Frente Amplio lleva adelante son contrarios a los que uno comulga. No estudie, no trabaje, da lo mismo. Pareciera que los gobernantes del FA se están preocupando para que los uruguayos cada vez seamos más ignorantes, por eso el deterioro en la educación, para después convencernos fácilmente y perpetuarse en el poder, haciendo desaparecer la clase media o mantenerla con Planes MIDES para seguir gobernando. O lo que está pasando en Venezuela, donde cerca del 50% de la clase trabajadora son funcionarios públicos, y el resto depende del Estado, eso hace que tengan a Perna1toda la sociedad de rehén. Más allá de la dictadura institucional que vive Venezuela, somete a las personas para que sigan dependiendo del régimen. Pareciera que Uruguay va en ese camino, porque hoy está desapareciendo la clase media con las leyes que hoy tenemos, con impuestos insoportables, con controles excesivos por parte del Estado, que lleva a que personas que tengan dinero no inviertan acá y salgan y lo inviertan afuera. Y que quienes puedan venir a invertir acá, no vengan.

Entonces, vemos un deterioro institucional que parte de que los que no invierten generan gran desempleo, que a su vez genera pobreza, lo que va sumado del deterioro en la parte educativa. Si seguimos así, veo que Uruguay en el plazo de diez a veinte años seremos una sociedad empobrecida, no solo desde un aspecto cultural, educativo sino institucionalmente, donde se va a agudizar la situación de que los nuevos ricos van a ser los funcionarios públicos, que van a dirigir la sociedad, indudablemente será un grupo selecto de gobernantes, que es lo que está pasando hoy en Venezuela, donde los que gobiernan y los nuevos ricos son los políticos que se han enriquecido en base a la corrupción, a la violencia, al narcotráfico, que es lo que veo en Uruguay si no revertimos esa situación.

- ¿Tan mal ve a Uruguay?
– Cómo explica que hasta el año pasado el Producto Bruto Interno de Uruguay creció, o sea, entró más dinero al país, pero en cambio ese dinero no se ha distribuido como decía en su discurso el FA, sino que los ricos cada vez son más ricos y los pobres son cada vez más pobres. No se explica cómo ingresando más dinero no exista esa famosa distribución y que no se haya fortalecido a la clase media. A eso apuntamos, a poder revertir la situación en que vivimos, y esa visión catastrófica que hoy tenemos con estos tipos de gobierno, que nos lleva a ser una Venezuela. Si usted ve hoy en el gobierno al Partido Comunista o a referentes del FA que salen a pedir la renuncia de Almagro porque está diciendo las cosas que están pasando en Venezuela, entonces que hoy gane el FA es darle un voto de confianza a gobernantes que viven y piensan que Uruguay se transforme en una Venezuela, en un gobierno similar al de Maduro, que es una dictadura donde hay presos políticos y donde no le importa la prosperidad de la sociedad sino que lo único que le importa es perpetuarse en el poder.

- Al ser proclamado precandidato a diputado, ¿cambió su forma de ver la política?
– No me cambió absolutamente nada. El hecho que me hayan proclamado no ha cambiado mi visión del mundo. Lo que sí, es que ahora me estoy cuidando al ser representativo de un grupo humano, donde vamos a trabajar para ser representantes a nivel departamental…

- ¿De qué se cuida?
– Antes no tenía ningún problema en decir, por ejemplo, que el tema de la inseguridad se solucionaba con mano dura y plomo, más allá que el plomo hacía referencia a modificar dos leyes de legítima defensa, como la referida a la invasión a la propiedad privada y en la utilización del arma reglamentaria de la policía. Bueno, ya me prohibieron que diga, por ejemplo, plomo, por lo tanto ahora me tengo que cuidar en las palabras que digo porque, al menos las personas que me están asesorando me dicen que tengo que cuidarme porque me van a pegar con lo que pienso o por cómo lo digo, porque si no luego tengo que salir a explicar mis dichos, y eso es doble trabajo. Así que no cambié mi forma de pensar pero ahora estoy siendo más cuidadoso con las palabras que manejo. Lamentablemente vivimos en una sociedad hipócrita que muchas veces hay que decir las cosas que uno piensa pero edulcoradas, endulzadas para que no caigan mal a la sociedad, más allá que en el fondo, sea lo que todos pensamos.

- Quienes pensaron que usted podía ser un buen diputado fue cuando decía lo que pensaba sin endulzar nada. Cambiar eso, ¿no puede debilitar sus posibilidades?
– El hecho que me hayan recomendado que no diga cosas fuertes no significa que les haga caso (risas), voy a hacer y decir lo que piense. Y cuando salga a decir cosas fuertes y considere que se me está yendo la moto, ahí bajaré un cambio y trataré de calmarme, que por lo general soy una persona calmada y un ser racional en lo que digo, más allá que hay cosas que pasan en la realidad que a uno lo supera, como por ejemplo el hecho que el FA pida la renuncia de Almagro, que está defendiendo a los venezolanos y que está en contra de un régimen dictatorial como pasa en Venezuela, pero en cambio no le piden la renuncia del FA a un tipo que está procesado, como es Sendic, que para elevar la autoestima, se arrogó un título que no tenía.

- Hablando en la radio con el senador Coutinho, se quejaba del bajo nivel que tiene el debate político en Salto. ¿Cuál es su visión?
– La clase política departamental, al igual que la clase política nacional, es un reflejo de la sociedad. Si usted ve hoy la Junta Departamental, son 31 ediles más los suplentes, donde encuentra a personas que son profesionales, técnicos, laburantes dependientes, amas de casa, referentes sociales. Ahí usted ve la sociedad reflejada en el legislativo departamental, y eso es el reflejo de la sociedad. Por lo tanto, si hoy se percibe que la discusión política a nivel departamental es mediocre y chata, entonces es lo que está pasando en la sociedad porque los políticos son el producto de la sociedad, los políticos no están afuera de la sociedad. Generalmente se diferencia y se habla de la clase política como si no estuviesen integrados a la sociedad, como si no fuesen personas. La clase política es la sociedad representada.
Por lo tanto, es de lo que hablábamos al principio, hay un deterioro institucional de valores y de principios, que la política no escapa a eso. Así como existe un deterioro de valores y de principios en la familia, en el respeto al maestro, al profesor y a la policía, ese mismo deterioro se ve en la clase política, que en realidad es un reflejo materializado de la sociedad. Por eso uno está en esta actividad, para poder cambiar y revertir eso. No somos mediocres, queremos salir de la mediocridad y del estancamiento cultural y mental en el que estamos.
Sueño, y tal vez sea un iluso por ello, con que Uruguay vuelva a ser la Suiza de América, sueño que Uruguay vuelva a ser campeón del mundo y que ya no sigamos festejando cuartos puestos. Sueño con que exista cero rejas en Uruguay y que haya seguridad cien por ciento para que las personas puedan volver a dejar sus puertas abiertas y puedan salir a tomar un helado a la plaza a las tres de la mañana sin ningún tipo de problema de inseguridad. Y que en definitiva, el desempleo no sea un problema porque apunto a que exista pleno empleo, y que lo que sobre en Uruguay sea dinero. Pero eso hay que soñarlo, hay que pensarlo y tener fe que eso es posible. Si decimos que no es posible, nunca lo vamos a lograr, y nosotros pensamos que eso es posible, por eso estamos en política y por eso vamos a dar las recetas que pensamos es el camino para lograr lo que queremos, que es seguridad plena, cero rejas y pleno empleo.

Perfil de Pablo Perna

Casado, un hijo. Es del signo de Tauro. De chiquito quería ser político. Hincha de Peñarol.

¿Una asignatura pendiente? Soñar con querer volver a ser un país de primera.
¿Una comida? Arroz con frankfurters y matambrillo de cerdo.
¿Un libro? “Martín Fierro”, “Padre rico, padre pobre” de Robert Kiyosaki y Sharon Lechter, y los libros de Julio María Sanguinetti, como “La agonía de una democracia”. ¿Una película? La Guerra de las Galaxias.
¿Un hobby? Salir a correr y fierros.
¿Qué música escucha? Todo tipo de música, desde la clásica, pasando por cumbia, folklore y hasta la murga. ¿Qué le gusta de la gente? La sinceridad, la honestidad. ¿Qué no le gusta de la gente? La hipocresía.

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