“Uruguay está con niveles de competitividad medidas por el tipo de cambio real similares a 1982 y al 2002, con un atraso cambiario importante”

A pocos días de terminar el año 2018, el Economista Joaquín Forrisi brindó una charla en el Centro Comercial e Industrial de Salto referido a las “Perspectivas para 2019, una economía fría en año electoral”. Previo a la misma, dialogó con EL PUEBLO donde brindó con claridad sus impresiones de los tiempos que estamos viviendo y que tenemos por delante.

- ¿Qué se puede decir de lo que podemos esperar de la economía en este año electoral?
– Lo que hemos analizado es que la suerte de la economía uruguaya dependerá básicamente de tres grandes factores, cómo esté el comercio internacional, particularmente lo que pase en los Estados Unidos y en China, los precios de los commodities y la economía regional, en especial Argentina y Brasil que siguen siendo las dos potencias regionales que impactan en la economía local.

Vemos que si bien hubo cierta luz verde a raíz del G 20 realizado recientemente en Buenos Aires, donde parecería que hay una tregua en la guerra comercial, todavía esta alianza es muy débil y se espera un incremento de los costos financieros, se espera que Estados Unidos incremente las tasas de interés, lo que es una mala noticia para Uruguay porque el costo del financiamiento para el gobierno va a incrementarse.

- ¿Eso quiere decir que también subiría el precio del dólar?Joaquin Forrisi (1)
– Si, eso quiere decir que subiría el dólar, de hecho los pequeños cambios que ha tenido durante el año (pasado) el dólar tienen que ver básicamente con incrementos en la tasa de interés.

- ¿O sea que ya no existiría más incertidumbre respecto al comportamiento del dólar, ya puede anticiparse que seguirá subiendo?
– La otra semana el presidente de la FED (la Reserva Federal, que es como el Banco Central de los Estados Unidos), determinó que va a subir las tasas de interés. Trump hizo una solicitud de que no la suba, sin embargo el presidente de la FED fue bastante contundente respecto a que las presiones inflacionarias son demasiadas altas, motivo por el cual es preciso subir las tasas. Es de esperar, si, que el dólar suba.

- Esas tasas las habían bajado por la crisis de 2008 y ahora las están haciendo retornar a
sus valores históricos, ¿es así?
– Exactamente. A partir de la crisis de 2008, Estados Unidos tuvo una política monetaria expansiva, por lo que bajó mucho la tasa de interés e inundó al mundo de dólares, eso permitió el acceso al financiamiento de las economías emergentes. Estados Unidos ya tiene una economía real mucho más robusta, su índice bursátil viene con una tendencia alcista desde hace varios meses, el desempleo se mantiene estable y bajo, y la inflación empezó a subir, son todos indicios de una recuperación económica, motivo por el cual es de esperar que haya una convergencia a tasas de interés más altas.

- ¿Cómo incide eso en el precio de los commodities?
– Suele incidir en forma negativa. Una suba en la tasa de interés suele estar asociada a una baja en el precio de los commodities, hay trabajos que así lo demuestran. El precio de los commodities depende de dos factores, depende del movimiento financiero estrictamente, que tiene que ver justamente con la tasa de interés, y con la economía real, donde hay que ver qué tanto se demanda a ese bien, la que se podrá ver afectada si efectivamente se consolida la guerra comercial y hay una suba de aranceles tanto de Estados Unidos como de China. En economías más cerradas los precios tienden a bajar, motivo por el cual podría llegar a darse una baja en el precio de los commodities aún más acelerada.

- ¿Todo esto termina incidiendo de forma negativa en la economía de nuestro país?
– Sin duda.

- ¿De qué forma se incorpora este panorama a la situación de la región que nos rodea en materia de turismo, por ejemplo?
– Particularmente respecto al turismo con Argentina, sigue siendo una gran incógnita lo que pueda pasar con la temporada. Los operadores esperan una buena temporada. Argentina pasó unos meses, desde abril hasta setiembre con una inestabilidad cambiaria muy grande, hasta el rescate del Fondo Monetario (Internacional), donde lograron estabilizar la parte monetaria. El FMI está financiando el exceso de gasto de Argentina, eso va a hacer que Argentina se encarezca, y en términos relativos Uruguay se abarate. De alguna manera sería presumible pensar que vengan turistas a Punta del Este en verano.

- Esos serían los factores externos que inciden en la economía de nuestro país. El presidente Tabaré Vázquez anunció que en caso de crisis de Argentina y Brasil, Uruguay está bien parado como para poder soportar la mala situación que se vive en los países vecinos. Nuestra economía, ¿está realmente tan fuerte?
– Brasil viene de una recesión muy profunda desde hace varios años, Argentina ya está en recesión. Uruguay ha mostrado en los últimos años, no digo estar blindado, pero si muestra cierto desacople de la región. De ahí a pensar que nada le va a pasar a Uruguay es demasiado. Si pensamos en forma razonable diría que Uruguay se vería menos afectado que en 2002, cuando la crisis de aquel año comenzó con la devaluación del Real del 98 y la devaluación de la moneda argentina en 2001 que terminó desencadenando nuestra crisis en 2002, de alguna manera hicieron la tormenta perfecta.

Hoy Uruguay no está tan expuesto en términos financieros, el gobierno uruguayo está con una sanidad financiera mucho mejor que en otras épocas, sin embargo pensar que no va a pasar nada sería poco probable.

- El déficit fiscal que Uruguay tiene hoy es muy alto, y en año electoral suele aumentar aún más, lo que deja muy poco margen de maniobra para el gobierno que venga, ¿debemos esperar algún tipo de ajuste del próximo gobierno?
– El ajuste no debería ser en el 2020, sería conveniente que el ajuste sea en 2019. Si bien los últimos datos de las cuentas públicas nos muestran una baja en el déficit fiscal, como de un punto en el PBI, lo que es importante, tiene que ver más con una parte contable que algo relacionado efectivamente con el gasto. Por la Ley de los Cincuentones, se hizo una transferencia de las Afaps al BPS, que figura como un ingreso al BPS, que repercute en una baja en el déficit fiscal. Es importante que conste que a largo plazo, la Ley de Cincuentones es un costo para el gobierno.

- En año electoral la suba del déficit suele ser por un exceso de gasto por parte de las empresas estatales en propaganda en los medios de comunicación…
– Exactamente. Suele ser un 0,8% del PBI, estadísticamente suele ser más alto el déficit electoral que del año anterior, aunque ha habido excepciones en dos o en tres casos que esto no ha ocurrido. Suele ocurrir que, como pasó en el año 2002 o en 2004, no hubo un incremento en el déficit fiscal, inclusive en el 89 y en el 90 tampoco hubo. Pero es de esperar que si habitualmente lo haya, el gasto más alto del gobierno se dé justamente en año electoral.

- ¿A qué debe estar atento el ciudadano en este año?
– Debe estar atento a las fuentes de trabajo, Uruguay ha perdido 60 mil puestos de trabajo desde el pico del segundo o tercer trimestre de 2014, que fue el pico de gente empleada en Uruguay. Y podría ser esperable que dado que el gobierno necesita recursos para bajar el déficit y el aparato productivo realmente está ahogado, que haya algún tipo de ajuste vía tarifas públicas, al consumo vía IVA, que es poco probable o IRPF tal vez.

- ¿Era esperable la pérdida de tantas fuentes de trabajo pese al trabajo financiero que ha realizado el gobierno?
– No sé si era esperable, pero hubo algunas condiciones que no ayudaron para que eso mejorara. Hubo la baja en el precio de las materias primas, y a su vez el dólar planchado impidió que el sector exportador pudiese expandir su actividad. Repito, no sé si era esperable lo que pasó pero si coherente con la situación macroeconómica que se vivió. De hecho, Uruguay está con niveles de competitividad medidas por el tipo de cambio real similares a 1982 y al 2002, con un atraso cambiario importante. Si esto se consolida en el tiempo, Uruguay no conoce cómo salir de esta situación a no ser vía de una crisis. Uruguay en 2002 salió de esto con una crisis, igual que en el 82. Hasta ahora venimos ahí, hay desfinanciamiento, el mundo nos presta plata, pero si en algún momento el mundo nos deja de prestar dinero, el gobierno deberá financiar su déficit fiscal. El 75% del gasto público es endógeno, o sea, tiene que ver con salarios y pasividades y venga el que venga no lo podrá tocar. Esta situación podría haber sido evitable, pero dadas las coyunturas macro y la cultura uruguaya era esperable.

- El motivo de la charla que dará hoy en el Centro Comercial tiene que ver con el enfriamiento de la economía en año electoral, ¿esto tiene que ver con una decisión del gobierno o por el enfriamiento en materia de inversiones privadas en el país esperando ver qué pasa?
– El enfriamiento o cantidad de fuentes de trabajo perdidas responden a dos sectores de actividad. Al sector agro exportador y al de la construcción. El sector de la construcción tuvo una baja importante en los últimos años y no responde a un cambio de gobierno en sí mismo. El sector exportador responde básicamente a una baja en el tipo cambiario nominal y a una baja en el precio internacional. Si los precios internacionales vuelven a ser altos, sería coherente que la economía se reactive, o sea, no hay un riesgo institucional de ninguna manera.
En términos de estadísticas públicas, Uruguay no vive ni una crisis ni una recesión, hay una sensación como que estamos en crisis pero no estamos estadísticamente en crisis.
Lo que sí ocurre sistemáticamente en Uruguay es cuando hay atraso cambiario, no logramos tener estrategias como sociedad para resolver nuestros dilemas internos de asignación de recursos, quién pierde un poquito y quién pierde otro poquito para poder salir de la situación. Esperemos poder encontrar la forma.

PERFIL DE JOAQUÍN FORRISI
Soltero. Es del signo de Géminis. Es hincha de Nacional y Universitario.

¿Una asignatura pendiente? Leer más.

¿Una comida? El asado.

¿Una película? El padrino.

¿Un libro? “El cisne negro: el impacto de lo altamente improbable”, de Nassim Taleb.

¿Un hobby? Leer.

¿Qué música escucha? Dice no tener ninguna preferencia en particular.

¿Qué le gusta de la gente? La honestidad.

¿Qué no le gusta de la gente? La mentira.

Leonardo silva