Economista chileno disertó en Salto sobre el desarrollo de las microfinanzas

Entrevista a Jaime Pizarro

El economista Jaime Pizarro, de gran trayectoria en el desarrollo de políticas de micro finanzas en su Chile natal, como forma de potenciar a las micro y pequeñas empresas, estuvo recientemente en nuestra ciudad invitado por la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE ) para hablarnos de su experiencia. Previo al taller que llevó a cabo en las instalaciones del Centro Comercial e Industrial de Salto, donde fue acompañado por un gran marco de público, dialogó con LINK.
- La forma de encarar los negocios, ¿es igual en todos los países, hay reglas generales que siempre deben cumplirse o hay que atender a la especificidad de cada región o país?
– Son muy parecidos en toda Latinoamérica. Por suerte me ha tocado ver a toda nuestra región, y por desgracia tenemos los mismos problemas o muy parecidos. Los negocios más pequeños, que son de menor escala, micros y pequeñas empresas, tienen una cancha despareja en todos nuestros países. Lo contradictorio de esto, es que toda nuestra región, Uruguay incluido, somos países de micros y pequeñas empresas. O sea, si nosotros vemos el número de negocios, el 99% son micros y pequeñas empresas. 98% en Chile, 99% con ustedes, 98% en Argentina.jaime pizarro
Y en cuanto al empleo, son el 50% la micro, y podrían llegar a ser 60 o 70% con la pequeña empresa. O sea que de 10 trabajadores en nuestra región, entre 5 y 7 personas están en el mundo de la micro y pequeña empresa. Entonces los negocios, que son los mismos emprendedores, presentan dificultades parecidas, la cancha está desnivelada, es una cancha despareja, y por lo tanto le diría que lo que uno tiene en particular son negocios que se esfuerzan mucho, emprendedores que se esfuerzan mucho y que no están dadas las condiciones para que realmente se desarrollen como lo hacen los grandes.
- ¿Necesitan respaldo de los gobiernos, sobre todo para poder insertarse en el mercado internacional o básicamente estas micro y pequeñas empresas solo trabajan a nivel local?
– Ese es un muy importante cuestionamiento, ¿queremos que las micro y pequeñas empresas exporten? La verdad es que no pasa tanto eso, la realidad es que son parte de una cadena productiva de exportación. Las micro y pequeñas empresas prestan servicios a empresas medianas o más grandes que exportan. Microempresas que exporten directamente son muy pocas, no debemos pretender eso, pero tienen una tremenda potencia. Si es que no lo tienen, impactan en el empleo, la distribución de la riqueza empieza a ser más difícil. En una casa donde hay una persona asalariada que tenga un ingreso complementario, la familia con un micro o pequeño empresario, es muy importante.
Entonces, ¿los gobiernos deberían hacer puentes para potenciar este mundo? Sí, esa es la mejor experiencia. Esa experiencia la ha vivido Perú que es una potencia en el desarrollo de la microfinanza, ha colocado desde fondos de garantía, desarrollo de capacitación, asistencia técnica y, para hablar de financiamiento, muchas instituciones que financia.

Hablando con un salteño que me trajo en taxi, le preguntaba cuántos años llevaba de chofer, me dijo que 18 años, y no es el dueño del taxi. Y me acuerdo con emoción de un Programa que me tocó hacer en Chile que se llamaba “De chofer a patrón”. O sea, cuando ya tienes mucho tiempo trabajando en un taxi, ¿cómo das el salto? Se necesita ayuda de los gobiernos, no una ayuda que sea para los pobres, no una ayuda caritativa, lo que se necesita es poder tener igualdad de oportunidades. No están pidiendo una caridad, están exigiendo la igualdad de oportunidades como la que hay en otros países.
¿Y qué ha pasado en particular con las mejores prácticas? Han habido trabajos para que muchas instituciones microfinancieras den crédito, que es lo que hacen los países, los gobiernos le dicen, “doy un subsidio a aquel que le dé crédito a un microempresario, porque sé que el costo es muy alto”. Y lo da hasta que la institución aprenda a trabajar con microempresarios. Cuando ya aprende, se saca el subsidio.
¿Qué otra cosa hace? Da seguros. Cuando se incendia una gran empresa o le pasa algo, ¿alguien cree que le pasó algo al patrimonio de la empresa? No, tienen seguros. Pero cuando hay una inundación, como las que ha habido aquí en el país hace dos años atrás, ese tipo de cosas nos podrían ayudar. Entonces los gobiernos deben tener una política pro micro y pequeñas empresas.
- El ser asalariado mantiene al trabajador en cierta zona de confort, que cuando se le presenta la oportunidad de lanzarse bajo su propio riesgo a ser patrón, se lo saca de esa zona de confort, entonces surgen miedos de posibles fracasos, ¿cómo se logra extirpar ese miedo al fracaso para que se anime a lanzarse en la aventura de las micro y pequeñas empresas?
– Es una decisión de cada uno, y creo que no hay que potenciar el lanzamiento, el paso. Lo que hay que potenciar realmente es que los que tienen las ganas, el espíritu emprendedor, tengan la cancha pareja. El otro que es chofer y va a seguir siendo chofer porque ha educado a sus hijos, porque lo ha hecho así, porque ha tenido toda una historia, porque su padre también lo hizo, no hay problema. El problema está en los que quieren emprender. Entonces yo diría, la potencia está en que los que tienen las ganas, tengan la oportunidad. Los que no, tranquilo, ya vendrá. Le diría que en el mundo joven, en los “millennials”, hay una sensación de decir, “yo quiero ser mi propio patrón”, que es muy diferente a lo que fue mi generación.
- El desarrollo de este sistema de micro y pequeñas empresas en Chile, ¿es responsable del fortalecimiento de su economía?
– Sin ninguna duda. Un ministro de Economía, que era justo mi jefe -yo dirigía un banco del Estado-, en un discurso famoso dijo, “yo no sé cuánto le debemos al mundo de la microempresa con los estándares económicos que tiene Chile”. Cuando uno mira el empleo, en Chile genera un millón ochocientos mil microempresas. Entonces, cuando uno ve que en un banco que me tocó dirigir, especializó a toda su gente, empezó a dar crédito sin garantía y empezó a trabajar en todas las localidades del extremo norte al extremo sur, con ejecutivos del banco que iban a ver todo el terreno, con una forma diferente de hacer las cosas, cambiando el paradigma del banco que espera y dice, “tráigame el balance”, “tráigame la garantía”. Cambió todo eso, y llegó a tener 300 mil clientes con un 98% de cumplimiento.
Eso también lo pudo hacer Muhammad Yunus, el banquero de los pobres en Bangladesh, con millones de pobres. Aquí en nuestro país no se trata de pobres que uno da 60 dólares y salen adelante, pero si aporta enormemente al desarrollo de la economía.
- ¿Cuál es el mejor momento para que el micro emprendedor pueda solicitar esa asistencia financiera?
– Hay que distinguir dos mundos, los que tienen un negocio y los que van a iniciar un negocio, son diferentes. Los que tienen un negocio necesitan un financiamiento rápido, bueno, de calidad, con plazo y que no sea de un monto cualquiera, con una buena tasa de interés. Ellos a su vez deben saber fundamentalmente algo, al momento de pedir el crédito tienen que responder a una pregunta, ¿qué impacto voy a tener con el crédito que me van a dar en mi negocio? Si es para cubrir deudas, no. Hay cosas que tengo que hacer primero, y esa es la principal pregunta de este mundo.
Por otro lado, el mundo de los que están partiendo es un mundo donde no hay cancha en nuestros países, es una industria diferente, se llama “capital de riesgo de inicio de negocio”, que hay tanto en Europa, tanto en Alemania que a mí me ha tocado ver, mirar el terreno, como también en España, Portugal, que lo han hecho de manera fantástica. A nuestra Latinoamérica le falta mucho de esta cancha.
- ¿Qué está haciendo Uruguay en ese tema?
– Bueno, justamente, aquí vengo encantado a una tierra que me gusta y de grandes amigos. Están en un paso trascendental. Han pasado de decir, “voy a pasar de hacer experiencias de apoyo a la micro empresa, en 2005”, y esto es muy importante porque está viendo con ojos de micro empresas. Veamos un ejemplo, en Chile sale una ley para que se formalicen las empresas en general, especialmente los más pequeños, y la ley incluye que en todos los negocios tienen que haber baños separados de los trabajadores, hombres y mujeres. Uno entenderá que eso es correcto en una empresa grande. Cuando yo trabajo con mi señora, ¿tendrá alguien la visión de decir, “haga un baño para la señora y un baño para usted”? Bueno, esa ley salió en Chile, y fue por no tener el ojo del mundo de la microempresa. Y eso se fue superando.
Hoy lo que hace Uruguay es tener un zoom para decir, “veo a las microempresas” y voy a potenciar su trabajo. Me tocó escuchar al subsecretario de Economía sobre las leyes que están haciendo ahora para el mundo de las microempresas, para los pequeños. Al director de la OPP dirigiendo trabajos con una visión en el mundo de los pequeños. Y al presidente de la ANDE diciendo “éste es el mundo que vamos a hacer”.
Y Uruguay pasa de acciones a un programa de fomento en el 2016, con todo un estudio de mercado que me tocó participar. Y en 2018 lanza algo que me parece fantástico, que es por lo que estoy aquí, que es el Programa Nacional de Micro Finanzas. Un paso trascendental.
- ¿Puede interferir ese proceso en caso de cambiar el gobierno?
– Son momentos especiales, y habrá que navegar por estas aguas. La experiencia que puedo contar en Perú, en Colombia, en Chile, los programas que se fueron desarrollando de potenciamiento del mundo de la micro finanza, independiente al gobierno que ganó, se mantuvieron. Es que es mucha la gente que está dentro de este proceso. Así que primero hay que felicitar eso, y segundo me parece sobre manera importante, que se haga en Salto, en San José, en Paysandú, en Artigas, también son muy importantes las capitales de los países, pero no es el país. Y que la ANDE sea la que desarrolle todos estos programas y tenga la visión de hacerlo en el interior del país, me parece fantástico.

- La situación de incertidumbre financiera global, ¿puede incidir de alguna forma en este proceso?
– La microempresa se mueve junto con lo que le pasa a la economía en general de un país, siempre. Ahora, hay una cosa particular, se habla incluso entre los economistas de poder decir que es anticíclica en algunos momentos. Cuando usted tiene menos dinero, no va al supermercado a comprar grandes cantidades, ¿y quién se fortalece? El negocio del barrio. Siempre la microempresa se mantiene. Usted se cuida mucho más de poder gastar en locomoción, utiliza más la bicicleta. Bueno, los negocios más pequeños también se fortalecen.
Ahora, en todos los procesos cíclicos de mayor potencia de la economía mundial de menor potencia, con mayor y menor crisis, la microempresa se mantiene con mayores o menores dificultades pero se mantiene por esto que les digo, es la base total de nuestros países.
Cuando me encargaron en Chile hacerme cargo del Banco Estado, justo Chile entraba en una recesión, entonces en un grupo de economistas que estábamos, la mayoría dijo “el peor momento”, un economista, jefe de una consultora de estudio dijo “quizás el mejor, aquí vamos a ver si es posible hacerlo o no, el momento más duro”. La historia dice que fue posible, que estamos acá, que ha seguido desarrollándose, que tiene una potencia inmensa, y que ese modelo de Banco o de institución micro financiera se ha seguido potenciando. Y hoy día lo que quiere hacer Uruguay es no potenciar a un banco sino que potencia a todas las instituciones micro financieras. Si aquí en esta tierra hay cooperativas, ONGS, un Banco, todos, y lo que les está diciendo es que les trae la mejor práctica de quienes lo hicieron muy bien para que todos lo hagan muy bien. Así que creo que están las condiciones.

PORTFOLIO DE JAIME PIZARRO
Casado, tiene dos hijos. Es del signo de Escorpio. De chiquito quería cambiar cosas, era bueno para imaginar. Es hincha de Universidad de Chile.
¿Una asignatura pendiente? Ver cómo seguir ayudando en Latinoamérica a que más países puedan desarrollarse en micro finanzas. ¿Una comida? La carne. ¿Un libro? “Berta Isla” de Javier Marías, maravilloso. ¿Una película? “Todas las mañanas del mundo”. ¿Un hobby? Me gusta jugar y ver fútbol. ¿Qué música escucha? El jazz, la música clásica. Para bailar, la salsa. ¿Qué le gusta de la gente? Que sean alegres y sinceros. ¿Qué no le gusta de la gente? Que sean falsos.







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