¿El petróleo o los datos?

Pagar las facturas de servicios desde nuestro smartphone, comprar un boleto de avión vía web y hacer el check in con un código QR, son ejemplos del llamado «Internet of People» que no es más que la digitalización de la vida de las personas.
La digitalización de los objetos físicos conocido como el «internet de las cosas» es cada vez más usual y menos costoso. La vida de las personas mejora con la conexión entre las cosas y el internet. En la domótica se encuentran las aplicaciones más populares, tener la casa y la mascota vigilada son ejemplos de ello. No tan popular es «Mango Mirror», un espejo inteligente que, conectado a diferentes apps de salud, es capaz de informar acerca del peso, la calidad del sueño y la hidratación corporal de las personas.
Esta transformación es posible debido a que las personas están cada vez más conectadas.
A nivel mundial, en 60 segundos en internet se realizan 3.8 millones de búsquedas en Google, se envían 188 millones de e-mails, se miran 694.464 horas de Netflix, se publican 87.500 tweets y se gastan 996.956 dólares en compras on line. Todo ello en 60 segundos.
¿Qué pasa en Uruguay? Maria-Jose-Medin-1
De acuerdo con el informe «Perfil del Internauta Uruguayo» en su 16ª. edición, 96% de la población vive en hogares con algún dispositivo de acceso a internet, 75% de los uruguayos vive en hogares con wifi y 91% de toda la población uruguaya es usuaria de Internet. En cuanto a compras online, 1.7 millones de uruguayos han comprado algún producto o servicio online en el último año.
Esta avalancha de datos e información está cambiando las reglas de juego en los mercados y las empresas se van adaptando.
Para ello es necesario analizar las etapas de la analítica empresarial que evidencia que ya no es suficiente el análisis clásico de los negocios basado en el uso de datos internos enriquecidos por estudios de mercado o tendencias para generar mayor valor u obtener mayores beneficios.
Este análisis es el que realiza la mayoría de las empresas en Uruguay, sobre todo aquellas de pequeño y mediano porte y se limita a analizar los datos acumulados del pasado o del presente. De esa analítica se desprenden informes y reportes operativos estandarizados y estáticos y en base a ellos se toman las decisiones.
Sin embargo, existen muchas herramientas de análisis de datos que permiten estudiar información de distintas fuentes, visualizarla mejor y analizarla con otra lógica. Estas herramientas permiten subir un escalón en la analítica de datos de las empresas. Su utilización redunda en la mejora de la eficiencia operativa al automatizar el sistema de reporting y asignar el tiempo al análisis de la información y no a las tareas tediosas de preparar informes repetitivos.
Aparecen herramientas de visualización de datos tales como Microsoft Power BI, un software simple que permite pasar del uso de planillas de Excel a la visualización 360° del negocio, con tableros de gráficos e indicadores juntos en un mismo panel, interactivos.
En los últimos escalones de la analítica de datos nos encontramos con nuevas herramientas y nuevas tecnologías que permiten trabajar en analítica avanzada para generar segmentación de clientes y de productos, modelos predictivos de comportamiento, pronósticos de ventas, etc. Esta analítica avanzada se enfoca en el futuro a partir del análisis del pasado.
Tantas veces hemos escuchado que el éxito de las empresas radica en la capacidad de generar estrategias creativas para desarrollar nuevos productos y servicios. Si bien esto es cierto, el análisis de datos de las empresas está ganando terreno y se perfila tan importante como la creatividad para generar valor en las empresas.
Es en este sentido que se compara el inmenso valor que pueden generar los datos con el recurso petróleo.
Ec. María José Medin
Universidad Católica del UruguayCampus Salto