EL POLÉMICO CÓDIGO DEL PROCESO PENAL

Por Dr. Adrián Báez

Estimados lectores. Desde el 1º de noviembre de 2017, nos encontramos frente a un radical cambio del procedimiento penal, pudiendo hablar de un giro de 180 grados; la pregunta que muchos se han realizado y se realizan aún es ¿era imperiosa dicha reforma? MANODURAYPLOMOMANODURAYPLOMO copia
A nuestro modo de ver, fue trascendente el haber terminado con un Código de la dictadura, representativo de ese tiempo, y que nos mantuvo en toda Latinoamérica y en los países hispano parlantes, como último bastión de un sistema inquisitivo, en el cual, el Juez, se encontraba siempre impregnado -más allá que pudiera ser un excelente Juez, como los hemos tenido tradicionalmente en nuestro país-, porque era el que investigaba, indagaba, el que luego iba a generar todo el aparato probatorio para que el Fiscal hiciera o no el requerimiento de la imputación delictual, etc. etc. “ En cualquiera de esas hipótesis, nos dábamos cuenta que el sistema ya no resistía más; que necesitábamos un Fiscal que fuera el que estuviera al frente de la investigación -tal como propone el actual Código-, una defensa que estuviera parificada al Ministerio Público y Fiscal y que pudiera, por lo tanto, hacer siempre la prueba de descargo, controlar que la prueba que aportaba el Fiscal fuera la correcta, y que estuvieran equiparados, en el sentido de democratizar, abrir el proceso, y asegurar, o por lo menos propender, a que los fallos judiciales fueran mucho más equitativos.

“El Código no es perfecto, dista mucho de ello; va a merecer seguramente cambios, modificaciones como en su momento pasó con el Código General del Proceso (…), considerado hasta el día de hoy, un Código ejemplar o modelo para nuestra región y Latinoamérica”.
Otro cambio importante, muy favorable, es el rol de la defensa; es decir, el defensor ahora pasa a tener un papel mucho más protagónico, de mayores posibilidades, de un mejor ejercicio de lo que es su labor en sí; teniendo acceso a la carpeta –lo que antes era el expediente-, desde el momento en el que toma noticia por medio de su cliente, que está siendo investigado o indagado. Por lo tanto, el Ministerio Público, aún antes de la Audiencia de Formalización, no sólo puede, sino que debe exhibir esa carpeta, mostrársela in totum, con un régimen de excepción, que estaría dado para los casos que corresponda conforme al nuevo Código, la reserva de la misma, y no como el Código que teníamos, que representaba un modelo dictatorial, inquisitivo, superado en todo el mundo.
Uruguay es el último país que quedaba con una normativa así, o sea que, ese cambio, es más que apoyable, sin perjuicio de las dificultades que plantea; pero, lo que no se puede negar desde el punto de vista jurídico, es que el mismo constituyó un progreso para el país.“El Código no es perfecto, dista mucho de ello; va a merecer seguramente cambios, modificaciones como en su momento pasó con el Código General del Proceso (CGP), de materia civil en el año 1989, el que tuvo más de cien artículos modificados, y sin embargo, fue considerado y sigue siendo hasta el día de hoy, un Código ejemplar o modelo para nuestra región y Latinoamérica. Una de ellas, es el tema del juicio abreviado, lo que puede dejar alguna duda. Es muy bueno que exista, pero que sea en casos contados, que no se pretenda resolver todo por la vía que habilita. Quizás ahí, es donde radica el mayor dilema y diferencia de criterio de los operadores a la hora de recurrir a él.Es bueno destacar que, y disculpen el ser reiterativo en el concepto, era fundamental tener un nuevo proceso penal, más allá de las críticas, cuestionamientos y mejoras que se le pueden efectuar, y las grandes dudas que puedan seguir surgiendo a los operadores del sistema jurídico -quienes han venido haciendo un gran esfuerzo de adaptación, sin perjuicio que tendrán que seguir formándose en la materia, por supuesto.-, y a la ciudadanía.Comprendemos y consideramos legítimas las preocupaciones; pero, entendemos que, en un estado de derecho, se debe de velar por un sistema que prevea las mejores garantías para el mayor resguardo de los derechos de todos los ciudadanos, inclusive, de los que ofenden a la ley. Tengamos en cuenta que, nadie se encuentra librado a que un día se vea frente a un tribunal por violar la norma. Con sus pro y contras, démosle un voto de confianza al polémico Código del Proceso Penal.