EL QUE NACE BARRIGÓN…

Por Dr. Adrián Baez
Estimados lectores. Desde el comienzo de la puja electoral el año pasado, hemos sostenido, por lógica y convicción democrática, que más allá del resultado electoral, los líderes políticos deberían, en algún momento, sentarse a la mesa del diálogo y pautar las estrategias necesarias para propiciar una tarea conjunta, a pesar de las mayorías conquistadas por el oficialismo, y así, por qué no, dar nacimiento a “políticas de estado”, que tanto necesitamos.
La ilusión se vio rápidamente frustrada la pasada semana, cuando el Dr. Vázquez, hizo gala una vez más, cosa que no debería sorprendernos a estas alturas, de su habitual soberbia y desprecio por la mitad del país que no lo acompañó en las elecciones.
La resolución, legítima, pues ha sido ungido por el sufragio, pero al mismo tiempo antidemocrática, de designar solamente a integrantes de su partido como integrantes de ASSE, BPS, y el CODICEN, echando por tierra una sana tradición republicana; no hace más que reforzar la opinión de que quien algo desea esconder, es porque algo mal ha hecho.
Se ha esgrimido la inconsistente versión de que para contralor se encuentra el Parlamento; una cosa no quita a la otra, ya que el Poder Legislativo, ejerce directamente la representación de todas las visiones de país, y su contralor es muy diferente al de los “representantes sociales”, que no dejan de ser corporativos, y que por cierto no ha funcionado del todo bien por irresponsabilidad del Frente Amplio, quien ante las pertinentes denuncias de los opositores, argumentadas y respaldadas por controles efectuados por aquellos integrantes que tenían en esos Entes y Servicios Descentralizados, interpusieron obstáculos y más obstáculos en las investigaciones, cuando no las autorizaron, tanto en los organismos, como en el Parlamento, dando como resultados los más alarmantes y estrepitosos casos de corrupción: PLUNA, ASSE y ANCAP.
Claro; con el BPS, tenemos la herramienta esencial para obtener votos; con ASSE, la fuente interminable del amiguismo y de recursos económicos, que se dirigen a todos lados, menos a la salud; y en el CODICEN, fomentamos la mediocridad que posibilita que el pueblo sea cada vez menos formado, y como buenos herederos del populismo Chavista, los manipulamos a piacere.
He ahí la única explicación para el hermetismo del Sr. Presidente electo, en no querer la intromisión de foráneos a su séquito, en los lugares de mayores errores u horrores, cometidos por su fuerza política, y que ha salpicado a correligionarios y simpatizantes de manera lamentable, lapidando así, el eterno discurso de honorabilidad y moral intachable, a la que siempre hizo alarde su colectividad.
Para muestra, basta un botón. Vázquez es el padre del mutismo y la irreverencia que todo actor político no debe tener, si busca por medio de acuerdos, un mejor futuro; futuro que no le corresponde solamente a sus parroquianos, sino que también a quienes no lo son, ni lo serán.
El capricho y verdadera personalidad, salen a la luz una vez obtenido el poder; con sus “compañeros” lo hizo, al nombrar Ministros sin acordar.
Pero… esto es sólo el comienzo. Y no vale la pena soñar con actitudes menos simpáticas, que el que nace barrigón…
Por Dr. Adrián Báez
Estimados lectores. Desde el comienzo de la puja electoral el año pasado, hemos sostenido, por lógica y convicción democrática, que más allá del resultado electoral, los líderes políticos deberían, en algún momento, sentarse a la mesa del diálogo y pautar las estrategias necesarias para propiciar una tarea conjunta, a pesar de las mayorías conquistadas por el oficialismo, y así, por qué no, dar nacimiento a “políticas de estado”, que tanto necesitamos.
La ilusión se vio rápidamente frustrada la pasada semana, cuando el Dr. Vázquez, hizo gala una vez más, cosa que no debería sorprendernos a estas alturas, de su habitual soberbia y desprecio por la mitad del país que no lo acompañó en las elecciones.
La resolución, legítima, pues ha sido ungido por el sufragio, pero al mismo tiempo antidemocrática, de designar solamente a integrantes de su partido como integrantes de ASSE, BPS, y el CODICEN, echando por tierra una sana tradición republicana; no hace más que reforzar la opinión de que quien algo desea esconder, es porque algo mal ha hecho.
Se ha esgrimido la inconsistente versión de que para contralor se encuentra el Parlamento; una cosa no quita a la otra, ya que el Poder Legislativo, ejerce directamente la representación de todas las visiones de país, y su contralor es muy diferente al de los “representantes sociales”, que no dejan de ser corporativos, y que por cierto no ha funcionado del todo bien por irresponsabilidad del Frente Amplio, quien ante las pertinentes denuncias de los opositores, argumentadas y respaldadas por controles efectuados por aquellos integrantes que tenían en esos Entes y Servicios Descentralizados, interpusieron obstáculos y más obstáculos en las investigaciones, cuando no las autorizaron, tanto en los organismos, como en el Parlamento, dando como resultados los más alarmantes y estrepitosos casos de corrupción: PLUNA, ASSE y ANCAP.
Claro; con el BPS, tenemos la herramienta esencial para obtener votos; con ASSE, la fuente interminable del amiguismo y de recursos económicos, que se dirigen a todos lados, menos a la salud; y en el CODICEN, fomentamos la mediocridad que posibilita que el pueblo sea cada vez menos formado, y como buenos herederos del populismo Chavista, los manipulamos a piacere.
He ahí la única explicación para el hermetismo del Sr. Presidente electo, en no querer la intromisión de foráneos a su séquito, en los lugares de mayores errores u horrores, cometidos por su fuerza política, y que ha salpicado a correligionarios y simpatizantes de manera lamentable, lapidando así, el eterno discurso de honorabilidad y moral intachable, a la que siempre hizo alarde su colectividad.
Para muestra, basta un botón. Vázquez es el padre del mutismo y la irreverencia que todo actor político no debe tener, si busca por medio de acuerdos, un mejor futuro; futuro que no le corresponde solamente a sus parroquianos, sino que también a quienes no lo son, ni lo serán.
El capricho y verdadera personalidad, salen a la luz una vez obtenido el poder; con sus “compañeros” lo hizo, al nombrar Ministros sin acordar.
Pero… esto es sólo el comienzo. Y no vale la pena soñar con actitudes menos simpáticas, que el que nace barrigón…