EMPLEO Y REACTIVACIÓN ECONÓMICA

Por Dr. Adrián Báez

Estimados lectores. La economía sigue creciendo, pero lo está haciendo sin crear empleos y con contracción de la inversión. Hubo crecimiento, pero no progreso; crecimiento, con decadencia social.
Desde fines de 2014 se perdieron 53.000 empleos; la inversión privada se contrajo un 25% y el número de empresas que se presentaron a concurso creció un 47% en 2017. MANODURAYPLOMO copia
Estamos en una situación de falta de empleo, déficit de inversión y un crecimiento sostenido sobre bases potencialmente precarias: flujos de capital caliente que vienen a financiar déficits fiscales y una situación de desequilibrio cambiario regional que resultó en dos excelentes temporadas turísticas.
El gobierno sabe perfectamente que la inversión no está llegando y por eso es que creó un nuevo marco normativo que busca asegurar la instalación de la segunda planta de UPM. Lo que el gobierno le está ofreciendo a UPM se puede resumir en cuatro pilares:
-la zona franca que el gobierno le concede a UPM en el acuerdo, le otorga, entre otras cosas, una zona de libre comercio en la que no se pagan aranceles a la importación ni impuestos a la exportación, sirviendo como plataforma para proyectarse al mundo;
-se le alivia la carga fiscal, se le permite acceder a tarifas públicas promocionales y el gobierno se compromete a proveer bienes públicos como infraestructura vial y portuaria;
-el gobierno se compromete a avanzar en la regulación de ocupaciones y piquetes para reducir la conflictividad;
-se procura introducir mejoras en la enseñanza técnica (UTU y UTEC) para que la empresa pueda acceder con más facilidad a personal calificado que pueda participar en procesos de producción complejos y usar tecnologías sofisticadas.
Ahora, la gran pregunta que nos formulamos, y con seguridad ustedes también, es ¿si esto funciona para UPM, hay razón para que no funcione para el resto de los nuevos proyectos; si esto es bueno para atraer inversiones, por qué no es bueno para todas?
El sector Ciudadanos del Partido Colorado que lidera el Economista Ernesto Talvi, ha propuesto al respecto, modificar la Ley de Inversiones para que durante un período de dos años, se le otorgue a todos los nuevos proyectos de inversión, grandes y pequeños, nacionales y extranjeros, de Montevideo y del interior del país, beneficios similares a los que se les dio a UPM; así como también, promover un programa para colocar la producción uruguaya allí donde se la demanda; bajar la presión fiscal a través de una readecuación de la plantilla de funcionarios públicos; bajar las tarifas públicas profesionalizando el funcionamiento de las empresas públicas; promover un programa de infraestructura, orientada a favorecer inversiones económica y socialmente rentables; promover un programa educativo que favorezca una economía que demanda conocimiento, y modificar algunos elementos actuales de la legislación laboral para que se restablezca un equilibrio en las relaciones entre empresas y sindicatos.
Más allá de que se pueda o no compartir in totum dichas medidas, son propuestas y están arriba de la mesa, rompiendo con la nada constructiva modalidad de criticar al gobierno de turno, sin dar contraprestación alguna para solucionar la problemática, constituyéndose, por ende, en parte de la misma.
El Uruguay deberá, de una buena vez, tomar el toro por las astas y decidir qué rumbo seguir para no quedarse a la vera del camino, mirando y despotricando contra quienes, como Chile, asumieron que, o se resignaban a ver pasar la vida refunfuñando, o comenzaban a edificar el porvenir, tomando decisiones que conllevaran políticas de estado serias, entre ellas, las del empleo y reactivación económica.